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Laberintos neuronales de sal: la obra de Motoi Yamamoto

Por: pijamasurf - 03/23/2012

El artista japonés Motoi Yamamoto utiliza sal para entretejer hipnóticos patrones e intrigantes figuras que nos llevan de paseo a la blanca unidad.

laberintos y puentes de sal del artista japones motoi yamamoto

En una minuciosa metáfora que alude a la intimidad propia del diálogo entre la individualidad y la totalidad, en un suculento juego de desdoblamiento mutuo, emergen los blancos paisajes de sal que plasma el artista japonés Motoi Yamamoto. Cientos de miles, quizá decenas de millones de granos de sal sintonizados para dar vida a un todo que va mucho más allá que la suma total de sus partes.

Resonando con un linaje probablemente alquímico, Yamamoto cataliza con admirable paciencia creativa su fascinación por la interconectividad entre todos los seres vivos, así como el rol que juega la sal, en un sentido tanto biológico como poético, en los dos grandes ecos arquetípicos de nuestra realidad: la vida y la muerte. Y tal vez sea por esto que los laberintos, túneles y escaleras sin fin que crea utilizando exclusivamente sal, manifiestan una esencia de notable pureza (la pulcritud del espíritu enfrentado, como el espejo que penetra el creador cuando asume su responsabilidad como microdios).  

En Japón, como en muchas otras culturas, la sal es un elemento ligado a la purificación, a la limpieza, que actúa con tajante eficiencia tanto en planos materiales como en planos físicos. Además, dentro de las tradiciones funerarias de este país, se utiliza para limpiar el cuerpo tras haber asistido a un entierro, así como para proteger espacios de la presencia de entidades no deseadas. 

"Dibujar un laberinto con sal es como seguir el rastro de una memoria. Las memorias parecen cambiar y dispersarse con el tiempo. De cualquier modo, lo que busco es la forma de tocar un momento precioso dentro de mis memorias, algo que no puede conseguirse mediante textos o imágenes. Siempre sigo silenciosamente el rastro, que es tanto controlado como descontrolado a partir del punto de inicio, tras haberlo completado", afirma este inspirador artista sobre su propia obra. 

Multimillonario dona 500 MDD para encontrar la esencia del ser humano en el cerebro

Por: pijamasurf - 03/23/2012

Paul Allen, cofundador de Microsoft, donó 500 millones de dólares a un instituto de neurociencia que lleva su nombre, con la finalidad de entender qué nos hace humanos; además se mostró poco interesado en los derechos de propiedad intelectual del conocimiento ahí generado.

Paul Allen es uno de los hombres más acaudalados del mundo, con una fortuna que se estima en 14 mil millones de dólares, producto, sobre todo, de su participación en una de las empresas de software más exitosas de los últimos años, Microsoft, de la que fue cofundador.

Hace poco el empresario anunció que destinará parte de su riqueza al Instituto Allen de Ciencias Cerebrales con el objetivo de que se investigue ahí la naturaleza de nuestro cerebro y “algún día entender la esencia de lo que nos hace humanos”, según declaró. La más reciente donación asciende a 300 millones de dólares, que sumados a donativos previos, alcanza la suma de 500 millones de dólares.

Actualmente el Instituto Allen realiza investigaciones en optogenética (un tipo de estimulación profunda del cerebro utilizando luz), conectómica (el estudio de las conexiones en el cerebro) y observatorios cerebrales que monitorean la actividad cerebral en tiempo real; todo en cerebros de ratones que, por ser pequeños y menos complejos, favorecen estos experimentos.

“Si comienzas como un programador, como yo lo hice en la escuela secundario, el cerebro funciona de una manera completamente distinta a como las computadoras lo hacen”, dijo Allen, quien espera que los descubrimientos conseguidos contribuyan a la curación de enfermedades mentales como el Alzheimer (que su propia madre padece), el autismo, el síndrome de Down y otras.

Curiosamente Allen se mostró poco interesado en los derechos de propiedad intelectual del conocimiento generado al interior de su instituto y, por el contrario, piensa que el objetico es crear un tipo de ciencia abierta a escala industrial, con libre acceso, que por esta razón potencie el progreso científico en todos los lugares posibles en todos los ámbitos de conocimiento.

[Forbes]