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Los (buenos) infográficos son una nueva manera de presentar la información que podría cambiar nuestra percepción del mundo y volvernos más críticos con los datos que recibimos; el diseñador Francesco Franchi nos habla sobre esto.

El llamado “infográfico” es uno de los recursos informativos que más popularidad han ganado en los últimos años, especialmente en Internet —y Pijama Surf es una buena muestra de ello— aunque también en algunos medios impresos en circulación.

Y aunque en apariencia parecen algo simple, la conjunción de los muchos elementos presentes en dichas síntesis informativas los convierten no solo en accesorios de la comunicación, sino en verdaderos dispositivos que podrían estar modificando la manera en que entendemos el mundo y aprehendemos la información que recibimos.

Al menos esa es la opinión de Francesco Franchi, diseñador italiano que ha destacado en la realización de infográficos para importantes publicaciones, entre las que se cuenta Intelligence in Lifestyle, donde es director de arte.

Un buen infográfico (no solo aquellos que con torpeza combinan información con gráficos) sabe combinar e integrar diferentes lenguajes con atractiva armonía, generando según Franchi una especie de “periodismo visual” en donde las narrativas y lo gráfico se mezclan para desarrollar una idea. “Mapas bidimensionales” donde los datos y los trazos forman relieves en la percepción de quien se acerca a uno de ellos —y esto es particularmente evidente en los infográficos de Franchi para piezas de la literatura como los clásicos “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius” de Borges o The Body de Stephen King:

 

(clic en las imágenes para verlas en su tamaño original)

“Si no tenemos contenido, no podemos tener diseño”, sentencia Franchi, quien remarca la importancia vital que tienen las ideas al momento de realizar infográficos, así como la frescura indispensables para no descuidar ese cariz cercano incluso al entretenimiento inteligente que tienen estas creaciones.

 

En este enlace se encuentra la galería de Franchi en Flickr.

[Co.Design]

 

El polémico Julian Assange, fundador de WikiLeaks, debutó en la Televisión Rusa entrevistando al secretario general de Hezbollah, organización tenida como terrorista por la ONU y otros gobiernos nacionales.

Esta mañana Julian Assange, el polémico fundador de WikiLeaks, debutó como presentador de televisión en el programa The World Tomorrow de la Russian Television, cadena que transmite contenidos en inglés durante las 24 horas del día.

En su primer programa Assange entrevistó a Hassan Nasrallah, secretario general de la organización libanesa Hezbollah catalogada por algunos como terrorista por sus acciones de corte militar, aunque también es cierto que recientemente ha incursionado en la política de su país y, como partido, forma parte ya del gobierno de Líbano.

Assange conversó con Nasrallah sobre la situación política de Medio Oriente, especialmente sobre lo que sucede actualmente en Siria y los conflictos entre Hezbollah y el gobierno israelí, además de la posición del grupo libanés al respecto del conflicto de este país con Palestina.

De acuerdo con un comunicado de la televisora, The World Tomorrow presentará “una gama ecléctica de invitados que están implantando su marca en el futuro: políticos, revolucionarios, intelectuales, artistas y visionarios”, todos compartiendo el rasgo común de pertenecer a los movimientos de protesta y oposición más contemporáneos en todo el mundo. El mismo Assange asegura que el objetivo del programa es “capturar y presentar algo de este espíritu revolucionario a la audiencia global”.

Con todo, algunas voces criticaron ya el trabajo del periodista australiano. Luke Harding, por ejemplo, en el diario inglés The Guardian, asegura que la entrevista fue claramente pactada de antemano y que lejos de cuestionar directamente a su interlocutor, Assange asintió mansamente a las respuesta del líder de Hezbollah. Harding recuerda también que la Russian Television, que ahora es más común encontrar bajo la abreviatura RT, es en esencia una cadena televisiva auspiciada y controlada por el gobierno ruso e incluso, desde cierta óptica, un medio de difusión de propaganda casi al viejo estilo soviético.

“El misterio es por qué Assange podría estar de acuerdo en convertirse en un peón de la guerra global de información del Kremlin. Quizá necesita el dinero. Por supuesto, la agenda anti-estadounidense de Assange empata pulcramente con la del Kremlin”, escribe Harding.

Sea como fuere, aquí está el primer programa de la serie. Se espera que en emisiones próximas Assange platique con Hugo Chávez y Alexander Lukashenko.

 

Con información de Chicago Tribune