*

X

Mientras más sencillo sea el nombre de una persona, mejor opinión de ella se hace el cerebro

Por: pijamasurf - 02/27/2012

Estudio psicológico reciente revela que el cerebro tiende a formar una mejor opinión de las personas con nombres sencillos; un efecto similar ocurre con las firmas comerciales.

Si tener un nombre ya es, de por sí, un asunto que algo tiene de misteriosamente circunstancial, esto es mucho más evidente cuando el nombre impuesto a una persona destaca por algún detalle específico, cuando se cataloga entre los raros por lo inusual del apelativo, por su extraña sonoridad o por alguna otra característica que lo distingue de aquellos que acostumbramos escuchar cotidianamente.

Y si bien, desde una perspectiva cultural, este hecho puede suscitar diversas reacciones, tal parece que el origen de estas es mucho más profundo de lo que se creería, pues no obedece solamente a patrones de comportamiento socialmente generados, sino que el cerebro mismo podría tener cierta predisposición ante ciertos nombres.

De acuerdo con una investigación publicada en diciembre pasado por investigadores de la Universidad de Nueva York, nuestro cerebro tiende a considerar positivamente a aquellas personas con un nombre fácilmente pronunciable, haciéndose de estas una mejor opinión que aquellas con nombres complicados.

Esto tiene que ver, dice Adam Alter, uno de los responsables del estudio, con la relación directa que existe entre el aprecio y la facilidad con que podemos procesar cierta información: entre más sencillos sea comprenderla, más probable es que esta nos guste.

En los experimentos llevados a cabo, se reunió a cierta cantidad de hombres y mujeres jóvenes, en edad universitaria, y someterlos a varias pruebas en las que clasificaban apelativos de acuerdo con su simpatía personal, en ocasiones sin conocer a las personas. Según los psicólogos, ni la extensión ni el origen extranjero importaron tanto como la dificultad para pronunciar el nombre al momento de mostrar inclinación por este.

En un estudio previo, de 2005, Alter y otros colegas encontraron que igualmente la pronunciación del nombre de una compañía incidía sobre las ventas de la misma, en el mismo sentido: mientras más pronunciable sea el nombre, los movimientos comerciales de la empresa son mejores, y viceversa.

[Wired]

¿A qué suenan tus pensamientos? Máquina convierte las ondas cerebrales en música (VIDEO)

Por: pijamasurf - 02/27/2012

El músico japonés Masaki Batoh diseña la BPM Machine, un dispositivo que saca de la mente los sonidos que tienen nuestros pensamientos, con cierta inspiración budista; su comercialización ayudará a las víctimas del tsunami ocurrido en Japón.

 

El músico tokiota Masaki Batoh ha diseñado una singular máquina que convierte las ondas cerebrales en sonidos similares a los que se producen con el instrumento electrónico conocido como theremín.

Batoh, que perteneció a la banda de rock experimental japonesa Ghost, nombró a su invención “BPM Machine”, por “Brain-Pulse Music”, “Música de pulsos cerebrales”, y consiste en un casco recubierto de cables y circuitos conectado a una tarjeta madre. Las ondas cerebrales se recogen de los lóbulos parietal y frontal, de donde son enviados a la tarjeta para pasar de ondas radiales a un pulso que se percibe como sonido.

“La reflexión segundo por segundo de nuestro estado mental hace por sí misma un sonido que escuchamos instantáneamente. La sincronización de la onda cerebral y del sonido me conmovieron”, dijo Batoh.

Entre las fuentes de inspiración del japonés —además, claro, de la música— se encuentra la acupuntura, disciplina sobre la que actualmente trabaja. Según él, tanto la acupuntura como la BPM operan directamente sobre las estructuras nerviosas del cerebro, tanto sincrónica como diacrónicamente: en el momento pero también a lo largo del tiempo.

En un principio Batoh tenía la intención de grabar un álbum utilizando exclusivamente su máquina, pero la tragedia causada por el tsunami del 2011 alteró diametralmente sus planes. Sin embargo, conforme volvió a tener contacto con la gente, sobre todo gracias a su consultorio. Entonces, al advertir el estado emocional en que se encontraban muchos de sus pacientes, el disco se convirtió en una serie de plegarias, réquiems y otros sonidos en honor y recuerdo a las víctimas del desastre, envueltos en algunos de los ritmos tradicionales de la cultura japonesa.

Las máquinas BPM, por cierto, pueden adquirirse por un precio de 700 dólares, comercialización que parece justa porque las ganancias serán destinadas a la ayuda de los afectados por el tsunami.

Eye Tracking Test

[Wired]