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Joven muere en Brasil tras masturbarse 42 veces consecutivas

Por: pijamasurf - 11/17/2011

Un adolescente de 16 años, evidentemente obsesionado con el sexo, se masturbó 42 veces al hilo hasta que murió; ahora surgido una web-homenaje

En una triste historia de frenesí sexual mal canalizado que conmocionó hace un par de meses a los habitantes de Rubiataba, un poblado al interior de Brasil, se registró la muerte de un adolescente que se masturbó 42 veces consecutivas. La maratónica sesión que terminaría con la vida del joven comenzó a medianoche y no cesó hasta después el amanecer.  

La madre del hoy occiso dijo tener ya sospechas sobre la compulsión de su hijo: “Era cada hora igual, el resultado siempre lo hacía, ya había decidido llevarlo al médico, porque eso no era normal”, dijo la madre del joven.

Las autoridades que investigan el caso hallaron en la computadora personal del joven cerca de 1 millón de videos eróticos y más 600 mil fotografías de mujeres desnudas o semidesnudas. De acuerdo con la laguna de versiones que circulan en torno al caso, el joven habría presentado quemaduras de tercer grado en las manos, aunque aún no se determina con precisión la causa definitiva de su muerte. 

La infame hazaña onanista de este joven ha inspirado una web homenaje "42pajas.com", que tributa a este joven brasileño que, según se relata --entre el mito memético-- invitaba vía internet a sus compañeros a sus épicas sesiones masturbatorias.

[Generacción]

 

Monjes budistas plantan en Fukushima 8 millones de girasoles para combatir la radiación

Por: pijamasurf - 11/17/2011

Una épica y colorida hazaña es la que han concretado los monjes budistas del templo Goenji, ubicado cerca de Fukushima: plantar más de 8 millones de girasoles para absorber la contaminación nuclear en la tierras de cultivo.

En una acción que, vista desde cualquier perspectiva, resulta ciertamente inspiradora, un grupo de monjes budistas que residen en el templo de Goenji, ubicado en las proximidades de Fukushima, en Japón, región devastada por uno de los peores accidentes nucleares de la historia, se coordinó para llevar a cabo una labor ejemplar. Encabezados por Koyu Abe, líder del templo, los monjes se han dedicado a sembrar millones de girasoles, una planta que es famosa por su capacidad de absorber materiales del suelo, incluidos los radioactivos.

Hace unos días reportamos el caso de un conductor japonés de televisión quien comió, frente a toda su audiencia, unos vegetales crecidos en la zona de Fukushima con la intención de comprobar que estos no están contaminados. Sin embargo, a los pocos días de su temeraria demostración, el conductor contrajo leucemia. Luego del accidente registrado en la planta nuclear de Fukushima, tras el embiste del terremoto, la radiación liberada permeó, a pesar de los esfuerzos, los suelos de una extensa región agrícola. Alimentos como verduras, leche, carne, pescado, agua, te y el arroz, esté ultimo pilar de la canasta básica en Japón y muchos otros países, debieron ser desechados tras registrar niveles excesivos de contaminación, al contener cesio. 

“las raíces son las que actúan como mecanismo estabilizador. Realizan filtración, lo que significa que van a absorber y van a dejar cerca ellas tanto metales pesados como restos de uranio. Esto está siendo estudiado para saber cómo quedan estos elementos, pero lo que sí se sabe es que la planta es tolerante a altas cantidades de metales pesados y de uranio y también las ingresa en su metabolismo, por lo tanto, no pasan a las capas superficiales de agua y tampoco se trasladan en el terreno o el suelo” afirma la especialista argentina en bioquímica, Adalgisa Scotti, quien estudia este tema en el Centro Internacional de Estudios de la Tierra.

Y que mejor manera de contribuir al combate del catastrófico escenario que sembrar millones de flores, las cuales no solo ayudan a depurar las tierras afectadas, sino que, al menos en un plano simbólico, irradian esperanza a una población desmoralizada. 

[Radio UChile]