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La próxima gran revolución o guerra mundial podría empezar en el ciberespacio; hacktivistas asociados a Anonymous proclaman estar modificando el escenario geopolítico

¿Serán los hackers los grandes caudillos de las revoluciones del siglo XXI? En un mundo donde las corporaciones y los gobiernos ejercen un claro e insalvable dominio militar y económico, es difícil vencer en el campo de batalla tradicional, pero al moverse cada vez más el mundo al ciberespacio, algunos entusiastas creen que se abre una flamante posibilidad.

Activistas y ciber-téoricos que se aglutinan alrededor de hackers y piratas informáticos como Anonymous y  el recientemente disgregado LulzSec creen que estamos viendo el surgimiento de un nuevo escenario de empoderamiento civil, en el que la plaza pública se convierte en el espacio digital, una red descentralizada cuya protesta viral se ejerce a través de la acción cibernética, en un terreno aún no definido (¿califica como violencia un ataque de D-DoS? ¿es una declaración de guerra publicar archivos clasificados?). Si la información es poder (es el poder) entonces tal vez el ciberespacio, al transformar el espacio físico en información, la realidad en virtualidad, ciertamente se erige como el nuevo campo de batalla, en el que por enésima vez los muchos intentarán despojar a los pocos que detentan la gran mayoría de los bienes (el pastel físico y metafísico del planeta).  ¿Tendrá esta futura revolución su justicia poética o será una nueva farsa en la que lo único que ocurre es un reacomodo de los nombres para la continuidad del sistema (y las personas que secretamente lo rigen)?  ¿Se alzarán los geeks y los nerds con espadas virtuales sobre al abismo donde yace el Leviatán de la historia ? ¿O son Anonymous y los demás movimientos de hacktivismo los nuevos enemigos necesarios creados para satisfacer la dialéctica del poder y militarizar el ciberespacio, de la misma forma que el terrorismo o el comunismo fue usado para dinamizar la industria militar en su momento?

Es muy prematuro concluir en favor de alguien, pero mientras tanto les compartimos estos diez puntos, en los que hacktivistas vinculados con Anonymous exponen por qué el cibespacio será donde inicie la gran guerra del futuro:

1.- La nueva generación de hackers se muda de una economía psíquica basada en el lulz (las bromas digitales por el simple hecho de perturbar a los demás) a una actitud política y socialmente involucrada con los eventos mundiales. La “politización de 4chan", el nacimiento de Anonymous y el apoyo mundial a WikiLeaks sientan las bases para un nuevo hacktivismo con una conciencia y una escala nunca antes vistas.

Los nativos digitales están viendo su libertad de navegar por el éter cibernético amenazada por las políticas globales de control de Internet, y esto los ha radicalizado. Recuerden que estas son las personas que respiran, comen y duermen en Internet y por lo tanto saben moverse (y agitar la Red) con mayor destreza que las personas que hacen las leyes y ponen las firmas.

2.-  Esta nueva generación que despierta políticamente (o que amenaza con despertar) a través de Internet ha crecido en una red de información interminable, fluyendo en un sofisticado río de intercambio memético  y en este sentido está naturalmente capacitada para entablar una guerra informática, con mayor velocidad y adaptabilidad que las viejas generaciones que detentan el poder. Los senadores en el Congreso, los Rockefeller y demás miembros de esta élite financiera no tienen nada que hacer en el terreno del manejo de la información pura y la programación de los espacios digitales contra un niño de 14 años con una buena conexión a Internet en un garage (aunque claro, ellos pueden apagar el Internet).

3. Los nativos de la Red tienen un sentido de identidad sin fronteras, en el que cada vez más las fronteras nacionales tienen menos significado. Esto se debe a que todos los días pueden interactuar indistintamente con personas que están en Texas, El Cairo o Helsinki, y las diferencias entre las narrativas nacionales se borran. En cambio se definen acorde a los roles y actividades que llevan en línea, sus valores y posturas políticas: una nueva clase internacional inmaterial de solidaridad online que se mantiene más allá de la territorialidad.

4. La intensidad de la retroalimentación en tiempo real alimenta el fuego; cualquier persona puede medir los resultados conforme van sucediéndose en el escenario global. Esto alimenta el ego de los grupos de hackers que se entusiasman al ver su trabajo reflejado en la caída de las acciones de una empresa que han atacado o de los aprietos en los que han metido a tal o cual político. Al mismo tiempo sus ataques se ven estimulados por el apoyo instantáneo de las comunidades de internautas, lo cual eleva la moral de las tropas (LulzSec, por ejemplo, recibió $7000 en bitcoins en un día).

5. Nace una nueva ética mundial entre los hackers: un hack a la vez. Ver reflejadas sus acciones en cambios positivos puede hacer que estos grupos vayan formulando una nueva ética planetaria, que a diferencia de los planteamientos teóricos de la filosofía moderna puede aplicarse de manera tangible y determinante en los nuevos escenarios de nuestra realidad colectiva. Entre la euforia de golpear a un grupo como Monsanto o atacar a Mastercard , los hackers van descubriendo algo trascendente y revelador: el viaje de poder de ayudar a la gente (el éxtasis de Robin Hood, la redención de la anarquía). Como el héroe de la película V for Vendetta, los hackers podrían aprender a fraguar el más sublime acto: el sacrificio por el bien común.

6. La diversidad de grupos de hackers como Anonymous, tanto en sus miembros (en teoría, cualquier persona en el mundo), como en sus tácticas de ciberataque: desde las técnicas más básicas como las inyecciones de SQL y los ataques de DDoS, hasta el  uso de LOIC (Low Orbit Ion Cannon). Todo esto sugiere un ejército open source con una gran flexibilidad y adaptabilidad.

7. Los gobierno están respondiendo con un esfuerzo concertado para reformular las actividades cibernéticas como crímenes contra el estado y el capital.  No hay duda que el hacktivismo será pronto elevado a una forma de terrorismo.  Esto recuerda a la reformulación de las narrativas de movimientos laborales a lo largo del siglo 19 y 20 como enemigos del Estado.

En la cumbre del G-8 de este año se empezó a discutir ya la posibilidad de endurecer el control de la Red en aras de la seguridad nacional. El Reporte de Primavera de la OTAN por por primera vez se refirió a Anonymous y empezó a utilizar palabras como  “ciberterrorismo” y “ciberguerra”.

Esto eventualmente acabará en una gran confrontación, entre aquellos para los cuales Internet encarna el espíritu de libertad popular y aquellos para quienes Internet es un sofisticado sistema de control, espionaje, vigilancia y marketing ontológico.

8. Anonymous ha empezado ha realizar programas de mayor proactividad, reclutando miembros e impartiendo entrenamiento. Además de entrenar propsectos para su armada digital anónima y difundir herramientas de hacking, las lecciones están orientadas al aumento generalizado de una ciberconciencia, enseñando a utilizar proxies, a encriptar datos y a proteger la identidad en línea.

9. Al mismo tiempo que el hacktivismo crece, los gobiernos del mundo están entrando en una carrera para reclutar “ciberguerreros”, extraer o extorsionar a hackers para incrementar su muralla de defensa y crear un ejército de “sombreros blancos”.

10. Más allá del hacktivismo, en la actualidad se desarrollan armas cibernéticas capaces de hacer daños profundos a la infraestrctura de un Estado-nación. El primer gran ejemplo de lo que puede venirse es el complejo gusano bélico Stuxnet, utilizado por Estados Unidos e Israel para afectar el programa nuclear de Irán. En la medida en la que se incrementa la dependencia a la tecnología informática para realizar actividades de seguridad nacional también se abre una brecha de vulnerabilidad para ser atacado seriamente por estas vías. Asimismo, avances en inteligencia artificial, nanotecnología y la implementación de chips al cuerpo humano harán cada vez más diversa y compleja la panoplia de armas cibernéticas y usos del hacking en un futuro cercano. Si bien podríamos tener máquinas hiperinteligentes o seres aumentados para ser una especie de superhumanos cibernétcios, estos también podrán hackearse.

[20 Reasons Why It's Kicking Off in Cyberspace]

Twitter del autor: @alepholo

Escritores del Cielo en Hades (9/10: Profanando lo Sagrado, Sacralizando lo Profano)

AlterCultura

Por: Jasun Horsley - 07/12/2011

En la penúltima entrega de su memorable ensayo, Aeolus Kephas discurre lúcidamente sobre los vínculos entre pornografía e individuación y analiza la estimulación comercial del deseo sexual como una herramienta de programación grupal.

imagen de ilustracion chamanica por lucinda horan

«Los escritores no son sólo personas que se sientan a escribir. Se exponen a sí mismos. Cada vez que compones un libro tu propia composición está en juego».

—E.L. Doctorow

Concluiré con una interrogante metafísica que la ciencia no puede responder. No puedo definir si esta pregunta es especialmente trivial o profunda. La llamo el problema del "punto vintage", el cual fue previsto en los Upanishads, antiguos textos filosóficos de la India compuestos en el segundo milenio A.C, y también por Erwin Schroedinger. Me refiero a la asimetría fundamental del universo entre un punto de vista privado, el ‘subjetivo’, versus el mundo objetivo de la física. La física depende de la eliminación de lo subjetivo: no existen colores, solo ondas de luz; no existen frecuencias, solo niveles; no hay caliente o frío, solo actividad cinética en las moléculas; no hay un yo subjetivo, solo actividad neural. La física no requiere ni reconoce el ‘aquí y ahora’ subjetivo, tampoco el ‘Yo’ que experimenta el mundo. Sin embargo, para mí, mi ‘Yo’ lo es todo. Es como si fuese el único diminuto rincón del desdoblamiento del tiempo-espacio que se encuentra ‘iluminado’ bajo la luz de mi conciencia. Al parecer la raza humana está eternamente condenada a aceptar esta esquizofrénica perspectiva de la realidad: la mirada en ‘primera persona’ y la mirada en ‘tercera persona’.

Regresando al ejemplo inicial (sobre pornografía y ritual chamánico), lo que el chamán representa en nuestro actual contexto —y por qué la identificación con un chamán tiene un potencial tan curativo— es el otro, el externo. Tradicionalmente los chamanes no eran parte de la comunidad a la cual servían, debido a que literalmente pertenecían a otro mundo: el mundo de los espíritus. Un chamán es un rescatista de almas, un viajero astral, un soñador, un acompañante de las almas al otro mundo (tal como Cristo lo fue cuando viajó a Hades, luego de la crucifixión). El chamán viaja, no físicamente sino a través de su conciencia, a la materia subatómica y al interior de los mundos de ADN, y ahí se reúne con la inteligencia (accede a la información) contenida. En pocas palabras, un chamán es sinónimo de un ser integralmente individuado —aquel que ha muerto y renacido en vida. Por lo tanto, un “ser individuado” es sinónimo de chamán. Entonces, empatar con el estado mental de un chamán, tal como en nuestro ejemplo inicial sobre neuronas espejo, equivale a experimentar un “exilio” temporal de la mente colectiva, pero también implica una conexión empática con el inconsciente colectivo. Podría argumentarse que todos mantenemos una conexión con el inconsciente colectivo, lo cual precisamente lo hace colectivo. La diferencia es que el chamán, o ser individuado, hace consciente esa conexión,  a través de la empatía, y transforma su lealtad a la mente grupal (que es algo así como una costra formada encima del cuerpo orgánico de la humanidad) y a la psique colectiva. De esta forma el chamán se mueve de la perspectiva de “primera persona” —aquella del individuo aislado— a la de la tercera persona del universo completo. A través de esta vía el chamán se mueve de la realidad subjetiva a la objetiva.

Regresando al tema de la empatía, los poderes curativos de un chamán provienen precisamente de sus propias heridas. Cualquier cosa que el chamán haya sufrido en vida lo dota del entendimiento necesario para asistir a otros con patrones similares de lastimaduras. En pocas palabras, si siendo un niño el chamán fue abusado sexual o físicamente, y sufrió la resultante impresión psicológica, esas experiencias se convierten en los nudos que deben desatarse para que el chamán se individue y cure así su propia psique. Al curarse a sí mismo de esta manera, el chamán desarrolla la habilidad especifica  para curar  aquellas heridas originales que requieren sanar. Entonces el chamán atraerá gente con heridas similares, magnéticamente (el universo siendo un espejo al igual que nuestros cerebros), y desarrollará los poderes necesarios para completar el proceso de sanación. Pronto veremos cómo todo esto se relaciona con la empatía y las neuronas espejo. La tarea acumulada de esta memoria empática, que ya discutimos, se convierte en aquello que hace a un chamán calificar como tal. Cuando un chamán encuentra a alguien con patrones similares —un programa similar que quieren desinstalar— el chamán se empalma con el estado mental del paciente y empáticamente accede a sus propias experiencias de un programa igual o similar. El chamán entonces recuerda o reactúa (ritualmente y por medio de un diálogo con el paciente) su propia desprogramación, y el paciente, en respuesta, se sintoniza con la frecuencia cerebral del chamán y se libera de su condición. En pocas palabras, se sana. La sanación no es tanto el fin sino el medio de este ritual: el fin es la individuación. De otra manera, simplemente curar a una persona es una medida temporal, por que si el condicionamiento permanece, el programa continua corriendo y el sistema tarde o temprano volverá a averiarse como antes, o incluso empeorará. Un chamán en realidad no está en el negocio de la sanación, sino que se dedica a desprogramar personas: sacándolas de la mente grupal e introduciéndolas al reino de los espíritus en el inconsciente colectivo, también conocido como hades. La vieja palabra en ingles hele significa “inconsciente” y es la raíz del Hell (infierno) cristiano, pero también de la palabra heal (sanar). Esta es la ecuación completa contenida en una nuez —o en una granada.

Ese tu Narciso

ya no se ve en el espejo

porque es el espejo mismo.

—Antonio Machado

Si el chamanismo representa la perspectiva de la tercera persona (transpersonal), la pornografía responde a la perspectiva en primera persona, como un morboso decreto en el espejo psíquico de las especies. La pornografía se trata exclusivamente del las ganancias económicas: ¿Qué hay para mí? Hay un fin específico que el porno persigue y es la complacencia, la gratificación del deseo. Y el deseo —en especial el deseo sexual— es lo que mantiene a la mente grupal unida. Es tanto la corriente como la señal que mantiene al programa corriendo. El sexo es lo que todos tenemos en común: es lo que todos quieren. Todos coincidimos (abiertamente o no) en que el sexo es bueno, y por lo tanto deseable. Así que por supuesto todos lo practican, y si no lo podemos practicar, entonces ahí esta el porno para hacernos sentir como si lo estuviésemos haciendo. Este programa de deseo sexual incluye todas las cosas que se requieren para tener sexo: dinero, estatus, éxito, imagen, belleza, estar en forma, confianza, carisma social y otros. Todas estas cosas son deseables para nosotros de acuerdo con un fin especifico: tener sexo. La publicidad es un recordatorio constante de lo anterior, lo mismo que el porno. Actualmente los dos se han fundido: la publicidad es frecuentemente pornográfica y los sitios de pornografía (al igual que los de encontrar pareja) y sus anunciantes han inundado, literalmente, el Internet. Las imágenes pornográficas refuerzan el deseo sexual y crean un loop de retroalimentación energética: al capturar nuestra atención y detonar respuestas sexuales en nuestro interior, la energía de nuestra atención y nuestro deseo es propulsada para alimentar la mente grupal (de la cual Internet es una especie de representación concreta). Esto mantiene cargada y vibrante a la matrícula con nuestra atención y nuestro deseo. Magnetiza a la mente grupal y previene a sus “miembros” (que de hecho son “presos”) de salir, de individuarse. En pocas palabras, la promesa del sexo nos mantiene regresando una y otra vez por más, sin importar lo sofocante que puede ser el vivir en el Hotel Californication.

Por esta razón el celibato es tan común en las disciplinas espirituales: inhibir la respuesta sexual es una manera de reducir el deseo, con el paso el tiempo, y nos permite colocar nuestra atención en otro lugar, ajeno a lo que todos los demás están haciendo —al interior y no al exterior. Es entonces cuando descubrimos el grado en el que nuestro deseo sexual ha sido conectado a nosotros mismos vía el condicionamiento y cómo nuestras hormonas (que en realidad son el menor de nuestros problemas) han sido tomadas por el aparato social orientado a succionar almas. Del otro lado del espectro, los chamanes son tradicionalmente polígamos, tienen muchas esposas, lo cual es presumiblemente una ruta alternativa para nadar a contracorriente. Nuestra cultura promueve, por un lado, la monogamia, mientras que por otro promueve sutilmente la promiscuidad, y el resultado es que la mayoría de los individuos modernos practican una monogamia serial. Al tener muchas esposas un chamán resuelve esta dicotomía, pero también (tal vez) evade el verdadero problema, a menos de que fuese a practicar el celibato al interior del matrimonio (lo cual sería una historia completamente distinta). Los chamanes, a diferencia de los célibes, tienden a ser seres terrenales, pero mientras que pueden estar completamente enganchados con los vicios de la carne, todo lo que un chamán hace es buscando la individuación y el fortalecimiento de su conexión con el otro lado —existir fuera de la mente grupal. Así que para el chamán el sexo es una vía para lograr un fin transpersonal o colectivo, y no un fin en sí mismo.

Leer Parte 1 / Pornografía y Sanación Chamánica

Leer Parte 2 / Sanación Autoliteraria y Diálogo Con Uno Mismo

Leer parte 3 : El Espejo Mágico y la Escritura Telepática

Leer Parte 4/ Sueños Lúcidos y el Trauma Original

Leer Parte 5 / Comunicación de Cerebro a Cerebro y las Neuronas Espejo

Leer Parte 6/ La Afinidad entre Autor y Lector Genera una Gran Escritura

Leer Parte 7/ Indiviudación, Empatía y Transmisión Holográfica

Leer Parte 8 / La Mente Grupal y la Programación de la Multitud

* Aelous Kephas, nuevo colaborador de Pijama Surf, es uno de los más reconocidos autores del alterocultismo y la metanarrativa contemporánea. Entre sus obras publicadas destacan: Matrix Warrior: Being the OneThe Lucid View: Investigations Into Occultism, Ufology and Paranoid AwarenessHomo Serpiens: A Secret History of DNA from Eden to Armageddon.

Blog del autor: aeoluskephas.blogspot.com