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Dosificando de LSD a los peces para pescarlos alucinando

Por: pijamasurf - 09/22/2010

Al biólogo Howard Loeb se le ocurrió una idea: llenar cuerpos acuáticos de LSD para que los peces, en su estupefacción, emergieran a la superficie y pudieran ser selccionados fácilmente.

A principios de la década de los sesenta, el biólogo Howard Loeb tuvo una idea que en su momento fue considerada tanto genial como rídicula. Darles LSD a los peces para facilitar la pesca y limpiar el agua de peces indeseables. El LSD como una arma química para depurar los cuerpos lacustres y pescar las razas más limpias para el paladar humano.

Loeb había estado buscando un químico que hiciera que los peces emergieran a la superficie donde podrían ser fácilmente identificados, seleccionados y estudiados, y que a la vez no fuera letal. La idea era que la sustancia psicodélica perturbara el comportamiento de los peces haciéndolos surgir dentro de sus alucinaciones, relajando su guardia biológica (¿qué habrán alucinado los peces de Loeb? ¿peces eléctricos de colores o sirenas fractales con pubis de algas?).

El biólogo probó el químico inventado por Albert Hofmann en peces siameses de pelea con éxito: los peces flotaban por horas en estupor en la superficie acuática y luego regresaban a su conducta normal. Según un artículo en el archivo de la revista Sports Illustrated, en 1963 Loeb estaba entusiasmado con las posibilidades que tenía el LSD para facilitar la pesca comercial, pero faltaba probar los efectos de este psicodélico en la vegetación y en el ecosistema. En 1966 se prohibió el LSD y con esto todos los estudios científicos (sólo la CIA y otras agencias secretas seguirían experimentando). Evidentemente no es una muy buena idea llenar los lagos de LSD, al menos de que estés en un rave y quieras ver si en una de esas se hace la orgía (o una pesadilla psicótica): seguramente el comportamiento de los peces y de las plantas se vería trastornado por esta poderosa sustancia cuya uso fundamental es la psicoterapia.

Vía Sports Illustrated

Hat tip a Boing Boing

Hombre se suicida y deja una nota de 1904 páginas que podría ser una obra maestra

Por: pijamasurf - 09/22/2010

Mitchell Heisman se suicidó el pasado sábado en el campus de Harvard dejando una monumental nota de suicidio que versa sobre la creación de dios a través de la tecnología entre otros temas.

¿El suicido como una de las bellas artes? Por qué no, después de todo el asesinato, fue considerado así por el fino escritor inglés y opiómano Thomas de Quincey. El suicidio como cuestión fundamental de la existencia también puede ser sublimado artísticamente. Esto al parecer es lo que ha hecho Mitchell Heisman, quien se quitara la vida en el campus de la Universidad de Harvard a los 35 años de edad el sábado pasado, dejando una nota de suicidio de 1904 páginas (¿la más larga de la historia?) que versa sobre temas filosóficos como el nihilismo, el transhumanismo, la religión de la ciencia, la creación de dios a través de la tecnología: la inteligencia artificial, el suicidio genético de la evolución o el sedicioso pene espiritual de Jesús.

Sobra decir que la obra es monumental, y de lo que hemos podido apreciar en este PDF, tiene momentos inconsistentes, sin embargo, tiene crestas memorables como en el capítulo "Dios es tecnología", donde analiza el trasfondo que subyace al transhumanismo y evidentemente el insoslayable y totalmente hereje capítulo donde ahonda en la tecnología espiritual del pene crístico y habla de un violador supernatural. El texto muestra señales de un claro desequilibrio racional pero eso es lo que lo enriquece. Va a ser interesante ver si alguien es capaz de leer las 1904 páginas de este suicida cuyo texto, según su madre, quería que fuera leído por el mundo como última voluntad (y si alguien lo lee, seguramente debe de tener mucho tiempo libre o un interés descomunal por lo raro).