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¿Hasta por cuánto tiempo se pueden detectar estas drogas en sangre, orina y cabello?

Por: pijamasurf - 02/23/2016

Un interesante análisis que nos hace tomar conciencia de cuánto tiempo puede tardar nuestro cuerpo en depurar una sustancia

Todo en nuestro cuerpo deja un rastro cuantificable. Nuestras emociones tienen su propia huella química que puede ser analizada en un laboratorio. Nuestros pensamientos pueden estudiarse como impulsos eléctricos en los aparatos diseñados para tales fines. Nuestros movimientos son fuerza mecánica. Y aun nuestros sueños, acaso la creación más etérea de la que nuestro cuerpo es capaz, ha sido material de investigación y observación. “Habitar significa dejar huellas”, escribió alguna vez Walter Benjamin, y qué es nuestro cuerpo sino el primer y último espacio que habitamos, ese “espacio infinito” al que aludió el príncipe Hamlet en el fingimiento de su locura pero también el inicio de nuestras propias limitaciones.

Al hacer dicha afirmación, Benjamin pensaba en las narraciones del género policíaco que en el mismo momento histórico en que surgió, a mediados del siglo XIX, gozó de un auge inusitado. La frase del filósofo es, por decirlo de alguna manera, el racional del método usualmente sorprendente del detective prototípico de esas historias: si un Sherlock Holmes o un Auguste Dupin eran capaces de resolver un delito enigmático con nada más que un vistazo a la escena del crimen era porque su método conseguía seguir como en retrospectiva dichas huellas dejadas, precisamente, en el acto subjetivo inalienable de habitar, las marcas que surgen inevitablemente de nuestros hábitos, desde la ceniza de un cigarro arrojada con displicencia en el suelo de un cuarto hasta otros más inadvertidos que podrían observarse, digamos, en el libro que más tomamos y leemos de entre los que se encuentran en un estante.

Esta introducción nos sirve ahora para presentar una serie de tres gráficos que muestran por cuánto tiempo permanecen ciertas sustancias en nuestro cuerpo y, en función de esto, hasta por cuánto tiempo después de consumirlas podrían detectarse en un análisis de sangre, orina y cabello, elaborados con data obtenida por el sitio Drugs.ie.

gf1

 

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Entre otras lecturas, estos visuales nos ayudan a tomar conciencia de los períodos que le toma a nuestro cuerpo procesar una sustancia, y cómo ésta puede mantenerse vagabundeando en nuestros sistemas hasta que finalmente se le depura.

Interesante, ¿no?

Los exóticos micromundos contenidos en un trozo de carbón

Por: pijamasurf - 02/23/2016

La doctora Ingrid Graz comparte las imágenes microscópicas que capturó en el curso de una investigación en Cambridge sobre el carbón amorfo

Ver el mundo en un grano de arena

William Blake

Las imágenes microscópicas forjan un vínculo extraordinario entre la ciencia y el arte; el fotógrafo que trabaja con microscopios nunca sabe lo que va a encontrar. Las fotografías de Ingrid Graz, ingeniera de Cambridge, tienen un encanto muy particular: retratan carbones amorfos (carbones de diamante) depositados en vidrio y revelan cartografías fantásticas que nunca imaginaríamos que existen dentro de ese material oscuro y deshidratado.

El carbón contiene sustratos de elastómeros (es decir, no metales con comportamiento elástico) que muestran formaciones fluviales y que, fuera de contexto, podrían ser confundidos con paisajes aéreos bajo un sol de tarde. Es como si el carbón, en su negrura, guardara rayos de sol –o al mismo Sol– dentro de sí. Los pliegues y cadenas montañosas que se ven en las imágenes son creados por la concentración de elastómeros a distintos rangos de temperatura y presión.

Esta investigación en particular estuvo abocada al posible uso de estos materiales en aparatos electrónicos, ya que podrían servir de protección a dispositivos frágiles. Pero además de ello, Graz publica sus descubrimientos visuales en línea para que quede testimonio de la belleza y las correspondencias físicas entre lo macro y lo micro, la piel de una serpiente y el interior de un polímero. Su serie de imágenes de PDMS (polidimetilsiloxano) sugiere que el lente del microscopio está mirando, en lugar de a un polímero elastómero, al firmamento. Las formaciones invisibles de los sustratos, en este caso del oro, revelan residuos de cuerpos celestes, quizá reflejados otra vez por el Sol (que es también el oro). Con estas imágenes tenemos acceso a estéticas que serían invisibles a nuestros ojos, a topografías doradas que se generan por el aumento o disminución de partículas, y que son capturadas en un instante irrepetible. 

PDMS of Gold

PDMS of Gold

PDMS of Gold

PDMS of Gold

 Amorphous Carbon

Amorphous Carbon

Amorphous Carbon