Qué pasará con las líneas telefónicas que no sean registradas
Sociedad
Por: Carolina De La Torre - 06/03/2026
Por: Carolina De La Torre - 06/03/2026
Registrar tu número celular ya no es solo un trámite más. Para millones de personas en México, la línea telefónica dejó hace tiempo de servir únicamente para llamadas; hoy funciona como llave de acceso a bancos, redes sociales, plataformas de trabajo, aplicaciones de transporte y hasta cuentas personales. Por eso, la nueva obligación de vincular las líneas telefónicas a una identidad abrió preguntas, resistencia y una conversación incómoda sobre privacidad.
El plazo para registrar las líneas vence el próximo 30 de junio y, a pocas semanas de la fecha límite, el panorama revela algo llamativo: la mayoría todavía no lo ha hecho. Datos recientes estiman que existen más de 148 millones de líneas móviles activas en México; de ellas, poco más de 30 millones ya fueron registradas. Eso significa que cerca del 80% continúa sin vincularse.
La medida busca asociar cada línea a una persona mediante CURP o datos fiscales, bajo el argumento de reducir delitos como extorsiones, fraudes telefónicos y uso anónimo de números celulares. Sin embargo, para muchos usuarios el debate dejó de ser únicamente sobre seguridad y comenzó a girar alrededor de otra pregunta: ¿qué tanto estamos dispuestos a entregar a cambio de seguir conectados?
El nivel de resistencia ayuda a entender la dimensión del debate. Si solo alrededor del 20% de las líneas han sido registradas, significa que millones de personas todavía tienen dudas, desconfianza o simplemente desconocen el proceso.
Las consecuencias de no registrar una línea podrían sentirse mucho antes de perder el número. De acuerdo con la información disponible hasta ahora, las líneas no vinculadas podrían ser suspendidas; esto significa perder acceso a servicios básicos de conectividad y a buena parte del ecosistema digital que depende del celular.
Entre las principales afectaciones estarían:
Quedarse sin línea activa también impacta plataformas que utilizan SMS o el número celular para validar identidad, enviar códigos o recuperar cuentas.
Entre ellas:
La afectación principal gira alrededor de los códigos OTP, esos mensajes de verificación que muchas veces llegan por SMS y que permiten confirmar accesos o cambios de dispositivo.
Uno de los mayores focos de preocupación está en el sector financiero. Aunque perder la línea no significa automáticamente perder acceso a la banca móvil, sí podría generar obstáculos importantes.
Algunos posibles efectos incluyen:
También podrían verse afectadas plataformas fintech, billeteras digitales y servicios que utilizan procesos KYC, conocidos como mecanismos para verificar la identidad de los usuarios.
Las razones parecen repetirse una y otra vez: preocupación por los datos personales, miedo a filtraciones y dudas sobre el uso futuro de la información.
Entre los motivos más mencionados están:
La conversación pública terminó moviéndose hacia un terreno más complejo. Para algunos, registrar la línea significa mantener acceso a una vida digital cada vez más dependiente del teléfono; para otros, representa sumar más información personal a sistemas que todavía generan dudas.
Más que un trámite técnico, el registro telefónico terminó convirtiéndose en una discusión sobre privacidad, conectividad y confianza digital.