*

X
Maneras inconfundibles de saber qué sienten tus amigos peludos por ti

A diferencia de las reacciones desbordadas y alegres que demuestran los perros hacia sus dueños, frecuentes y fáciles de interpretar, los gatos suelen ser un poco más difíciles de leer. Mucho más tranquilos y menos efusivos que sus contrapartes caninas, estos felinos domésticos cuentan con signos mucho más sutiles para indicar simpatía hacia sus compañeros de vida.

¿Cómo saber que tus gatitos te aman? Esta pregunta ha desvelado a más de uno. Acá te dejamos 10 señales claras para saber que tus gatos te aman (o no):

 

 

Embarrada de cabeza

Un privilegio muy especial para aquellos afortunados que reciben una de estas bendiciones. Fundamentalmente consiste en que tu minino restriega con insistencia su cabeza en la parte de tu cuerpo que tenga más cerca. Además de una simpática caricia, deposita feromonas que representan sus sentimientos de confianza y la seguridad que siente hacia ti.

 

Poderosos ronroneos

Existen diferentes razones por las que un gato ronronea, pero hay una sola que guardan exclusivamente para manifestar su amor. Este ronroneo se escucha fuerte y claro, es largo y baja el ritmo cardíaco del gatito, ayudándole a relajarse y manifestar sus sentimientos de bienestar.

 

Mordiscos de amor

Por extraño que nos pueda parecer, cuando se habla de gatos hay una diferencia clara entre las mordidas cariñosas y las regulares: las primeras hacen cosquillas y son inofensivas, las segundas tienen el objetivo claro de lastimar. Los mordisqueos no son una señal tan común de amor, pero cuando los gatos la utilizan están intentando decirte que para ellos eres increíble.

 

 

El movimiento de la cola

La cola es la parte más elocuente del gato, en ella pueden manifestarse muchas de sus actitudes. Cuando se espantan o se agitan su cola se esfuma; en cambio, su cola se agita espasmódicamente en la punta cuando experimentan mucha felicidad. Si te das cuenta de esto mientras tu gato se aproxima hacia ti, no lo dudes, está loco por ti.

 

Panza arriba

Uno de los puntos débiles de todo mamífero es su vientre, pues en él están contenidos todos sus órganos vitales y no hay huesos que los protejan. Por ello, cuando tu gato está dando vueltas para llamar tu atención y su vientre está descubierto, sin protección, lo hace porque siente tanta confianza por ti que actúa genuinamente como si nunca le fueras a hacer daño; se siente amado y protegido.

 

Lamen tus orejas y cabello

Está es una señal de cariño muy poco vista pero ten por seguro que si has sido seleccionado para que un miembro de esta especie te haga un mimo así, has entrado al círculo de confianza, en verdad te ama. El acicalamiento es uno de los signos de amistad y confianza más obvios que puedes obtener de estos peluditos.

 

Masaje

De acuerdo con expertos en comportamiento gatuno, cuando los gatos se restriegan contra ti a veces puede significar que se comportan de forma nostálgica e intentan emular los felices momentos de su infancia cuando hacían lo mismo con sus madres para estimular su producción de leche. Si mueven sus patas de arriba para abajo hacia ti, te están expresando su adoración.

 

 

Parpadeo lento

Esto casi nunca pasa con gatos un poco más viejos. Se dice que los gatos besan con los ojos, cuando hacen contacto visual contigo es porque confían en ti; si además pestañean lentamente es como si te estuvieran mandando un besito que puedes regresarles imitando sus gestos.

 

Siestas

Los gatos adoran los lugares cálidos y seguros para dormir un rato; si se acercan a ti para dormir cerca, debajo tuyo o, mejor aún, sobre tu regazo, significa que sienten especial afecto por ti y deberías sentirte honrado. Este es el momento de mayor vulnerabilidad para ellos y no hay cumplido más grande que el hecho de que te lo confíen.

 

Regalos

Pocos tendrían en su lista de deseos algunos animales muertos como pájaros o insectos pero cuando los gatos comparten contigo a sus presas, es una señal inequívoca de verdadera amistad.

 

Si has tenido la fortuna de compartir la vida junto a un gato comprenderás que conectan de manera consciente con nosotros, que son individuos amorosos y afectuosos y construyen vínculos muy especiales con sus personas preferidas.

Te podría interesar:
Al “ego” se le debe conocer, aceptar, comprender, dar cariño en caso de ser necesario y, finalmente, dejar ir.

Creencias irracionales, angustia y heridas emocionales, son sólo algunos ejemplos de aquellos factores que impactan negativamente en diversas áreas de nuestra vida. Por ejemplo, experimentar el deseo de realizar una actividad –ganar un concurso, hablarle a la persona que nos gusta, terminar una carrera, conseguir un trabajo, mudarnos de país o ciudad– y, de pronto, recibir una ráfaga de pensamientos en contra de este deseo: “¿Será seguro?”, “¿Y si fracaso?”, “Si me rechaza o se burla de mí… Sentiré feo y no quiero sentirme así”, etcétera… 

Inclusive, hay especialistas que confirman que esta serie de creencias irracionales moldean no sólo la personalidad sino también la estructura corporal. Es como si la mente tuviera el poder de reestructurar toda nuestra existencia tanto para bien como para mal. Frente a este tipo de creencias irracionales, en las que pueden abundar pensamientos de insuficiencia o incapacidad de uno mismo, no queda de otra más que hacerles cara directamente. 

En el budismo el responsable de liberar este tipo de creencias irracionales es el “ego”, al cual se le debe conocer, aceptar, comprender, dar cariño en caso de ser necesario y dejar ir. De lo contrario, si sólo “se hace oídos sordos” a todos estos pensamientos, los resultados pueden ser fracaso y agobio, pues sólo se reprimen, lo cual produce que se incrementen en el interior de nuestro inconsciente. 

Mediante la constante práctica de la meditación y el mindfulness, la transformación casi resiliente del ego puede realizarse. De hecho, en los últimos años los especialistas en salud mental se han encargado de promover este tipo de prácticas dentro de sus herramientas terapéuticas, pues varios estudios clínicos demostraron que la práctica del mindfulness en terapias psicológicas tiene efectos productivos y positivos en los pacientes, en especial cuando ayuda a convertir el “veneno” en medicina, esto es, a desarrollar herramientas para transformar las dificultades en procesos de aprendizaje, a encontrar la cotidianidad como una vía para apreciar la vida, aun con los retos y las discusiones. 

Pero, ¿cómo puede ser que la meditación ayude a liberar al ego de sus manías tiránicas? En UCLA –University of California Los Ángeles– se han realizado numerosas investigaciones que demuestran que la práctica regular (la disciplina, tanto de la meditación como del mindfulness) ayuda a contrastar la salud mental y la neurosis en el día a día, reduciendo así los síntomas de angustia, estrés y otros rasgos de trastornos psicológicos. De alguna manera, la práctica “formal” de ambas disciplinas ayuda a desmantelar las creencias irracionales del ego.

Es como si se usaran lentes con micas que agrandan los objetos a la vista, y mediante la meditación/mindfulness fuésemos capaces de cambiar los lentes por unos con micas adecuadas y realistas según nuestras necesidades. Para poder lograr ese cambio, es indispensable tomar conciencia de lo más básico, el cuerpo, mediante sus olores, sensaciones, respiraciones, ritmos… Eventualmente el sentido de la quietud se desarrollará, facilitando el contacto con la tierra y la simplicidad de nuestro alrededor. Es como si se preparara el camino dedicado al trabajo interno mediante la expansión de la toma de conciencia de las sensaciones corporales y así, lentamente, puede emerger la vida como un Todo.  

El objetivo es cultivar estos destellos de conciencia en el día a día, recreando la práctica del mindfulness en la cotidianidad. La recolección de toma de conciencia es una experiencia incondicional: una sensación indescriptible y que se queda en la memoria tanto del cuerpo como de la mente. Es el momento para investigar a profundidad al ser en su totalidad: conocer y comprender realmente cómo se es en esencia. En otras palabras, es aprender a tocar esa parte que siente en el aquí y el ahora, liberando lo que es innecesario o inútil –como las creencias irracionales. No se trata sólo de estar sentado; es experimentar cada una de las sensaciones en su totalidad. 

Esta constancia alterará la reacción en cadena del proceso mental y de la red neurológica relacionada con el torbellino de confusión, logrando diferenciar entre lo que sucede en la realidad y las creencias irracionales, así como proveer seguridad en la toma de conciencia y de decisiones. Es decir, mediante las acciones del presente se crean las actitudes positivas del futuro, como si el enfoque de "el aquí y el ahora” redujera la cantidad y calidad de estas creencias irracionales que causan miedo o bloqueos creativos. La clave es ponerlo en práctica, como si fuese una disciplina, en el trabajo o la escuela.