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Sacerdote, rabino y ateo fuman marihuana juntos (VIDEO)

Sociedad

Por: pijamasurf - 03/18/2017

¿Podría la marihuana resolver las diferencias que existen entre personas creyentes y ateas?

¿Podría la marihuana, con el estado de tranquilidad al que usualmente induce, solucionar el conflicto permanente entre personas que profesan una religión y otras que no?

En parte, dicha pregunta es la premisa que suscitó este experimento social montado por la productora Cut, que reunió a tres personas en apariencia muy distintas y hasta opuestas: un rabino, un sacerdote católico y un joven ateo.

El suyo, sin embargo, no fue un diálogo común, sino uno realizado bajo los efectos de la marihuana (lo cual, por otro lado, tampoco es del todo ordinario).

El encuentro es sin duda interesante, pues de algún modo deja ver que la fe religiosa no es un motivo auténtico de distanciamiento. Dicho de otro modo: dado que todos compartimos la condición humana, todos podemos encontrar un punto en común y de diálogo con el otro, incluso en medio de la diferencia.

Significativamente, hacia el final del video el rabino dice, a propósito de la marihuana:

Si te ayuda a ser una mejor persona, si te levanta y te da algo, una nueva perspectiva de la vida, entonces es algo bueno.

Cabría preguntar si eso mismo puede decirse de las religiones, del ateísmo o de cualquier otra idea con la que nos movemos por el mundo: ¿nos ayuda a ser mejores personas?

 

*Puedes ver el video subtitulado activando la función de "Traducir subtítulos" de YouTube.

 

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Buena Vida

Por: PijamaSurf - 03/18/2017

La opinión de Brian Little, profesor de la Universidad de Cambridge, sobre las condiciones de una vida feliz

En su libro El hombre en busca de sentido, el psicoterapeuta Viktor Frankl habla acerca de cómo una persona puede sobrevivir a cualquier evento catastrófico siempre y cuando se tenga un objetivo a largo plazo. Frankl se expone a sí mismo como ejemplo de su teoría: antes de encerrarlo para hacer trabajos forzados en Auschwitz, él tenía listo un libro para publicar; sin embargo cuando los nazis lo capturaron, quemaron su texto. Desde entonces, su único objetivo a lo largo de su encierro fue sobrevivir para reescribir el libro. En otras palabras, Frankl creía en la trascendencia y superación de conflictos –externos e internos, graves y sencillos– al lograr objetivos establecidos. 

Varias décadas después, Brian Little, profesor de la Universidad de Cambridge, continuó la teoría de Frankl. Él considera que son los objetivos importantes y significativos los que no sólo motivan la evolución de la personalidad sino que también resultan en una vida más feliz. Para ejemplificar su teoría, Little recomienda lo siguiente en su libro Me, Myself and Us (2014):

Primero, escribe tus proyectos personales actuales, como perder peso, cuidar mejor a tus mascotas o escribir un libro. La lista no tiene que ser larga ni exhaustiva, sino una guía para identificar un rumbo de vida. 

Segundo, reflexiona sobre cada uno de los proyectos, principalmente sobre su importancia y significado, su coherencia con la personalidad y los valores propios, los orígenes del proyecto, cuánto progreso has hecho y cuánta seguridad transmites, entre otros. Esto con el objetivo de encuadrar el objetivo en cinco dimensiones principales del “análisis de proyectos personales”: significado, gestión, conectividad con otros, emociones negativas y emociones positivas. 

Tercero, evalúa si los proyectos son los más significativos y relevantes para tus valores e identidad, pues aquéllos son los que principalmente impactan en la felicidad y la salud en general. De esta manera podrás escoger los proyectos “correctos”, los que promueven un camino hacia una vida más disfrutable y rica. 

Little agrega que la felicidad es posible si el objetivo posee un significado importante para uno, ya que la confianza en alcanzarlo fortalece la autoestima y, por lo tanto, la salud en general. En otras palabras, es importante plantearse objetivos realistas que regulen tanto el estrés como la sensación de miseria, que sean importantes para uno mismo –y no tanto para complacer a otras personas– y que nos apasionen de tal manera que brinden una sensación de omnipotencia. 

En caso de que existan objetivos sin un plan para alcanzarlos, Little recomienda buscar cuáles son los objetivos con poco progreso y a partir de ahí identificar cuáles son aquellos que causan estrés o desesperanza. En caso de que el objetivo provoque estrés y no tenga un significado importante, valdría la pena dejarlo; pero, si causa estrés y posee un significado relevante, es indispensable identificar la fuente de infelicidad en la vida. Para Little, si un proyecto “se traba” se pueden usar varias estrategias, como utilizar la herramienta que los psicoterapeutas llaman reframing, en la que se cambia la idea alrededor del proyecto. Por ejemplo, si el objetivo general es escribir un libro –menciona Little– quizá lo mejor es convertirlo en escribir sólo 1/2 cada día, en lugar de mantener la idea de escribir sin más. 

La idea principal, en conclusión, es no sólo mantener objetivos a corto, mediano y largo plazo, sino realizar los planes necesarios para alcanzarlos. Quizá este sea uno de los caminos que el hombre actual necesite seguir para poder sobrevivir a las excesivas demandas de la vida terrenal.