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Las Hermanas del Valle: las monjas que cultivan marihuana con fines terapéuticos (FOTOS)

AlterCultura

Por: pijamasurf - 03/27/2016

Este ensayo fotográfico es un atisbo a la vida de dos monjas que cultivan marihuana para producir artesanalmente tónicos terapéuticos

Las cualidades terapéuticas de la marihuana se conocen desde hace siglos, en especial como analgésico y, según ciertas investigaciones recientes, posiblemente también como auxiliar en la curación de ciertos tipos de cáncer.

Hasta ahora, sin embargo, debido a las restricciones legales que existen en numerosos países en torno a esta planta, dichas propiedades tienen que aprovecharse en la clandestinidad, salvo por ciertas excepciones. Una de éstas es una organización asentada en Merced, California, integrada y dirigida por mujeres con una característica especial: visten con hábito, a la manera de ciertas congregaciones femeninas católicas.

No obstante, las Hermanas del Valle no son monjas tradicionales, aunque en su origen estuvieron relacionadas con el catolicismo. Ellas se definen como “monjas anárquicas” a la manera de Santa Escolástica, hermana de San Benito de Nurcia (fundador de los monjes benedictinos y de la regla monacal), quien en el siglo VI de nuestra época fue en contra de la tradición patriarcal de la Iglesia Católica y ella misma fundó el primer convento femenino de la historia, Piumarola, inspirado en el modelo de su hermano.

La labor de las Hermanas del Valle es más bien lejana a la institucionalidad, y si se inspira en Santa Escolástica es porque igualmente va en contra de las normas por un propósito noble: llevar alivio a otros, en este caso, bajo la forma de analgésicos a base de marihuana producidos artesanalmente. Las monjas mismas cultivan, cosechan y procesan la planta para elaborar pomadas, tónicos y otros auxiliares terapéuticos.

Por otro lado, las imágenes que compartimos son obra de los fotógrafos Shaughn Crawford y John DuBois, quienes con esta serie nos entregan un atisbo a la vida cotidiana de las Hermanas, rodeada de trabajo, tranquilidad y, claro, marihuana.

 

Estudio demuestra que videojuegos inducen estados de conciencia alterada

AlterCultura

Por: pijamasurf - 03/27/2016

Investigación reciente advierte que jugar habitualmente videojuegos induce con frecuencia estados alterados de conciencia y percepción

Si bien sumergirte en un videojuego no necesariamente se traduce en una visita al país de las maravillas de Alicia, cualquiera que haya encarnado un personaje  dentro de unos de estos entornos o que haya psicoprotagonizado una de sus historias sabrá que algo muy peculiar ocurre. Similar al estado de trance o a una especie de hipnosis proactiva y voluntaria, el jugador realmente se transporta a otro mundo. 

Pero para confirmar lo que muchos ya hemos experimentado, un estudio reciente afirmó que hay una alteración de la conciencia en el gamer. Desde hace tiempo existía la noción de un fenómeno llamado “game transfer phenomena” o GTP (fenómeno de transferencia en el juego), que se refiere a la alteración perceptiva (visual, sonora y corporal). Sin embargo, hasta ahora se consideraba un efecto relativamente aislado y se desconocía con qué frecuencia ocurría dicha alteración.   

La investigación, encabezada por la doctora Angelica Ortiz de Gortari, de la Universidad de Nottingham Trent, determino que prácticamente todos los gamers apasionados --96.6% de ellos- aseguran haber experimentado episodios de conciencia alterada, en particular GTP, en algún punto de sus inmersiones. Al parecer se trata de una frecuencia perceptiva similar a la hipnagogia, en la que sueño y realidad se funden de manera sutil pero activa, algo así como estar despierto pero experimentando pequeños glitches de fantasía o pinceladas de ficción. 

Al respecto, la doctora Ortiz señaló en una entrevista:

Lo más interesante ocurre cuando los gamers ven imágenes con los ojos abiertos, como cajas de texto encima de la cabeza de una persona. También hay percepciones alteradas en las que objetos de la vida real se distorsionan en forma o color.   

En el estudio “Prevalence and characteristics of GTP”, que será publicado próximamente, la misma Ortiz, junto con el doctor Mark D. Griffiths (coautor del análisis), describe variantes de este fenómeno:

Otras percepciones alteradas incluyen la sensación de cuerpo entumecido, sentir que el tiempo corre más despacio, experimentar pérdida de la coordinación en la movilidad corporal y/o movimiento corporal en automático, tal como ocurre dentro de un videojuego. 

 

(Imagen: timewheel.net)