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Si concebimos la información como concentraciones de energía, el trabajo de esta bruja no es muy diferente al de un programador que libera un sistema de las energías que no le son provechosas o deseables

Cuando algún ingeniero o programador de Silicon Valley tiene problemas con un virus demasiado difícil de erradicar, una opción es llamar a la bruja wiccana Joey Talley.

A menudo escuchamos la expresión metafórica "la magia de las computadoras", pero el acercamiento de Talley a la informática no tiene nada que ver con la rígida lógica de programación que opera los sistemas informáticos, y sí con la carga energética latente en cualquier cosa del universo --incluidas las computadoras.

Esencialmente, el trabajo de Joey con las computadoras no es muy distinto que una limpia de lugares o personas: utiliza piedras para captar y redirigir la energía oscura, así como la focalización de la intención, que en este tipo de trabajos podría verse como una suerte de "reprogramación".

No se trata de un método generalizado para cualquier problema informático, pues al igual que con las personas Talley trata de ver a cada máquina como una "hoja en blanco", con sus propios problemas y sus propias soluciones a descubrir.

Además de las piedras de poder (como la fluorina o la amatista), la bruja convoca a menudo al dios Mercurio, que rige sobre los caminos, la comunicación, los mensajes de todo tipo y también sobre los ladrones (¿los hackers?). En estado de trance, Joey canaliza la energía negativa de un equipo de cómputo a un bowl con piedras de poder, y luego lo echa por el excusado para que no haga daño a otra persona.

De este modo los demonios, las energías negativas y las entidades dañinas son tratados por la bruja informática como sistemas de energía: su trabajo es comer, alimentarse y reproducirse como cualquier forma de energía pero, en su experiencia, los virus nocivos o creados ex profeso por los competidores suelen ser los más peligrosos, pues han sido cargados con energía especialmente funesta.

Como con cualquier sistema energético, lo fundamental es redirigir dicha energía a donde no haga daño. ¿Será suficiente para deshacerte de tu antivirus? 

 

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El maestro Kanzawa logra, a través de su maestría sobre la energía vital, inducir trances sedantes a cualquier animal

El control del qi (chi) o energía vital es uno de los vehículos fundamentales de ciertas disciplinas marciales y otras tradiciones, sobre todo orientales. La capacidad de percibir claramente y luego dialogar con ella, de administrar esta energía, abre un mundo casi infinito de posibilidades para aquel que lo logra. 

Si bien el dominio del qi tiene implicaciones trascendentales en lo que respecta a la salud individual y la calidad de vida, también puede manifestarse de maneras más vistosas (aunque no dejan de ser lúdicas pinceladas de sus verdaderos beneficios). Un ejemplo de esto es lo que el gran maestro de tai chi, Sensei Kanzawa, demuestra en cámara al inducir en un trance sedante a una manada de búfalos. Cabe recalcar que se trata de animales muy poderosos, inquietos e incluso, por lo mismo, peligrosos.

Tras unos momentos concentrando su energía y dirigiéndola a los animales podemos comprobar cómo lentamente, uno por uno, van recostándose, calmos, siguiendo un comportamiento absolutamente improbable entre ellos (la demostración inicia en el minuto 6 del video).