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TOP: 5 artistas que hicieron de la reinvención su concepto creativo

Arte

Por: pijamasurf - 01/08/2016

Reinventarse ha sido la clave de algunos artistas para mantener viva su creatividad

David Bowie in 1973

En arte no hay nada escrito. Cuando parece que todo se ha dicho, que la creatividad no puede llegar a más, que los antiguos maestros agotaron todas las posibilidades, un golpe de ingenio (y a veces también de suerte) devela una nueva ruta, un camino poco transitado, una forma distinta de ver las cosas.

A continuación presentamos cinco ejemplos de cómo la reinvención es una de las llaves maestras de las expresiones creativas, la estrategia que nos lleva a reencontrarnos con el asombro por la realidad y, con ello, descubrir nuevamente eso auténtico que siempre estuvo ahí, a la espera de que nosotros le diéramos nombre, forma y definición.

 

GIF: Helen Green

David Bowie

Bowie se encuentra indudablemente entre los artistas más camaleónicos de la historia. A lo largo de su carrera ha experimentando y explorado distintos campos de la creatividad, el ejemplo perfecto de que aunque parezca paradójico, la reinvención constante conlleva la consolidación de un estilo.

 

 

New Order

Después de la muerte de Ian Curtis, el legendario vocalista de Joy Division, pocos creyeron que los miembros restantes de la banda podrían sacudirse la fama meteórica que consiguieron en los escenarios ingleses del post-punk de finales de los 70. Con todo, la combinación de sus orígenes con la nueva ola de la electronic dance music llevó a Peter Hook y Stephen Morris al descubrimiento de un nuevo concepto que los mantiene vigentes hasta la fecha.

 

Neil Gaiman

Probablemente ahora muchos identifiquemos a Gaiman como autor de exitosas novelas gráficas, especialmente The Sandman. Sin embargo, quizá pocos sepan que antes de esta exitosa trayectoria Gaiman fue un periodista enfocado en la música pop (en esa época incluso escribió una biografía de la banda Duran Duran). No obstante después, de la mano del genial Alan Moore (re)descubrió su verdadera vocación en los cómics y las narraciones ilustradas.

 

 

Steve McQueen

12 Years a Slave (2013) o Shame (2011) son dos de las películas más conocidas de Steve McQueen, artista de origen inglés que sin embargo no es únicamente director de cine. McQueen también fue merecedor en 1999 del prestigioso Turner Prize, el máximo reconocimiento que se otorga en el Reino Unido a artistas contemporáneos, el cual ganó con una pieza en homenaje a los soldados británicos caídos en Irak.

 

Pablo Picasso

Si la genialidad ha tenido un nombre, tal vez sea el de Pablo Picasso. El pintor de origen malagueño transitó a lo largo de su vida por varias corrientes artísticas, en todas las cuales destacó pero en cuya indagación no se detuvo hasta tener un visión propia del arte pictórico. Los períodos azul y rosa, sus tentativas con el cubismo y algunas otras vanguardias del arte moderno y su paso por el surrealismo son algunas de las etapas con que la crítica ha clasificado su vasta e inquieta obra. A Picasso debemos también la consigna de que “la inspiración existe, pero debe encontrarte trabajando”.

 

Contenido presentado por Ron Matusalem

Las redes sociales son la trampa de la modernidad individualista

Arte

Por: pijamasurf - 01/08/2016

El sociólogo Zygmunt Bauman sobre por qué las redes sociales podrían ser el nuevo opio del pueblo

bauman

Un hombre de 90 años, lúcido, pesimista y quizás capaz de ver lo que nosotros no podemos notar dentro de la gran pecera digital, nos advierte sobre aspectos de ésta. Zygmunt Bauman es uno de los más feroces críticos de la modernidad y la sociedad de consumo, y en una reciente entrevista con El País hizo algunas apreciaciones sobre el desencanto que estamos viviendo ante las políticas neoliberales y la inundación tecnológica. El sociólogo polaco ha diagnosticado que la promesa neoliberal de que la riqueza de unos cuantos acabaría derramándose hacia otros estratos de la sociedad se ha revelado como una gran mentira, y la desigualdad sigue creciendo sobre esta promesa. Así se crea lo que llama "un precariado", una sociedad precaria que sufre a expensas de una minoría privilegiada. 

El desencanto está llegando a un punto crítico:

Lo que está pasando ahora, lo que podemos llamar la crisis de la democracia, es el colapso de la confianza. La creencia de que los líderes no sólo son corruptos o estúpidos, sino que son incapaces. Para actuar se necesita poder: ser capaz de hacer cosas; y se necesita política: la habilidad de decidir qué cosas tienen que hacerse. La cuestión es que ese matrimonio entre poder y política en manos del Estado-nación se ha terminado. El poder se ha globalizado pero las políticas son tan locales como antes. La política tiene las manos cortadas. La gente ya no cree en el sistema democrático porque no cumple sus promesas. Es lo que está poniendo de manifiesto, por ejemplo, la crisis de la migración. El fenómeno es global, pero actuamos en términos parroquianos. Las instituciones democráticas no fueron diseñadas para manejar situaciones de interdependencia. La crisis contemporánea de la democracia es una crisis de las instituciones democráticas.

Bauman considera que la visión que ha sido promovida es la de un individualismo rampante que produce un pérdida del sentido de comunidad, un "activismo de sofá" desvinculado de las acciones que realmente pueden hacer una diferencia. A esto contribuye el adormecimiento generalizado de los medios digitales, especialmente de las interacciones mediadas en redes sociales. Tal vez Internet no es un instrumento tan revolucionario como se pensaba:

La cuestión de la identidad ha sido transformada de algo que viene dado a una tarea: tú tienes que crear tu propia comunidad. Pero no se crea una comunidad, la tienes o no; lo que las redes sociales pueden crear es un sustituto. La diferencia entre la comunidad y la red es que tú perteneces a la comunidad pero la red te pertenece a ti. Puedes añadir amigos y puedes borrarlos, controlas a la gente con la que te relacionadas. La gente se siente un poco mejor porque la soledad es la gran amenaza en estos tiempos de individualización. Pero en las redes es tan fácil añadir amigos o borrarlos que no necesitas habilidades sociales. Estas las desarrollas cuando estás en la calle, o vas a tu centro de trabajo, y te encuentras con gente con la que tienes que tener una interacción razonable. Ahí tienes que enfrentarte a las dificultades, involucrarte en un diálogo. El papa Francisco, que es un gran hombre, al ser elegido dio su primera entrevista a Eugenio Scalfari, un periodista italiano que es un autoproclamado ateísta. Fue una señal: el diálogo real no es hablar con gente que piensa lo mismo que tú. Las redes sociales no enseñan a dialogar porque es tan fácil evitar la controversia… Mucha gente usa las redes sociales no para unir, no para ampliar sus horizontes, sino al contrario, para encerrarse en lo que llamo zonas de confort, donde el único sonido que oyen es el eco de su voz, donde lo único que ven son los reflejos de su propia cara. Las redes son muy útiles, dan servicios muy placenteros, pero son una trampa.

La clave parece estar en nuestra relación editada, comodificada con los otros en las redes sociales, lo cual no nos confronta con la realidad de la diferencia del mundo de las calles, podemos crear nuestro propio universo cerrado, inoculado, a salvo de tener que ver lo que no nos gusta de nosotros. Podemos controlar lo que vemos y lo que nos dicen desde nuestro sofá. Esto es evidentemente una ilusión; quizás estas plataformas digitales estén muy cercanas a un perfecto maia.