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La secreta vida sexual del queso

Por: pijamasurf - 12/08/2015

El queso es un pequeño y cambiante ecosistema que, sin embargo, conserva algunas de sus características genéticas predominantes gracias a la función sexual

roquefort

El queso añejo es una delicia para unos y algo desagradable para otros, pero lo que tienen en común el queso azul, el roquefort y otras variedades es la presencia de bacterias en su preparación. Según el estudio Sex in Cheese: Evidence for Sexuality in the Fungus Penicillium roqueforti, los hongos presentes en algunos tipos de queso sugieren huellas evolutivas ligadas a la reproducción sexual.

Jeanne Ropars y sus colegas analizaron el genoma de las especies de moho para preparar queso roquefort y encontraron evidencias de que la diversidad presente en el moho no podía explicarse según la reproducción asexual. La prueba es que los genes utilizados por los hongos para hallar parejas se han conservado prácticamente intactos gracias a la evolución. A menudo suponemos que la evolución es lo que hace que las especies cambien, pero es también lo que explica que algunos aspectos benéficos para la vida se mantengan sin modificaciones.

Cuando el moho se reproduce de manera asexual los genes pueden verse afectados por mutaciones indeseables o, como se lee en el estudio, "en esta especie de alta importancia industrial, la inducción de un ciclo sexual podría abrir la posibilidad de generar nuevos genotipos que podrían ser extremadamente útiles para diversificar los productos del queso".

Si la mutación afectara a los genes "importantes" del moho, las generaciones siguientes tendrían menos oportunidades de sobrevivir y morirían. La extraña perspectiva es que, aunque nadie ha visto al queso teniendo sexo, a nivel microscópico existe un intercambio sexual mientras masticas. ¿Eso hace al queso más delicioso o más desagradable?

Mexicanos afrodescendientes conforman 1.2% de la población según INEGI

Por: pijamasurf - 12/08/2015

Las comunidades afrodescendientes se desarrollaron casi de manera autónoma en un clima de rezago y pobreza, debido a que no fueron integradas en la narrativa independentista del "mestizaje"
[caption id="attachment_103866" align="aligncenter" width="602"]Imagen: diariomarca.com.mx Imagen: diariomarca.com.mx[/caption]

 

Como resultado de la Encuesta Intercensal 2015 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), hasta 1.38 millones de mexicanos se identificaron como afrodescendientes (o afromexicanos). Se trata de la primera vez que el organismo reconoce dicha categoría en su historia, la cual representa 1.2% de la población del país (resultados completos aquí en PDF).

Dicha población se concentra primordialmente en los estados de Guerrero --donde integran casi 7% de los habitantes--, Oaxaca y Veracruz (en ese orden), y se encuentra entre los grupos más pobres y menos educados según la media nacional.

El reconocimiento de la autoadscripción afromexicana o afrodescendiente forma parte de los esfuerzos conjuntos de Naciones Unidas en muchos países de Latinoamérica para el Decenio Internacional para los Afrodescendientes, que inició este año y que busca revalorizar la cultura, la historia y la integración multinacional de grupos relegados históricamente. En el continente se estima que habitan unos 150 millones de afrodescendientes, lo que corresponde a 30% de la población.

Los grupos afrodescendientes (lo que también se ha dado en llamar "la tercera raíz"), especialmente en México, han sido desplazados y descuidados tanto de los libros de historia como de los programas de gobierno desde la independencia de la corona española en el siglo XIX, pues no se adaptaban a la narrativa oficial del "mestizaje" y el choque de culturas entre españoles blancos y población indígena, por lo que desde hace un par de décadas grupos de activistas afrodescendientes han impulsado una agenda que busque combatir la discriminación, así como promover derechos humanos y la igualdad de oportunidades para dichas comunidades.