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El último tuit de Oliver Sacks fue este flashmob del "Himno a la alegría" (VIDEO)

Por: pijamasurf - 09/03/2015

El famoso psicólogo clínico seguía pensando en la belleza del mundo antes de dejarlo

Como en un voto de confianza y alquimia, Oliver Sacks se despidió del mundo en su faceta pública compartiendo este video en su cuenta de Twitter. Sacks escribió que era "una hermosa manera de ejecutar uno de los grandes tesoros musicales del mundo".  

Por más que hayamos escuchado miles de veces la novena sinfonía de Beethoven, este video, especialmente a través del contexto de Sacks, quien murió de cáncer hace unos días, renueva la sensibilidad a la belleza. Esto parece ser el metamensaje con el que el psicólogo clínico se despidió del mundo.

En una editorial en el New York Times, Sacks había dicho:

En los últimos días, he podido ver mi vida como desde una gran altitud, una especie de paisaje, y con un creciente sentido de la conexión de cada una de sus partes. Esto no significa que haya terminado con la vida.

Me encuentro intensamente vivo y quiero y espero que el tiempo que me quede por vivir me permita profundizar mis amistades, despedirme de aquellos a los que quiero, escribir más, viajar si tengo la fuerza suficiente, alcanzar nuevos niveles de conocimiento y comprensión.

Esto incluirá audacia, claridad y hablar con franqueza; trataré de ajustar mis cuentas con el mundo. Pero también tendré tiempo para divertirme (incluso para hacer alguna estupidez).

No puedo decir que no tenga miedo. Pero mi sentimiento predominante es el de la gratitud. He amado y he sido amado; he dado mucho y me han dado bastantes cosas; he leído, viajado y escrito.

Queda esta sensación de, en las cercanías de la muerte, una afirmación de la vida. 

"El comedor de hachís": alucinante novela autobiográfica del siglo XIX (Biblioteca PijamaSurf)

Por: pijamasurf - 09/03/2015

Un fascinante recuento en primera persona de los estados alterados provocados por el hachís y sus efectos en la percepción del tiempo, el espacio y el cuerpo
[caption id="attachment_99943" align="alignright" width="216"]Fitz Hugh Ludlow Fitz Hugh Ludlow[/caption]

La literatura cannábica tiene un importante antecedente en The Hasheesh Eater: being passages from the life of a Pythagorean, del novelista y periodista estadunidense Fitz Hugh Ludlow, publicado en 1857. Más cercano en el tiempo y en el ímpetu a las Confesiones de un inglés comedor de opio de Thomas de Quincey, el libro de Ludlow también conversa con el fantástico Sobre el hachís de Walter Benjamin, combinando impresiones en primera persona sobre los efectos del extracto de cannabis y reflexiones filosóficas acerca de los estados alterados de conciencia.

Terence McKenna aseguraba que Ludlow había comenzado:

una tradición de literatura farmaco-picaresca que encontraría exponentes posteriores en William Burroughs y Hunter S. Thompson... Parte genio y parte loco, Ludlow está a medio camino entre el Capitán Ahab y P.fT. Barnum [un famoso cirquero del siglo XIX, famoso por su frase "Nace un tonto cada minuto"], una especie de Mark Twain en hachís. Hay un enorme encanto en esta apertura pseudocientífica, de espíritu libre, a medida que avanza en las oscilantes dunas del mundo del hachís.

Más que un tratado sobre la droga, el interés de Ludlow reside en pensar las formas en las que la percepción se organiza en la mente y la manera en que esta organización se ve modificada (incluso a nivel político y filosófico) a través de los estados alterados de conciencia: "Existen razones para temer que los hombres prefieren investigar cómo se hace la muselina, los rastrillos y, sobre todo y alrededor de todo, el dinero, en lugar de cómo están construidas sus mentes".

Aquí puede leerse en inglés, vía The Internet Archive: