*

X

Oligarquía académica: 6 compañías controlan las publicaciones científicas

Ciencia

Por: pijamasurf - 08/01/2015

La "oligarquía académica"; así se ha llamado a un grupo de editoriales que deciden lo que se publica dentro del mundo del conocimiento científico

Peer-Review

El control del conocimiento ha sido una práctica ancestral. Si revisamos la historia humana lo más probable es que nos remitamos al  ejemplo de la Iglesia católica acaparando los libros, entonces la principal fuente de conocimiento que existía, durante la Edad Media y décadas posteriores.

El problema de que pocos tengan control sobre una porción considerable del conocimiento es evidente. Si esa información se genera o difunde en sintonía con agendas particulares, entonces las repercusiones, por ejemplo la uniformidad, pueden resultar bastante costosas para una sociedad.

Dentro el ámbito científico es bien sabido que, en buena medida, la legitimidad de un estudio o investigación está determinada por la publicación que respalda dicho trabajo. Tomando en cuenta esto, queda claro el poder que ejercen estás publicaciones para validar u oficializar el conocimiento científico. Pero si bien la existencia de filtros parece bastante sensata, el problema es que estas publicaciones –diarios altamente especializados en distintas ramas de la ciencia– están aglomeradas alrededor de seis grandes editoriales (las cuales aparecen en el infográfico incluido en esta nota).

Esto no quiere decir que las compañías que controlan buena parte del panorama científico-editorial tengan agendas oscuras o laboren de acuerdo a intereses en la sombra, algo que ignoramos; pero es más o menos obvio que si este flujo depende de pocas manos entonces el poder implícito en la publicación y difusión de conocimiento puede terminar aliado a los intereses asociados a estas seis grandes compañías.

Un reciente estudio de la Universidad de Montreal, a través de su School of Library and Information Science, advirtió que durante las últimas décadas los medios especializados en ciencias se han condensado en grandes compañías, las cuales hasta cierto punto determinan aquello que compondrá el desarrollo científico de la ciencia actual. Al respecto, el profesor Vincent Lariviere, quien encabezó el estudio, afirma en una entrevista para el sitio Waking Times: 

Las grandes editoriales controlan más de la mitad del mercado de estudios científicos, tanto en ciencias naturales como médicas, sociales y humanidades. Además, estas grandes editoriales comerciales tienen enormes ventas, con márgenes de ganancias de aproximadamente 40%. Y si bien las editoriales han desempeñado históricamente un papel vital en la diseminación de conocimiento científico dentro de la era impresa, es cuestionable si son, aún hoy en la era digital, necesarios.  

No deja de resultar paradójico, en primer lugar, que la comunidad científica, la cual a través de los años se ha jactado de autonomía, terminó enrolándose en un modelo bajo el cual su sistema de legitimación y difusión quedó en manos de seis grandes editoriales –un grupo al cual se ha etiquetado como "oligarquía académica". En segundo lugar parece que la relevancia de estas publicaciones ya podría considerarse un tanto caduca, en una época en la que la posibilidad de publicación de contenidos en plataformas digitales está al alcance de cualquiera. 

Academic-Oligarchy-600

 

* Imagen principal vía F1000Prime

Científicas responden a comentarios de premio Nobel con estas “fotos sexys”

Ciencia

Por: pijamasurf - 08/01/2015

Con humor y contundencia, estas mujeres tomaron las redes sociales para protestar por la discriminación de género que el científico Tim Hunt hizo contra su labor en la investigación científica

 

“Tres cosas pasan con ellas [las mujeres] en el laboratorio: te enamoras de ellas, se enamoran de ti y cuando las criticas, lloran”. En pocas palabras, esa fue la declaración que Tim Hunt hizo hace unos días durante la Conferencia Mundial de Periodismo Científico que se realizó en Corea del Sur. Hasta ese día, Hunt era un científico respetado, acreedor del premio Nobel de Medicina (junto con Paul Nurse y Leland H. Hartwell) por sus investigaciones y descubrimientos en las moléculas de proteínas involucradas en la división celular. El desliz, sin embargo, le ha costado ya su posición como parte del cuerpo académico del University College London.

En respuesta a sus comentarios y para demostrar que una mujer en un laboratorio hace algo más que enamorarse y llorar, científicas comenzaron a tomar las redes sociales para postear estas imágenes etiquetadas con el hashtag #DistractinglySexy, algo que podría traducirse como “Distrayendo sensualmente”.

 

 

 

 

 

 

Las imágenes, por supuesto, son más bien irónicas, pero aun en su tono cómico recuerdan la profunda inequidad que pesa sobre el ambiente académico en general y en especial en el terreno de las llamadas “ciencias duras”, que por años han estado dominadas por el género masculino, sin una razón contundente más allá de las circunstancias sociales e históricas en que se ha desarrollado la ciencia.