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Estudio científico concluye que hay demasiados estudios científicos

Ciencia

Por: pijamasurf - 03/19/2015

Sobre la desmedida apuesta de nuestra cultura al paradigma científico

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Paradójicamente, un estudio científico concluyó que existen demasiados estudios científicos. Publicado en el sitio ArXiv, el estudio, realizado por investigadores de Finlandia y California, muestra que la enorme cantidad de investigaciones que se publican supera la capacidad de los científicos de asimilar los distintos análisis dentro de sus especialidades y construir sobre la investigación previa. La mayoría de las investigaciones se vuelven efímeras; los autores notan un fenómeno de "pérdida de la atención en la ciencia".

Se presentan dos lecturas sintomáticas, por una parte el exceso de información de nuestra cultura, algo que a veces nos lleva a la saturación y a la falta de capacidad de darle sentido a lo que vivimos y a los conocimientos que generamos. Por otra parte, la enorme cantidad de "ciencia" que se hace responde a una excesiva confianza económica y psicológica en el paradigma científico.

Vivimos en la era de la ciencia. Todos hemos experimentado cómo cambia un titular de una nota si agregamos una frase como "Científicos de Harvard descubren" o "Premio Nobel señala". Por ejemplo, considera el siguiente encabezado: "Mosquitos robóticos podrán extraer tu ADN para entregarlo al gobierno"; esto podría parecer un diatriba semiconspiranoica, pero se vuelve completamente plausible cuando le agregas "Profesora de Harvard advierte que mosquitos drones extraerán tu ADN para el gobierno", lo cual es una nota real. Lo mismo ocurre con esta nota: "Farmacéuticas bloquean fármacos que curan porque no son rentables"; de nuevo, uno podría pensar que se trata de más tierra al sistema (aunque actualmente ya la mayoría de las personas tiene la noción básica de que las farmacéuticas operan como cárteles de drogas). Si utilizas el título, como ocurre en realidad, "Premio Nobel de Medicina: farmacéuticas bloquean fármacos que curan porque no son rentables", la nota cobra un aire de legitimidad y se hace mucho más atractiva. Este es el poder mágico de la ciencia.

Pensamos que el método científico y los candados del peer review nos previenen del desorden y la incertidumbre de la realidad. Pero esto forma la idea de que sólo un tipo de conocimiento es valido. Y, como han demostrado algunos filósofos críticos y los mismos científicos de la Interpretación de Copenhague, la ciencia misma no es objetiva, porque la objetividad no existe más que como la suma total de los eventos subjetivos (algo que sólo podría computarse en la mente de Dios, de existir). En cambio, la ciencia proyecta sus propios paradigmas, la intención de su hipótesis y la particularidad de su instrumentación. En otras palabras, la realidad se ve afectada por la medición y aquello con lo que medimos, fundamentalmente el cerebro humano y sus creencias.

 

Insectos, bacterias, microorganismos: todo eso vive en tu cuerpo sin que te des cuenta (VIDEO)

Ciencia

Por: pijamasurf - 03/19/2015

Aunque no los vemos están ahí, e incluso más que eso: forman parte de nosotros y son decisivos para nuestra salud. Se trata de una multitud de seres vivientes microscópicos que tienen en nuestro cuerpo su hogar

Demodex folliculorum (SEM)La naturaleza del mundo posee múltiples planos de los que usualmente nos olvidamos por prestar atención únicamente al nuestro. Si bien es cierto que construimos nuestro mundo a partir de los recursos con los que de por sí contamos —el alcance de nuestra vista, qué tanto podemos escuchar, los sabores y olores que podemos percibir, etc., por otro lado también desarrollamos formas de ir más allá y descubrir lo que de otro modo nos sería inaccesible.

Por eso, ahora, desde un punto de vista lúdico, es posible decir que somos algo más que humanos o que no somos totalmente humanos. La afirmación puede sonar un tanto controvertida, pero se apoya en el hecho de que como seres vivos convivimos cotidianamente con una miríada impresionante de organismos, y no externamente, sino al interior mismo de nuestros cuerpos.

Recientemente el proyecto en línea BritLab, auspiciado por la BBC, publicó un video en el que se detallan algunas de las especies para las que nuestro cuerpo es un hogar o, como dice el presentador, una “caja de Petri ambulante”. Por ejemplo, los conocidos ácaros (Demodex folliculorum, en la imagen), parientes de las arañas que cuando dormimos llegan a nuestros poros y folículos, copulan, depositan sus huevecillos y se van, lo cual es tan asqueroso como inofensivo. De hecho es hasta un poco benéfico, pues a su paso los ácaros se comen nuestra piel muerta, llevándose consigo algunas bacterias que, esas sí, podrían generar infecciones.

Un caso menos positivo es el de los piojos, los cuales igualmente pueden colonizar el cuerpo humano, sin brindarle ningún tipo de beneficio. Una relación parasitaria en toda forma. Sin embargo, que distintos tipos de piojos se hayan especializado en distintas regiones del cuerpo (cabeza, pubis o resto del cuerpo), ayudó a precisar la época en que el ser humano comenzó a usar ropa (hace entre 70 mil y 40 mil años) y cómo este cambio incidió en la evolución de la especie y en nuestro distanciamiento de otros primates como los gorilas.

Finalmente tenemos el caso de las células, que son también lo que somos. Sólo que ellas no son únicamente humanas. Del momento en que se originó la vida en la Tierra, las células conservan uno de los mecanismos a un tiempo más elementales y más complejos que preservan la vida: las mitocondrias, las cuales proveen de energía a las células y surgieron, grosso modo, cuando un microorganismo se tragó a otro pero este último, en vez de morir, siguió viviendo al interior del primero.

 

Un fenómeno fascinante, sin duda, para recordarnos, en otro sentido, que nunca estamos realmente solos, que no somos seres aislados, sino justamente lo opuesto.

También en Pijama Surf: Redefiniendo al ser humano como un superorganismo (I/II): El individuo no existe