*

X

La empatía es una decisión, y puedes entrenarte para sentirla

Por: pijamasurf - 07/13/2015

Si crees que no sientes empatía, todavía hay esperanza
G._Conti_La_parabola_del_Buon_Samaritano_Messina_Chiesa_della_Medaglia_Miracolosa_Casa_di_Ospitalità_Collereale

G. Conti, "La parábola del Buen samaritano"

La empatía es una de las emociones esenciales del ser humano. Cuando Philip K. Dick quiso distinguir entre humanos y clones en su novela Do Androids Dream of Electric Sheep? eligió la empatía como su diferenciador, e incluso creó su propia prueba de Turing: el Voight-Kampff Empathy Test. Dick creía que la empatía era la cualidad que nos definía como seres humanos y nos hacía diferentes a las máquinas que, por su parte, amenazaban con dominar el mundo.

La supremacía moral-emocional de la empatía tiene que ver con que parece conectarnos con la capacidad de servicio, de vivir en función de un propósito superior y sacrificarnos por los demás. La religión abunda en la exaltación de la empatía, y esta emoción tiene un aura. Desde el camino del bodhisattva, que pospone su reunión completa con la divinidad hasta que todos los seres despierten --pese a que el bodhisattva ha logrado ya la iluminación, su profunda empatía le ordena asistir a la liberación de todos los seres-- hasta la hermandad casi panteísta de San Francisco de Asís, para quien las aves eran hermanas, al igual que el agua y el Sol y toda la naturaleza, y quien dijo: "Recuerda que cuando dejes la Tierra, no podrás llevarte nada de lo que has recibido --solo lo que has dado". Sentir el dolor del otro crea un sentimiento de piedad y traza un puente de comunión, es el vínculo más íntimo.

No resulta entonces extraño que nuestra cultura enaltezca la empatía y que actualmente se investigue cómo se genera esta emoción también desde una perspectiva neurobiológica. Existe cierta tendencia reduccionista que sostiene que la empatía es una función cerebral o una serie de conexiones neurales que se tiene o no se tiene, cuya ausencia es precisamente lo que define a algunas personas como psicópatas o narcisistas. Sin embargo, una nueva investigación realizada por un grupo de científicos sugiere en cambio que la empatía es una decisión, e incluso, personas calificadas patológicamente como sin empatía pueden sentir esta emoción bajo la coacción de su voluntad.

Los diferentes estudios que avanzan en esta dirección más flexible de la empatía son recogidos en el NY Times. Los investigadores demuestran que cuando las personas "descubrieron que la empatía era una habilidad que podía aprenderse --a diferencia de una característica fija de la personalidad", lograron sentir empatía por grupos raciales distintos, por lo que "la empatía por personas diferentes a nosotros puede expandirse, modificando nuestras creencias sobre la empatía".

Los autores encontraron que las personas con cargos de alto nivel mostraron niveles más bajos de empatía. Pero leen esto no como una menor capacidad de empatía, sino como una menor motivación para sentirla, al tener menos incentivos para interactuar con los demás, algo que podría modificarse simplemente si cambiaran su visión basada en costo-beneficio y decidieran empatizar.

Otro investigador encontró que personas con trastornos psicópatas logran sentir empatía cuando creen que los otros son parte de su grupo. Esto sugiere que si un psicópata lograra ampliar el rango de individuos con los que se identifica o a los que incluye en una comunidad, podría de alguna manera anular su trastorno. Extender esa comunidad a todos los seres del planeta sería sanar la psicopatología de la humanidad, de alguna manera, dicho ello no sin idealismo.

Los autores concluyen que "los argumentos en contra de la empatía recaen en una visión obsoleta de esta emoción como una bestia caprichosa que debe someterse a la sobriedad de la razón... en nuestra perspectiva, la empatía es tan limitada como elijamos que sea".

Son buenas noticias. Si sientes que te estás convirtiendo en un androide y que no sientes empatía por el mundo, solo convéncete profundamente de sentirla; decide ser empático. La empatía está dentro de ti.

 

Autorizan eutanasia para mujer sana pero con recurrentes pensamientos suicidas

Por: pijamasurf - 07/13/2015

El sufrimiento no puede medirse en una escala confiable, por lo que la legislación internacional debería tomar en cuenta la opinión de los pacientes sobre su propio estado de salud (es decir, sobre sus propias vidas)

Medicina estética

Una mujer de 24 años nacida en Bélgica, que goza de buena salud general pero sufre de depresión crónica, podrá ejercer su derecho legal a la eutanasia en los próximos días. "Laura" ha sido autorizada para recibir una inyección letal luego de pasar toda su infancia y vida adulta sufriendo de pensamientos suicidas que no han cedido bajo ningún otro tipo de terapia.

Laura ha sido paciente psiquiátrica desde los 21 años, pero ha tratado de terminar con su vida en numerosas ocasiones. En entrevistas con medios locales, la joven ha dicho que para ella "la muerte no se siente como una elección. Si tuviera elección, escogería llevar una vida llevadera, pero he hecho todo y no ha sido posible".

La eutanasia es legal en Bélgica desde 2002, y se estipula que los médicos pueden "ayudar a los pacientes" a terminar con sus vidas si estos expresan libremente su deseo de hacerlo a causa de enfermedades incurables o dolores intolerables. Asociaciones médicas como Right to Die Association hacen campañas a favor de la eutanasia, favoreciendo la actitud de los pacientes respecto a sus padecimientos, en lugar de acatar la prescripción médica de vivir a toda costa. 

Los críticos de la medida, como Carine Brochier del Instituto Europeo de Bioética, creen que "la eutanasia no es la respuesta para todo el sufrimiento humano", y esperan que la medicina y la terapéutica actuales puedan "desarrollar mejores cuidados paliativos para la gente", algo que no ve en el caso de Bélgica. En el caso de las enfermedades mentales, Brochier considera que "no existe absolutamente ninguna manera de medir el sufrimiento mental de otra persona si deciden que deben recibir eutanasia".

Pero, ¿no es precisamente porque el sufrimiento no puede medirse que debemos respetar el dolor del otro? Probablemente alguien que nunca ha sufrido depresión a niveles crónicos no puede conocer el estado subjetivo de sufrimiento en que se halla alguien que la ha padecido toda su vida. 

Bélgica es el único país del mundo que ha legalizado la eutanasia sin límite de edad y, hasta junio 2015, el procedimiento de terminación planeada de la vida solo es legal ahí y en Holanda, Colombia y Luxemburgo.