*

X

¿Importa el tamaño del cerebro?

Por: pijamasurf - 01/19/2016

La difícil correlación entre inteligencia y tamaño del cerebro en su masa total y en sus regiones específicas

500px-Species_gyrification

La obsesión por el tamaño y por destacar al individuo y a la especie humana de las demás nos ha llevado también a difundir popularmente la idea de que el tamaño del cerebro humano es un indicador de la inteligencia. El neurocientífico Christof Koch hace un recuento de esta idea y de los datos científicos que la soportan o refutan.

Nos dice Koch que un estudio notó que el tamaño promedio del volumen del cerebro en hombres adultos es de 1,274cm³ y el de una mujer es de 1,131cm³. Sin embargo, pruebas de inteligencia no muestran una diferencia sustancial entre la inteligencia de los sexos.

Un caso llamativo es el de novelista ruso Iván Turgénev, un gigante literario con un cerebro de 2,001gr; el de otro gran escritor, el francés Anatole France, pesó sólo 1,017gr.

Según Koch, el volumen total del cerebro se correlaciona con un porcentaje de entre 9 y 16% más inteligencia. No existen, sin embargo, datos claros que comprueben si la inteligencia es el resultado de un cerebro más grande o si el cerebro más grande se hace así por la inteligencia o incluso algún otro factor desconocido.

Por otro lado, experimentos que toman en cuenta conexiones particulares de ciertas regiones del cerebro de un individuo (algo así como un "huella digital neural"), según Koch, logran predecir con mayor efectividad la inteligencia fluida, esto es, la capacidad de resolver problemas en situaciones novedosas, encontrar patrones y razonar independientemente.  

La importancia del tamaño del cerebro es también puesta en duda cuando comparamos nuestro cerebro con el de otros animales y algunos homínidos. El caso del Neanderthal llama la atención: pese a tener un cerebro de más de 150cm³ en promedio que el nuestro, su masa cerebral de poco le sirvió para evitar la extinción. Una abeja, por ejemplo, puede realizar toda una serie de tareas complicadas para dar a conocer el lugar en el que se encuentra un alimento y logra ello con un cerebro 1 millón de veces más chico que el de un ser humano. Koch se pregunta: "¿Realmente somos 1 millón de veces más inteligentes que las abejas? Ciertamente no, si me fijo en cómo nos gobernamos a nosotros mismos".  

Ya que normalmente los animales más grandes tienen cerebros más grandes, se tiene una regla que busca señalar a los animales que tienen mayor masa cerebral en proporción a su masa corporal total. En el caso de los seres humanos es de 2%. Si bien esto hace que superemos a los delfines, a las ballenas o a los elefantes, también hace que algunos pájaros e incluso algunos mamíferos como la musaraña nos venzan en este sentido. Otro intento de hacer reinar al hombre en la jerarquía del intelecto ha sugerido que lo que importa es tener más cantidad de células nerviosas en lugares ligados a las funciones superiores de la inteligencia. Pero en esto también nos superan las llamadas "ballenas piloto" (en realidad delfines), que tienen el doble de células en el neocórtex, la región elegida para hacer esta distinción. Koch recuerda que el mismo Darwin había notado que en realidad lo que nos hace únicos es una serie de combinaciones que en su conjunto nos distinguen y no algo en específico. Sin embargo, esta cualidad de ser especiales en su multifactoriedad única tal vez pueda asociarse a muchas otras especies. 

Satán reencarna en Hollywood en el nuevo show "Lucifer"

Por: pijamasurf - 01/19/2016

Grupos cristianos se han manifestado en contra de este show que muestra a Satán como un bello (y en cierta forma buen) hombre con poderes telepáticos que llega a Hollywood aburrido del Infierno

Lucifer es un show que está por estrenarse en la TV producido por Fox, y desde antes de su estreno ya ha generado enorme polémica, condena por parte de grupos cristianos y algunas excelentes reseñas del público que ha visto el piloto. Aburrido de reinar en el Infierno, Satán llega a Hollywood (¿el nuevo infierno?).

La idea original ha sido adaptada del personaje "Lucifer Morningstar" del cómic The Sandman y juega con la idea de que en este caso el Ángel Caído es un hombre sumido por el tedio existencial, con poderes supernaturales, y que, más que absolutamente maligno, cumple el rol de un peón en el script que ha establecido su padre: Dios. Fox explota la idea ya estereotípica en la industria del entretenimiento de que el Diablo, efigie de la tentación, es un personaje supersexy, y hace que "Lucifer" sea el dueño de un popular club nocturno en Hollywood, entreverado entre el glamour y la corrupción. Pese a esto el twist del personaje es que éste no es es malo sino que tiene una especie de filosofía en la que simplemente acepta lo que le sucede --en el drama cósmico-- y desde su posición privilegiada le dice la verdad a las personas, lo que saben que son pero no quieren oír. El ángel rebelde acaba trabajando para la policía, con el fin de sacar a la luz el crimen utilizando sus habilidades telepáticas y su magnético poder de atraer el pecado. Todo esto, por supuesto, entre persecuciones, autos de lujo, alta moda y hombres y mujeres sumamente hermosos.

[caption id="attachment_105316" align="aligncenter" width="560"]48434569.cached Imagen: The Daily Beast[/caption]

 

La polémica de hacer al Diablo demasiado bueno, un retruécano de los conceptos de la realidad adquirida por las masas, ha hecho que organizaciones cristianas como la American Family Association o One Million Moms inicien campañas en línea para que el show sea sacado del aire, todo lo cual puede ser buena publicidad por el momento para show, aunque nunca se debe subestimar el poder en Estados Unidos de cientos de miles de padres de familia cristianos enardecidos.