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Atrapado en un bucle de tiempo: el extraño caso del hombre que ha vivido en un déjà vu por 8 años

Ciencia

Por: pijamasurf - 02/18/2015

El caso del "Joven Día de la Marmota" muestra la posibilidad de que la ansiedad nos atrape en un delay infinito de reminiscencia y se agrega a la lista de teorías no esclarecidas sobre el fenómeno déjà vu

collage-loop deja vu

Un estudiante británico de 23 años asegura vivir en una reminiscencia constante y exponencial que se ha tornado una pesadilla en los últimos años. El hombre, que la prensa británica llama "Estudiante Groundhog Day", ha sufrido de ataques de ansiedad graves (que lo llevaron a sufrir, incluso, enfermedad psicógena masiva) y fue puesto en examinación para descartar la posibilidad de que se tratara de una alteración de la actividad eléctrica cerebral conocida como epilepsia del lóbulo temporal, un error en la percepción sensorial cuyo efecto principal es la alucinación o espejismo de emociones y recuerdos en los que se tiene la fuerte seguridad de haberse vivido antes.

La semiótica del término francés déjà vu ("ya visto") comprende una gran cantidad de hipótesis no esclarecidas en el ámbito científico, pues su origen aún se mueve entre el misticismo omnisciente de la mente. Platón, en su teoría de la anamnesis, mantiene la postura ontológica de que todo conocimiento se halla ya en la mente y sólo es recordado (la idea de que la data esencial se encuentra inmersa en nosotros y no en el exterior). Por otro lado, diversas teorías más estrafalarias apuntan a la posibilidad de que esta anomalía de la mente se deba a ligeros pestañeos que resultan de obtener información de otras dimensiones, un umbral hacia el multiuniverso de realidades desdobladas que aún ignoramos en su totalidad.

La posición de la ciencia, contrario sensu, alberga una serie de explicaciones igualmente vagas y especulativas a las aporías de la filosofía del déjà vu, en las que interviene un posible error en la memoria a corto y largo plazo, suponiendo que se olvida la información ya vista y se recuerda en un momento fugaz. Un cortocircuito, probablemente, en que la mente resguarda primero la información en la memoria sin llegar antes al área de análisis del cerebro, la cual nos hace conscientes de lo percibido. Con respecto a esta posibilidad, algunos críticos científicos afirman que el cerebro no sería capaz de almacenar información sin contar primeramente con una entrada sensorial que la procese. En cualquier posición que nos encontremos, pareciera que existe algo en ese loop esporádico que debemos recordar y por el cual regresamos al mismo punto donde empieza a sonar su reverberación; pero, ¿qué es lo que hay que recordar?

loopLas certezas que se tienen hoy en día sobre esta alteración de la realidad son escasas, sin embargo se sabe que diversos trastornos mentales como la demencia albergan al déjà vu efímero como uno de sus síntomas primarios. Para descartar este hecho en el sujeto que alegaba sentirse “atrapado en un loop de tiempo” infinito se hicieron las pruebas de encefalograma de rutina y resonancia magnética, las cuales demostraron a los investigadores que no se trataba de ningún daño cerebral. Tampoco se registraron otros tipos de auras (síntomas primarios de posible epilepsia del lóbulo temporal) y se descartó la expectativa de que fuese causado por alucinógenos. También se le dio un diagnóstico psiquiátrico de despersonalización y se le trató con una serie de medicamentos. Sin embargo, el sujeto no logró mejorías y, para el año 2010, comenzó a desarrollar fobia al escuchar la radio o ver televisión porque afirmaba sentir que “lo había vivido todo”.

Un paramnesia de esta magnitud es prácticamente nula en la literatura científica, por lo que el joven, que también dejó la universidad por el mismo síntoma, es una de las primeras evidencias que se tienen en el campo tanto de la psiquiatría como de la psicología para estudiar el misterio de las reminiscencias provocadas por la ansiedad, el único supuesto que hasta ahora se presume es el culpable de su eterno déjà vu. El estudio publicado en el Journal of Medical Case Reports nos concluye que este podría ser el primer caso de una persona que experimenta déjà vu persistente derivado de la ansiedad. Aunque la mayoría de las personas experimentan esta alteración de la realidad en muchas ocasiones de su vida, el caso de este sujeto es probablemente único en el mundo, nos dice la doctora en psicología Christine Wells, al mando de la investigación: La angustia causada por la experiencia de déjà vu en sí misma puede dar lugar a mayores niveles de déjà vu similares a bucles de retroalimentación manifestados en otros estados de ansiedad, por ejemplo, ataques de pánico. Es plausible, por razones neurobiológicas, que la ansiedad pueda conducir a la generación del fenómeno déjà vu.

Mientras esta anomalía de la mente permanezca abstraída del entendimiento humano, podemos creer en cualquier teoría que asemeje nuestra percepción de la realidad a una experiencia en la que no se tiene la certeza de estar viviendo o soñando.

Estudio científico concluye que hay demasiados estudios científicos

Ciencia

Por: pijamasurf - 02/18/2015

Sobre la desmedida apuesta de nuestra cultura al paradigma científico

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Paradójicamente, un estudio científico concluyó que existen demasiados estudios científicos. Publicado en el sitio ArXiv, el estudio, realizado por investigadores de Finlandia y California, muestra que la enorme cantidad de investigaciones que se publican supera la capacidad de los científicos de asimilar los distintos análisis dentro de sus especialidades y construir sobre la investigación previa. La mayoría de las investigaciones se vuelven efímeras; los autores notan un fenómeno de "pérdida de la atención en la ciencia".

Se presentan dos lecturas sintomáticas, por una parte el exceso de información de nuestra cultura, algo que a veces nos lleva a la saturación y a la falta de capacidad de darle sentido a lo que vivimos y a los conocimientos que generamos. Por otra parte, la enorme cantidad de "ciencia" que se hace responde a una excesiva confianza económica y psicológica en el paradigma científico.

Vivimos en la era de la ciencia. Todos hemos experimentado cómo cambia un titular de una nota si agregamos una frase como "Científicos de Harvard descubren" o "Premio Nobel señala". Por ejemplo, considera el siguiente encabezado: "Mosquitos robóticos podrán extraer tu ADN para entregarlo al gobierno"; esto podría parecer un diatriba semiconspiranoica, pero se vuelve completamente plausible cuando le agregas "Profesora de Harvard advierte que mosquitos drones extraerán tu ADN para el gobierno", lo cual es una nota real. Lo mismo ocurre con esta nota: "Farmacéuticas bloquean fármacos que curan porque no son rentables"; de nuevo, uno podría pensar que se trata de más tierra al sistema (aunque actualmente ya la mayoría de las personas tiene la noción básica de que las farmacéuticas operan como cárteles de drogas). Si utilizas el título, como ocurre en realidad, "Premio Nobel de Medicina: farmacéuticas bloquean fármacos que curan porque no son rentables", la nota cobra un aire de legitimidad y se hace mucho más atractiva. Este es el poder mágico de la ciencia.

Pensamos que el método científico y los candados del peer review nos previenen del desorden y la incertidumbre de la realidad. Pero esto forma la idea de que sólo un tipo de conocimiento es valido. Y, como han demostrado algunos filósofos críticos y los mismos científicos de la Interpretación de Copenhague, la ciencia misma no es objetiva, porque la objetividad no existe más que como la suma total de los eventos subjetivos (algo que sólo podría computarse en la mente de Dios, de existir). En cambio, la ciencia proyecta sus propios paradigmas, la intención de su hipótesis y la particularidad de su instrumentación. En otras palabras, la realidad se ve afectada por la medición y aquello con lo que medimos, fundamentalmente el cerebro humano y sus creencias.