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Las 36 preguntas que pueden hacer que dos personas se enamoren fast track

AlterCultura

Por: pijamasurf - 01/19/2015

Las 36 preguntas con las que el psicólogo Arthur Aron sostiene que se puede hacer que dos personas, quienes sean, se enamoren

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Los psicólogos en ocasiones sienten que pueden manipular la mente de sus sujetos de estudio desde lo más básico --como pueden ser las respuestas conductuales pavlovianas-- hasta lo más sublime --como puede ser el enamoramiento (en su visión determinista, somos apenas más complejos que ovejas). Desde Platón a Hollywood, creemos que al enamorarnos hay algo tan especial que vemos la marca del destino y pensamos que la persona de la que nos enamoramos no podría ser otra. ¿Pero en realidad es así? 

Un famoso experimento realizado hace más de 20 años por Arthur Aron ha resurgido luego de que la escritora Mandy Len Catron fue su propia conejilla de indias y puso en práctica el cuestionario para intentar generar "el amor en el laboratorio" (más sobre el interesantísimo experimento de Mandy aquí). El experimento original había aclamado lograr hacer que dos extraños se enamoraran sólo contestando un íntimo cuestionario.

A continuación presentamos las erógenas preguntas de Arthur Aron. Si hay algo que las caracteriza es que colocan a la pareja de voluntarios en una situación de gran vulnerabilidad, de alguna manera desnudando su alma. De cierta forma, sugiere este cuestionario, el amor es simplemente ser tú mismo con alguien y acaso no juzgarlo, sólo estar, compañía al filo de la existencia. Quizás porque pasamos tanto tiempo protegiéndonos de lo que pueden pensar los demás, alimentado el ego y suponiendo que si nos mostramos como somos no seremos suficientemente buenos para aquellos que deseamos, cuando nos desarmamos algo casi mágico ocurre. El cuestionario busca revelar el ser, lo más profundo, por eso incluye preguntas relacionadas con la muerte (la otra cara del amor). Claro que el cuestionario, para funcionar, suponemos, necesita de que los voluntarios contesten con sinceridad --de otra forma es muy posible que este proceso de enamoramiento fuera frenado (una persona sensible se daría cuenta de la farsa) o se crearía un extraño artificio.

 

Set I 

1. Si pudieras elegir a cualquier persona en el mundo… ¿A quién invitarías a cenar?

2. ¿Te gustaría ser famoso? ¿De qué forma?

3. Antes de hacer una llamada de teléfono, ¿ensayas lo que vas a decir? ¿Por qué?

4. Para ti, ¿cómo sería un día perfecto?

5. ¿Cuándo fue la última vez que cantaste para ti mismo? ¿Y para alguien más?

6. Si pudieras vivir hasta los 90 años y tener o el cuerpo de alguien de 30 años o la mente de alguien de 30 años durante los últimos 60 años de vida, ¿cuál de los dos elegirías?

7. ¿Tienes una corazonada sobre cómo vas a morir?

8. Di tres cosas que creas que tienes en común con tu interlocutor.

9. ¿Por qué aspecto de tu vida te sientes más agradecido?

10. Si pudieras cambiar algo de la forma en la que te educaron, ¿qué sería?

11. Cuéntale la historia de tu vida con todo el detalle posible en cuatro minutos a tu interlocutor.

12.  Si mañana te pudieras levantar disfrutando de una habilidad nueva, ¿cuál sería? 

Set II

13. Si una bola de cristal te pudiera decir la verdad sobre ti mismo, tu vida, tu futuro, o cualquier otra cosa ¿qué es lo que le preguntarías? 

14. ¿Hay algo que hayas deseado hacer desde hace mucho tiempo? ¿Por qué no lo has hecho ya?

15. ¿Cuál es el mayor logro que has conseguido en tu vida?

16. ¿Qué es lo que más valoras en la amistad?

17. ¿Cuál es tu recuerdo más valioso?

18. ¿Cuál es tu recuerdo más doloroso? 

19. Si supieras que en 1 año vas a morir de manera repentina, ¿de qué forma cambiaría la vida que llevas ahora? ¿Por qué?

20. ¿Qué significa la amistad para ti?

21. ¿Qué importancia tiene el amor y el afecto en tu vida?

22. Comparte alguna característica que consideres positiva de tu interlocutor. Háganlo cinco veces cada uno.

23. ¿Qué tan cercana y cariñosa es tu familia? ¿Crees que tu infancia fue más feliz que la de los demás?

24. ¿Cómo te sientes respecto a la relación que te une a tu madre?

Set III

25. Haz cuatro frases verdaderas con la palabra "nosotros". Por ejemplo, “Nosotros nos dos estamos en esta habitación sintiendo…”.

26. Completa esta frase: “Ojalá tuviera alguien con quien compartir...".

27. Si te vas a convertir en un amigo cercano a tu interlocutor, por favor, comparte con él o con ella qué sería importante que supiera.

28. Dile a tu interlocutor qué es lo que más te ha gustado de él o ella. Sé muy honesto, no digas las típicas cosas que dirías a alguien a quien acabas de conocer.

29. Comparte con tu interlocutor un momento que te causara gran vergüenza. 

30. ¿Cuándo fue la última vez que lloraste delante de alguien? ¿Y tú solo?

31. Cuéntale a tu interlocutor algo que te guste de ustedes dos. 

32. ¿Hay algo que te parezca demasiado serio de lo que reírse o hacer bromas? 

33. Si fueras a morir esta tarde sin posibilidad de decírselo a nadie, ¿qué te arrepentirías de no haber dicho en vida a alguien en concreto? ¿Por qué no se lo has dicho hasta ahora? 

34. Tu casa se incendia. Después de de salvar a tus seres queridos y a tus mascotas, tienes tiempo de salvar un solo objeto. ¿Cuál salvarías? ¿Por qué? 

35. De todas las personas que forman tu familia, ¿qué muerte te parecería más dolorosa? ¿Por qué?

36. Comparte un problema personal y pídele a tu interlocutor que te cuente cómo habría actuado él o ella para solucionar esa situación.  También, pregúntale cómo cree que te sientes respecto al problema que has contado.

Kierkegaard explica la psicología de los "haters" y de los "trolls" en 1847

AlterCultura

Por: pijamasurf - 01/19/2015

"Haters gonna hate"... La retorica kierkegaardiana es un laberinto complejo pero lleno de interesantes posturas psicológicas que retan al ser humano, en indefinidas ocasiones, a saltar hacia una fase de supremacía de la individualidad

Cloud Berndnaut Smilde 

La retorica kierkegaardiana es un laberinto complejo pero lleno de interesantes posturas psicológicas que retan al ser humano, en indefinidas ocasiones, a saltar hacia una fase de supremacía de la individualidad. El esclarecimiento de esta individualidad --según Kierkegaard-- da lugar a la existencia, y la condición en que toda existencia se realiza (angustia) da lugar a la libertad. El hombre es libre en la medida en que las circunstancias sociales no alteren su individualidad (verdad subjetiva) y cuando lo hacen, cae en la esclavitud de la vida poética, de los deseos y placeres, siempre haciendo lo que se quiere hacer sin importar ninguna clase de consecuencia o mal causado a los demás.  

Partimos de aquí para citar una breve reflexión de The Diary of Søren Kierkeegard en donde el filósofo danés analiza (probablemente de manera espontánea) algunas conductas inherentes al ser humano que para su tiempo no tenían una denominación exacta como la tienen hoy en día: la intimidación o bullying y en general las críticas espesas, rebeldes y fuertemente mesiánicas que esparcen los coloquialmente llamados haters o trollers de nuestros tiempos:

Hay una forma de envidia de la que frecuentemente veo ejemplos, en la que un individuo intenta conseguir algo gracias a la intimidación. Si, por ejemplo, entro a un lugar en el que hay mucha gente reunida, siempre ocurre que uno u otro se levanta en armas contra mí y empieza a reír, posiblemente sienta que es una herramienta para la exposición de la opinión pública.

Esencialmente muestra que me ve como algo grande, quizás incluso mejor de lo que soy: pero si no puede admitir esa grandeza, al menos puede reírse de mí.

henri the existential cat

Quizás esta experiencia pueda evidenciar actitudes de los haters cuando reaccionan bajo el sentimiento de “desesperación”, del temor a la nada, al aburrimiento, generando la necesidad del placer por atacar consecuentemente todo lo que incomoda, siendo dominados por su libertad de elección. Una aporía social y especulación vaga, claro está.

El autor define el libre albedrío como “la cosa enorme concedida" al hombre que a su vez lo mantiene en las cadenas de la “elección”, siendo en sí la única libertad verdadera, la teológica, el acto de fe que “absurdamente” se transforma en necesidad:

¡Oh!, cuánta verdad y experiencia hay en eso que Agustín dice de la verdadera libertad (diversa de la libertad de elección): el sentimiento más fuerte lo tiene el hombre cuando, con una plena decisión, imprime a su acción aquella interior necesidad que excluya el pensamiento de otra posibilidad. Entonces el ‘tormento’ de la libertad de elección ha terminado.

Hemos de suponer que el filósofo danés consideró sus tres máximos estadios de la existencia, en lo que es posible quizás, sí, situar a los haters en un grado “estetopoético”. Su concepto de Estética puede ser comprendido desde su obra Diario de un seductor:

¿De dónde proviene, entonces, que este diario tenga un carácter de creación poética? (…) El que lo escribió tenía una naturaleza de poeta, una de esas naturalezas que no son ni bastante ricas ni suficientemente pobres, para saber separar la poesía (*o fantasía*) de la realidad. (…) y volviendo a invocar esta situación en forma de imaginación poética, gozaba de ella una segunda vez; de modo que así, en toda su existencia, él sabía sacar partido del placer.

Con estas palabras, podemos afirmar que quien lo escribió (el seductor y, para este caso, el hater o troller) no se basta por el placer consumado, sino por la realización que conlleva a este (la posibilidad de pecar y no el pecado mismo).

Un último aspecto de esta condición existencial es la “ironía”, utilizada de manera crítica para burlarse de los demás, para dejarse llevar por el placer momentáneo con una actitud hedónica. Frente a ello, Kierkegaard nos regala una última reflexión, que nos enseña pues, una buena manera de burlar los comentarios y actitudes de los trollers de la web, pagando con la misma moneda de la ironía pura, esa postura radical y absoluta del distanciamiento crítico de la sociedad humana:

Mostrando que no se preocupan por mí o procurando que deba saber que no se preocupan por mí, aún denotan dependencia... Muestran que me respetan precisamente por mostrarme que no me respetan.

Habremos de diferenciar, bajo los razonamientos kierkegaardianos, que las  personas existen bajo los supuestos de estéticas, éticas y religiosas, y cada una posee su verdad subjetiva propia. En la web, todos podemos ser haters. Nos sentimos con la confianza de opinar y atacar desde un punto de vista amargo o sátiro cuando algo no nos parece. Si los puntos de vista discrepan de los nuestros resultan ser una perfecta oportunidad para juzgar sin piedad, y esto muy probablemente nos sitúa en la calidad “estética”, la más baja de los estadios de la existencia. Quizás sea bueno considerar el salto a la ética existencialista en nuestros comentarios, ser un poco más críticos de manera constructiva y no optando por una verdad absoluta.