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En el cumpleaños de Schrödinger, dos videos que explican su célebre experimento teórico con un gato

Ciencia

Por: pijamasurf - 08/12/2013

Este 12 de agosto se celebra el cumpleaños de Erwin Schrödinger, motivo por el cual compartimos un par de videos que explican su conocido experimento teórico con un gato que, al mismo tiempo, puede estar vivo y muerto; además del libro "¿Qué es la vida?", del físico vienés.

gato

Este 12 de agosto se festeja el cumpleaños de Erwin Schrödinger, uno de los físicos más importantes del siglo XX, clave en los desarrollos de esta ciencia en el ámbito de la mecánica cuántica y también en la termodinámica. Schrödinger nació en Viena en 1887.

Por las estimulantes premisas de la cuántica, que confrontan de manera radical los principios newtonianos con los que comprendemos la realidad material, estos desarrollos han conocido cierto tránsito hacia el conocimiento popular, a pesar de su complejidad inherente.

En este sentido, el llamado “gato de Schrödinger” es uno de los planteamientos experimentales que gozan de dicha difusión. Probablemente, sí, por tener como protagonista a uno de estos felinos domésticos.

Grosso modo, el experimento propone a un gato metido en una caja junto con un frasco de veneno que puede o no liberarse, con lo que el gato puede o no morir. Lo enigmático es que, de acuerdo con los principios de la mecánica cuántica, después de cierto tiempo el gato puede estar vivo y muerto al mismo tiempo.

Esta contradicción se explica por el concepto de “superposición”. A diferencia de la física clásica, en la cuántica no es posible conocer la posición exacta de una partícula si se conoce su velocidad (el principio de incertidumbre de Heisenberg, según el cual no se puede tener precisión absoluta de dos variables, dado que la observación afecta la medición); en contraste, solo se pueden obtener probabilidades de posición o, dicho de otro modo, se debe partir de que una partícula pueda estar en muchas posiciones a la vez, de donde se deriva el estado de “superposición”. Aquí un primer video que explica el fenómeno:

 

Una vez que tenemos idea de la superposición, es posible introducir otros conceptos todavía más inquietantes. El primero, el hecho de que es la acción de observar la que hace “colapsar” la naturaleza hacia una opción o la otra. Si abrimos la caja y descubrimos que el gato está vivo, fue dicha observación la que hizo “colapsar” dicha alternativa.

Sin embargo, como se dice en el segundo video que compartimos, “nosotros también somos como el gato”. Observar al gato vivo o muerto es también el resultado de que la naturaleza colapse en nosotros mismos en esa única realidad. La pregunta, aquí, es quién observa nuestra realidad para que colapse de ese modo. “¿O las dos posibilidades ocurren en paralelo dentro de un multiverso de mayor escala?”

 

Al final el experimento planteado por Schrödinger se abre a su vez hacia una de las preguntas fundamentales de la existencia que ha intentado responderse desde disciplinas diversas: ¿Por qué la realidad es real?

En este enlace, ¿Qué es la vida?, de Erwin Schrödinger (PDF).

Lingüista reconstruye el sonido del proto-indoeuropeo, uno de los primeros lenguajes de la humanidad

Ciencia

Por: pijamasurf - 08/12/2013

En un ejercicio científico y también profundamente imaginativo, un investigador de Kentucky realizó una lectura de "La oveja y los caballos", una fábula escrita con vocabulario proto-indoeuropeo que especula en torno al sonido que pudo tener este antiguo lenguaje.

El proto-indoeuropeo (PIE) es un proto-lenguaje que en la lingüística se considera el antecedente de prácticamente todos los idiomas importantes que se hablan y se hablaron en India, Europa y Asia Menor (sánscrito, griego, latín, sueco, inglés, ladino y un interminable etcétera). De acuerdo con los especialistas, la antigüedad del proto-indoeuropeo oscila entre 4 mil y 10 mil años.

A mediados del siglo XIX, el alemán August Schleicher utilizó el vocabulario reconstruido del PIE para una fábula que tituló Avis akvāsas ka, La oveja y los caballos. Los propósitos de Schleicher era tanto morfológicos como fonológicos: por un lado mostró un posible aspecto de las palabras que utilizaron los hablantes del PIE (por más que no se conserve testimonio escrito de este) y, por otro, ensayó igualmente una posibilidad de su sonido, otro de los aspectos más enigmáticos del proto-lenguaje.

Esta es la versión Schleicher de La oveja y los caballos (1868), con una traducción al español a continuación.

Avis akvāsas ka

Avis, jasmin varnā na ā ast, dadarka akvams, tam, vāgham garum vaghantam, tam, bhāram magham, tam, manum āku bharantam. Avis akvabhjams ā vavakat: kard aghnutai mai vidanti manum akvams agantam. Akvāsas ā vavakant: krudhi avai, kard aghnutai vividvant-svas: manus patis varnām avisāms karnauti svabhjam gharmam vastram avibhjams ka varnā na asti. Tat kukruvants avis agram ā bhugat.

 

La oveja y los caballos

[En una colina,] una oveja que no tenía lana vio caballos, uno de ellos arrastraba una pesada carreta, otro cargaba una gran carga y otro cabalgaba rápidamente con un jinete. La oveja le dijo a los caballos: «Me duele el corazón viendo un hombre manejando caballos». Los caballos dijeron: «Escucha, oveja: nuestros corazones nos duelen cuando vemos esto: un hombre, el amo, convierte la lana de una oveja en ropa abrigada para sí mismo. Y la oveja no tiene lana». Al oír esto, la oveja huyó a la pradera.

Cabe mencionar que el texto de Schleicher ha sido revisado en varias ocasiones desde que fue publicado, la última en 2007, sobre todo en razón de los avances en las investigaciones relacionadas con el PIE. Así, por ejemplo, la grafía con que actualmente se maneja la fábula ha variado significativamente, incorporando modificaciones a los signos que, desde un punto de vista lingüístico, representan mejor al lenguaje. Aquí la última de esas versiones: 

Frederik Kortlandt (2007)

ʕʷeuis ʔkeuskʷe

ʕʷeuis iosmi ʕuelʔn neʔst ʔekuns ʔe 'dērkt, tom 'gʷrʕeum uogom ugentm, tom m'geʕm borom, tom dgmenm ʔoʔku brentm. ʔe uēukʷt ʕʷeuis ʔkumus: kʷntske ʔmoi kērt ʕnerm ui'denti ʔekuns ʕ'gentm. ʔe ueukʷnt ʔkeus: kludi ʕʷuei, kʷntske nsmi kērt ui'dntsu: ʕnēr potis ʕʷuiom ʕulʔenm subi gʷormom uestrom kʷrneuti, ʕʷuimus kʷe ʕuelʔn neʔsti. To'd kekluus ʕʷeuis ʕe'grom ʔe bēu'gd. 

Recientemente Andrew Byrd, lingüista de la Universidad de Kentucky, grabó una lectura de la fábula que a su vez difundió el sitio io9. Se trata de un ejercicio científico, sí, pero también sumamente imaginativo, fascinante en su atisbo a palabras que posiblemente se pronunciaron en una de las primeras etapas de nuestra historia común, cuando el género humano despertaba apenas a las posibilidades del lenguaje. Al escucharlos es posible percibir cierta familiaridad, como si los sonidos, aunque incomprensibles, fueran también vagamente conocidos.