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La escritura expresiva ayuda a que las heridas físicas sanen más rápido

Salud

Por: pijamasurf - 07/26/2013

Quizá los doctores deban implementar la receta rutinaria de escribir un diario íntimo; estudio sugiere que esto ayuda a sanar las heridas físicas casí dos veces más rápido de lo normal.

Authors-and-typewriters-3-001Un nuevo estudio de la Universidad de Auckland revela que expresar tus emociones mediante la escritura literalmente hace que tu cuerpo sane más rápido.

En esta prueba controlada, se les asigno a  cuarenta y nueve adultos sanos la tarea de escribir por veinte minutos al día, ya fuera acerca de eventos angustiantes (Escritura Expresiva) o acerca de sus actividades diarias (Manejo de Tiempo) por tres días consecutivos.

Dos semanas después de esto, se les hicieron a los participantes heridas por punción de 4mm en la parte interna del brazo. Las heridas fueron fotografiadas rutinariamente por 21 días para monitorear el proceso de reepitelización.  

Al día 11 después de la creación de las heridas, los participantes en el grupo de la Escritura Expresiva tuvieron una proporción más grande de reepitelización de heridas comparado con el grupo de Manejo de Tiempo, con 76.2% contra 42.1% curadas.

Este trabajo alude a un tema importante, que es la capacidad de la narrativa para curar nuestros agravios (es por eso que cuando platicamos nuestros problemas, y los entendemos, se nos quita un peso de encima) y lo lleva aún más lejos diciendo que puede ayudar a curar heridas físicas; sin embargo omite mencionar que en el experimento pudieron influir otros factores como que algunas personas cicatrizan más rápido que otras, etc. Pero indudablemente el hecho de abordar los temas más íntimos y difíciles en la escritura es una manera de exorcizarlos. De cambiarlos de lugar: de nuestro ser a la hoja de papel o a la pantalla, y es una buena manera de sentirse emancipado.

[PubMed]

10 estados psicológicos que quizá desconozcas (pero seguramente has experimentado)

Salud

Por: pijamasurf - 07/26/2013

La mente no necesita conocer el nombre de lo que hace para hacerlo: aquí 10 fenómenos psicológicos que quizá desconozcas en su definición pero no en su experiencia.

thinkerLa mente humana es simple y complicada a la vez. Sus conflictos de pronto se resuelven de la manera más inesperada y sencilla y, en otro momento, tiene que transitar por caminos confusos antes de encontrar una respuesta.

Curiosamente, a veces parece que la mente hace esto por sí misma, sin que importe mucho que conozcamos o no el nombre de aquello en lo que incurre.

A continuación enlistamos 10 de estos fenómenos psicológicos que quizá sean poco conocidos pero no así poco frecuentes.

 

1. Disforia

Lo contario a la euforia, la disforia se caracteriza por un estado general de tristeza, cansancio, ansiedad, falta de energía e irritación. En algunos se manifiesta luego de haber consumido algún estimulante como chocolate o café, pero igualmente puede ser respuesta a la tensión, el aburrimiento o la depresión.

 

2. Embeleso

El embeleso (una traducción lo más cercana posible al “Enthrallment” definido por el psicólogo W. Gerrod Parrott) se identifica como un rapto intenso, una emoción tan fuerte que parece sacar a la persona de sí misma, específicamente en situaciones de profunda alegría o satisfacción. Como el arrebato de las distintas tradiciones místicas, durante el embeleso el espíritu parece elevarse a alturas insospechadas.

 

3. Normopatía

Las normas sociales —y dicho más precisamente: su cumplimiento— pueden convertirse en algunos en una obsesión lindante con la manía y aun la locura. Se dice que quienes se inclinan hacia la normopatía no tienen personalidad propia, pues solo hacen lo que la sociedad espera de ellos. Paradójicamente, también es usual que este comportamiento alcance un límite, un conflicto, el cual la persona resuelve usualmente volviéndose violento y, sí, violando las reglas que antes tanto le habían preocupado.

 

4. Abyección

Un término de amplia herencia cultural, la abyección ha sido definida por la filósofa francesa Julia Kristeva, quien parte de la experiencia traumática que surge al darnos cuenta de que fuimos separados del cuerpo de nuestros padres, para después referirse a la experiencia que sobreviene cuando vemos algo tan horroroso que nos perturba incluso fisiológicamente (y, por ejemplo, vomitamos). En buena medida se trata de una sensación que nos recuerda, irrefutablemente, que entre un cuerpo muerto o herido y nuestro propio cuerpo no hay mucha diferencia.

 

5. Sublimación

Este es uno de los conceptos fundamentales de la teoría psicoanalítica desarrollada por Sigmund Freud. En esta, la sublimación se identifica con ese fenómeno mediante el cual la pulsión sexual, como una corriente imparable y sin embargo frenada por las convenciones sociales vueltas subjetivas, se manifiesta bajo otra forma. Así, por ejemplo, en vez de dar rienda suelta a las perversiones o tener una sesión de sexo desenfrenado, hay quien pinta un cuadro o compone una canción. Lo mismo aplica para la pulsión destructiva: en vez de matar a su adversario, hay quien escribe una crítica demoledora contra su novela recién publicada.

 

6. Compulsión a la repetición

“El deseo de regresar a un estado anterior de las cosas”, escribió alguna vez Freud para definir la repetición, ese mecanismo psicológico mediante el cual el sujeto se siente compelido a hacer lo mismo una y otra vez: desde ir al mismo restaurante hasta atarse a más o menos el tipo de personas en sus relaciones significativas. Para Freud el lado más siniestro de la repetición coqueteaba con la no-existencia, el verdadero “último estado anterior” a todo.

 

7. Desublimación represiva

Herbert Marcuse, teórico social cercano a las ideas de Freud, dio la vuelta al concepto de sublimación para explicar por qué una liberación sexual no redunda necesariamente en una liberación general o auténtica y, por el contrario, contribuye a fortalecer mecanismos represivos. Marcuse vivió las protestas mundiales de la década de 1960, caracterizadas en muchos casos por esta apertura masiva de la sexualidad, al mismo tiempo que en otros ámbitos como la familia o el gobierno, las restricciones sociales ganaban presencia. En cierta forma puede decirse que la desublimación represiva distrae de la consecución de la verdadera libertad.

 

8. Aporía

Otro concepto de profundas resonancias en la psique humana, la aporía se refiere a la sensación de vacío que ocurre cuando nos damos cuenta de que algo en lo que creíamos al final no es verdad o, lo que al parecer es más frustrante, cuando esa creencia cae en el abismo ambiguo de lo que puede ser tan verdadero como falso.

 

9. Compersión

Este neologismo, relativamente contemporáneo, busca nombrar el sentimiento opuesto a los celos cuando se descubre que la pareja está saliendo con algo más. En buena medida se encuentra ligado a relaciones abiertas y de poliamor, en las cuales existe un acuerdo que permite esta situación. Alguien involucrado en este tipo de afecto puede sentir cierta satisfacción cuando ve a la otra persona besarse con alguien distinto. En un ejemplo tanto o más asequible, la compersión también puede ser eso que se siente cuando un amigo gana un premio por el cual tú también competías.

 

10. Sentimientos grupales

Para algunos psicólogos ciertos sentimientos solo son posibles en grupo, esto es, surgen solo cuando estamos con otros. Su particularidad es que por la interacción es común que estos entren en conflicto con nuestras creencias personas. Así, por ejemplo, si una discusión colectiva alguien habla en contra de la homosexualidad o de la religión, de pronto otra persona que quizá nunca había pensado sobre el asunto, se descubre defendiendo el asunto (aunque individualmente le sea indiferente tomar una posición al respecto).

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