*

X

25 de mayo: marcha internacional contra Monsanto

Por: pijamasurf - 05/12/2013

El próximo 25 de mayo será la marcha mundial contra Monsanto. México se une a la protesta.

monsantomarcha

 

Hay una larga lista de razones para levantar la voz contra Monsanto, por un lado,  los perjuicios a la salud causados por los organismos genéticamente modificados que produce y vende esta compañía; por otro, Monsanto es una corporación conocida por su falta de ética, voracidad y manipulación política.

La reciente aprobación en Estados Unidos, de la ley H.R.933, que restringe la autoridad de las cortes federales para sancionar la falta de etiquetas en los organismos genéticamente modificados en el mercado y que impide cesar las cosechas de los productos de Monsanto así como su comercialización, ha sido un detonante para el descontento debido a las acciones de la corporación que está tomando el control de la agricultura a nivel mundial.

El próximo 25 de mayo se realizará una protesta internacional contra Monsanto. El evento principal se llevará a cabo en Estados Unidos con una marcha hacia las oficinas centrales de la compañía, pero en todo el mundo habrá manifestaciones. En México el punto de reunión para la marcha será a las 2 de la tarde en el Palacio de Bellas Artes para desplazarse hasta el Monumento a la Revolución.

Uno de los puntos principales que se defenderán en la marcha en es la reinstauración de la moratoria para la siembra de maíz transgénico, cuya importancia ha sido destacada por el Instituto de Ecología de la UNAM, la Comisión Nacional para el Conocimiento y  Uso de la Biodiversidad y el Instituto Nacional de Ecología.

[ecoosfera]

 

 

Nuevo libro de Fausto Alzati Fernández advierte sobre el extravío contemporáneo de un ingrediente fundamental para entender nuestra existencia: el Yo

f74a272cee091ff494a66cbcb7bc49aa

Budismo fármico, anti-ontología multimedia, neuro-paraísos perdidos, son algunos de los conceptos con los que podrás tropezar a lo largo del nuevo libro de Fausto Alzati Fernández, “Buda, Drogas y Pop”. Y si bien el llamativo título del libro podría ser un hábil desdoblamiento marketingero, apelando a los intereses de un considerable espectro de la generación digital, lo cierto es que en el caso de Fausto en ‘realidad’ representa una especie de sincero manifiesto: ejercicios de lúcida psicosis compartidos con franqueza ante un interlocutor desconocido.

El libro manifiesta dos premisas particularmente interesantes. En primer lugar, este trinomio sintetiza con relativa fidelidad una fórmula que bien podría describir a una generación estimuladamente confusa: sí, nosotros los jóvenes que hemos sido bombardeados con millones de mensajes publicitarios y discursos multi-mediáticos ―protagonizando así una especie de bestiario hiper-pop. Nosotros, una compleja tribu que en muchos casos optó, con torpe pero genuina insolencia, por explorar los territorios más allá de los límites heredados ―recurrentemente ‘ayudados’ por sustancias psicoactivas. Nosotros, los que tenemos el honor (o la probable condena a una emotiva simulación) de encarnar lo que algunos consideran como “un despertar masivo de la conciencia” ―proceso que involucra, entre muchas otras cosas, una virtual familiarización con el misticismo oriental, por ejemplo, el budismo.  

En segundo lugar creo que “Buda, Drogas y Pop” sirve como metáfora para ilustrar un largo trayecto que Occidente ha tenido que enfrentar, desde el dualismo cartesiano, el materialismo y la dialéctica hegeliana, hasta la relativización cuántica de nuestro universo, el nacimiento formal de la realidad virtual y la terapéutica aceptación del caos como un principio rector. O, en palabras del autor: “No, qué va, he sido un ingenuo; no entiendo a Belinda y es más, no entiendo un carajo". A lo largo de los cinco ensayos que comprenden el libro, se puede percibir a un Yo, tratando de hackear ese loop legado por siglos de racionalismo ―pero ahora equipado con herramientas de misticismo razonado e irreverencia pisconaútica.

A continuación una breve probada de lo que Fausto, amigo y colaborador de Pijama Surf, tiene para ti en esta nueva obra:

“La ya remasterizada Muerte de Dios anunciada por Nietzche, derivó, sin querer queriendo, en un falso ateísmo. El Yo terminó por ocupar el sitio antaño relegado a la deidad. Se tornó, digamos, en el eje de la experiencia humana, el foco de atención. Más solo si dejamos de tener la cabeza tan metida en nuestro propio culo (girando sobre el eje de una narración compulsiva, que en su intento por sostener y perpetuar un Yo), es posible una relación más directa con el entorno.”  

En fin, para terminar esta reseña me gustaría exponer una serie de preguntas cuyo florecimiento debo a la lectura de “Buda, Drogas y Pop”: ¿Sabías que el próximo 7-Eleven que visites podría transformarse en un santuario de reflexión auto-referencial? ¿Sabías que Belinda, una celebridad adolescente, sabe quién es, y se quiere? ¿Sabías que, tal vez, el creer que sabes te hace cada vez más ignorante? ¿Sabías que quizá las anteriores interrogantes son esencialmente irrelevantes, y todas sus virtuales respuestas probablemente ciertas? ¿Sabías qué tal vez estamos diseñados para no saber? Respira, observa, y tomate la molestia de no responder (mejor lee el libro). 

Otras obras de Alzati Fernández: Inmanencia Viral y Poemas Perrones pa'la Raza

 Twitter del autor: @paradoxeparadis