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Iglesia Católica en Alemania pone en venta sus iglesias por falta de creyentes

Sociedad

Por: pijamasurf - 04/03/2013

La baja masiva de católicos en Alemania ha obligado a la venta de Iglesias que, sin feligreses que acudan a ellas, pierden su razón de ser y, en términos más fríos, vuelven incosteable su manutención; un fenómeno que quizá revele con crudeza la capacidad de este sistema para volverlo todo una mercancía potencialmente desechable.

hannoverEn una medida un tanto desesperada para evitar la fuga de fondos y, parafraseando la metáfora de los Evangelios, echar dinero bueno en odres viejos, el Arzobispado de Berlín decidió poner a la vente una iglesia y una capilla construidas apenas hace unas pocas décadas, esto porque, simplemente, no puede costear más su mantenimiento.

Según se lee en su sitio web, la división del catolicismo en Alemania ofrece una capilla en la ciudad de Loitz (Mecklemburgo-Pomerania Occidenta) en un precio inicial de 20 mil euros (con un terreno de más de mil metros cuadrados de superficie), y una nave de 175 metros cuadrados en un terreno de 952 metros cuadrados por 135 mil euros.

El Arzobispado tomó esta decisión en buena medida porque, simplemente, ya no hay feligreses que acudan a los recintos y generen el flujo de capital con las actividades que podrían realizar en estos (desde el ofrecimiento de una limosna hasta pago de servicios como el matrimonio o el bautizo). Entre 2011 y 2012, la Iglesia Católica en Alemania cerró por esta razón poco más de 400 templos. Asimismo, estadísticas el país revelan que, en comparación con los años 90, actualmente hay 10% menos personas que se dicen católicas en Alemania, una tendencia que además es creciente.

"En los próximos 10 años se calcula que unas 700 iglesias dejaran de ser utilizadas para celebrar la liturgia", declaró a este respecto el vocero de la Conferencia Episcopal, Mathhias Kopp.

Lo lamentatable, sin embargo, es cuando estos recintos se convierten en centros comerciales o de trabajo. Interesante y hasta provocador en un buen sentido, cuando, como sucedió con el templo evangélico Kapernaum en Hamburgo-Horn, estos son adquiridos por otras confesiones, como la musulmana, para virarlos hacia sus ritos y sus creencias.

¿Demostrará esto que, además de otras cosas, las iglesias son también un negocio?

O, quizá, que el sistema económico-social en el que vivimos, es capaz de procesar cualquier cosa hasta volverla una mercancía de compraventa, de desecho una vez que ha perdido su utilidad.

[El País]

Hombre sobrevivió 27 años viviendo solo en el bosque y cometiendo más de mil robos menores

Sociedad

Por: pijamasurf - 04/03/2013

Como si se tratase de un moderno Thoreau, Christopher Knight vivió durante 27 años solo y con lo mínimo indispensable en la zona silvana de Maine, al norte de Estados Unidos, hasta que la policía lo arrestó por los casi 40 robos anuales que cometió durante su "vida en el bosque".

Chris Knight

La fantasía del aislamiento es una de las más recurrentes en el imaginario del hombre moderno. El estilo de vida que paulatinamente fue generándose e imponiéndose a partir del siglo XV tiene como uno de sus rasgos distintivos la exclusión, una fuerza centrífuga que empuja hacia las orillas a quienes no comulgan absolutamente con dicho modus vivendi. Solo que esa es la trampa: que no existen quien comulgue absolutamente, de ahí que, en cierto momento, cualquier persona sienta la necesidad de huir hacia una región donde no exista otra regla más que el propio albedrío del individuo. El Wakefield de Nathaniel Hawthorne es, posiblemente, uno de las expresiones más ingeniosas de este deseo; el Walden de Henry David Thoreau, una de las más emotivas.

Sobre esto, recientemente se dio a conocer el caso de Christopher Knight, un hombre de 47 años que lleva 27 viviendo en los bosques de Maine (en el norte de Estados Unidos, en la frontera con Canadá; los mismos, por cierto, que también frecuentó Thoreau) sobreviviendo con nada más que una tienda de campaña, unos pocos enseres domésticos y un millar de robos menores con los que se ha provisto durante este tiempo de los insumos que necesita en el día a día (ropa, comida, cerveza, etc.).

El hombre, al parecer, vive completamente solo, con escasísimo contacto con sus semejantes (al parecer la última vez que habló con una persona fue a mediados delos 90). Al parecer en algún momento de su infancia o de su juventud leyó con agrado Robinson Crusoe y pensó en ser programador, sin que una y otra cosa estuvieran conectadas (o sí). Si ahora su historia, y él con ella, salieron a la luz pública, fue porque la policía local lo arrestó por sus delitos, por sus 27 años de delitos, esto a pesar de que en la región sus robos eran más o menos tolerados al grado de que se formó la leyenda del “Ermitaño de North Pond”. Por los delitos cometidos Knight se ha hecho acreedor a una multa de 5 mil dólares en efectivo.

En cuanto a la razones que lo llevaron a “la vida en los bosques”, Knight parece no conocerlas. “Dice que frecuentemente se hace la misma pregunta”, declaró al respecto Diane Perkins-Vance, de la policía local.

La vida del hombre, por otro lado, era una curiosa mezcla de austeridad y civilización, pues si bien es cierto que disponía de lo mínimo para vivir, se servía de numerosos instrumentos del desarrollo tecnológico humano. Recipientes plásticos, una estufa de gas propano y algunas herramientas más que obtuvo robando. Por esta misma razón, por ejemplo, desistió de cazar o de pescar, tareas que encontró más bien difíciles e imprácticas. Caso contrario, por ejemplo, al de Ferdinand Ossendwoski, el misterioso diplomático polaco que por razones políticas tuvo que huir de Rusia en condiciones más bien paupérrimas hasta llegar a India y el Tibet, donde, por cierto, conoció la leyenda de la Agartha y el Rey del Mundo; según cuenta en su relato, Ossendwoski no tuvo ningún reparo en cazar y hacerse así de sus alimentos.

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Sin duda ahora la pregunta es por el destino de Knight, si acaso será forzado, según la dinámica de este sistema, a regresar al mundo, a normalizarse, a ser de nuevo “fantasma con un número / a perpetua cadena condenado”.

También en Pijama Surf: La vía del clochard: clasemedieros orillados a vivir en tiendas de campaña por la crisis económica

En Faena Sphere: H.D. Thoreau, el primer ecoanarquista

[Morning Sentinel]