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Contrata fans y paparazzis falsos para hacerte pasar por una celebridad (el nuevo servicio en Hollywood)

Sociedad

Por: pijamasurf - 03/19/2013

Un popular servicio en Hollywood: rentar multitudes y paparazzis para que te sigan y te celebren, buscando así generar el efecto de la fama y cosechar sus dividendos en una sociedad enajenada

Hollywood, con toda su hueste de aspirantes a actores, modelos, agentes, cirujanos plásticos y todo tipo de wannabes de la industria del entretenimiento es la cumbre de la banalidad y de la superficialidad. Y el servicio Crowd on Demand es el ejemplo más radical y ridículo de la concepción de la realización medida a través de la fama.

Esta empresa, fundada por Adam Stwart, ofrece un grupo de paparazzis para que te sigan por Beverley Hills tomando fotos y refiriéndose a ti como el "Príncipe de Lichenstein" o algun otro título de algún país poco conocido.También provee por el paquete completo, de 9 mil dólares, un entourage de patiños fashionistas que se ríen de tus bromas y te adulan constantemente, como suele suceder con los amigos de las celebridades. Lo importante es que las demás personas compren que eres famoso --puesto que esto dentro de la mente de las personas que admiran la vida de los  "A-listers" rinde numerosos beneficios.

Entre los clientes de esta empresa se cuentan a las "B-list celebrities", quienes en el juego de la popularidad buscan crecer haciedo creer a la prensa y a la gente de Los Angeles que son más grandes de lo que son -- en un mundo donde parecer es lo mismo que ser, donde el simulacro sustituye la realidad, este truco, que podría parecer ridículo, funciona. Algo similar ocurre con las relaciones románticas artificiales que confabulan algunos agentes para que las celebridades que manejan ganen mutuamente en proyección.

Vivir para ser visto e ir para ser seguido, así encuentran sentido a su existencia algunas personas que buscan implantar su imagen en la máquina espectral de reproducción del star-system.

 

Veterinario practica liposucción a su esposa; ella muere y él lo soluciona descuartizándola

Sociedad

Por: pijamasurf - 03/19/2013

En España un médico veterinario de origen argentino practicó una cirugía de liposucción sobre su propia esposa, la cual sin embargo devino en la muerte de la mujer; para ocultar la evidencia, el hombre llevó el cuerpo descuartizado al incinerador que acostumbra usar para los animales de su clínica.

veterinarioEn uno de los casos criminales más impactantes de los últimos tiempos, un veterinario de origen argentino pero residente en España que decidió que tenía conocimiento y habilidad suficiente para practicar una liposucción sobre su propia esposa. La cirugía, sin embargo, no se desarrolló de la mejor manera y la mujer murió en el ínterin. Pero por si esto no fuera suficiente, ante este resultado lo primero que se le ocurrió al hombre es que debía ocultar la evidencia de lo sucedido, para lo cual redujo el cuerpo a pedazos que pudiera llevar al incinerador que habitualmente utiliza en su práctica veterinaria.

Los hechos ocurrieron el pasado 28 de marzo en Benijófar, Alicante, en donde Marcelo G., de 46 años, ejerce su profesión. Hasta ahora no se sabe en qué condiciones su esposa accedió a reducir su obesidad con una operación practicada por el veterinario, pero el trágico desenlace es incontrovertible. Por un par de días el hombre intentó ocultar a sus hijos la ausencia de su madre, pero al final se entregó motu proprio, quién sabe si azacaneado por la culpa y el remordimiento.

Curiosamente hasta ese momento, al menos exteriormente, todo marchaba a su favor, pues el cuerpo seccionado había sido recibido sin sospechas por el personal del incinerador, dada la confianza que tenían en el médico. Con todo, el hombre asegura que él no fue el causante de la muerte de su esposa, sino que encontró su cuerpo ya inerte en la clínica veterinaria, supuestamente con indicios de que se había sobremedicado.

Sea como fuere, el hombre ya se encuentra en manos de las autoridades judiciales locales, quienes decidirán sobre su responsabilidad en los hechos.

[Tiempo de San Juan]