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Surgen en México grupos ciudadanos armados ante la delincuencia

Por: Ana Paula de la Torre - 02/10/2013

En el estado de Guerrero, al sur de México, un grupo civil armado trata de ofrecer seguridad a las comunidades ante la incapacidad del gobierno por garantizarla.

 El fenómeno de la violencia en México ha propiciado el nacimiento de grupos de autodefensa civiles que además de evidenciar el hartazgo de la población ante la ineficiencia de las autoridades para frenar la delincuencia, abre al debate de la posibilidad del “comunitarismo” como una forma de gobierno más eficaz.

En el debate internacional al parecer la última forma de gobierno a la que podremos acceder como sociedades, son las democracias y los estados-nación vigentes desde el siglo pasado. Las discusiones teóricas sobre el perfeccionamiento de los sistemas de gobierno, proponen nuevos canales de participación, más no el hecho de que las personas puedan reemplazar el papel gubernamental .

Además de los más de ochenta mil muertos en los últimos seis años, producto de la guerra contra los cárteles del narcotráfico que el gobierno lleva a cabo en México, la población ha sido objeto de extorsiones a lo largo de la república por parte de estos mismos grupos. Los gobiernos en sus tres niveles han sido incapaces de proteger a la sociedad de estos abusos.

El pasado 6 de enero se dio a conocer en Guerrero[1] un grupo ciudadano armado y encapuchado, que se hace llamar “Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero2. De acuerdo con sus integrantes, el objetivo es defenderse de las extorsiones y abusos de los que son objeto por parte del crimen organizado. La medida es causa de polémica pues, por un lado, este tipo de acciones rompe con la legalidad en el sentido de hacer justicia por mano propia. Sin embargo, si el estado es incapaz de garantizar seguridad mínima a sus habitantes, resultaría absurdo no hacer algo al respecto cuando se es víctima.

El grupo de autodefensa instaló un tribunal popular para iniciar el proceso de enjuiciamiento de 55 personas a quienes mantenían retenidas. La semana pasada liberaron a once de ellas ante 500 habitantes en la explanada del Palacio Municipal de Ayutla de los Libres. Hasta ahora la organización se ha extendido a seis municipios. El 7 de febrero, algunos de los representantes de la misma mantuvieron una reunión con el Secretario de Gobernación Federal en donde se acordó la liberación de por lo menos veinte de los detenidos.

Este peculiar contexto nos invita a analizar un fenómeno particularmente complejo: el argumento de lucha del grupo ciudadano, compuesto por unos mil campesinos e indígenas, es que constitucionalmente la soberanía reside en el pueblo, y por lo tanto les corresponde, ante el abandono gubernamental, devolver la seguridad y dignidad a sus comunidades. Sin embargo, la inciciativa también tiene un aspecto cuestionable, por ejemplo el hecho de que un presunto delincuente fuese abatido por este grupo con armas de fuego el pasado 22 de enero, en el poblado de Atliaca –sobra decir que no hubo juicio de por medio ni existió garantía alguna para el agredido–.

La postura del Gobierno Federal ha favorecido el diálogo, pero no deja de llamar la atención que se halla solicitado, y no exigido, a líderes de este movimiento que restablezcan el estado de derecho. Mas allá de calificar el fenómeno, este caso representa una oportunidad para reflexionar en la relación entre soberanía, legalidad, y estado, y definir la prioridad jerárquica de estos conceptos en tiempos de crisis.

Twitter del autor: @anapauladelatd

 


[1] Estado ubicado al sur de México, que es uno de los más pobres del país –según cifras de Coneval 67.4% de su población vive en pobreza– y que además es hogar de una extensa población indígena con grupos como me'phaas, nahuas, amuzgos y afromestizos.

Drogas para mejorar relaciones amorosas

Por: pijamasurf - 02/10/2013

Un grupo de científicos debate la posibilidad de mejorar relaciones al utilizar drogas que simulen un estado de enamoramiento permanente.

El matrimonio, una relación monógama entre dos personas existe virtualmente en todas las culturas del mundo, sin embargo, se ha vuelto evidente que es dificíl mantener esas relaciones debido a razones sociales y también razones de bioquímica. Un grupo de científicos propone el uso de drogas que simulen el enamoramiento para mantener a parejas felices y unidas por más años.

Brian Earp explica que en la antigüedad el enamoriamento surgía entre dos personas por razones de supervivencia; un bebé tenía más posibilidades de sobrevivir si contaba con dos padres que lo cuidaran, criaran y alimentaran. Mientras más tiempo durara el enamoramiento más tiempo tenían los padres para reproducirse y criar a más infantes, y mientras más hijos tuvieran, más crecía su afecto. 

El problema de las relaciones modernas es que al vivir más ya no nos reproducimos hasta morir, entonces la cuestión de supervivencia es relevante solo hasta que nuestros hijos llegan a cierta edad. Permanecer en pareja ya no es necesario para sobrevivir y como consecuencia, el amor pierde importancia.

Algunos se oponen a la intervención química en cuestiones del amor porque lo consideran algo espiritual, un enlace entre dos almas gemelas. 

El especialista en ética Brian Earp y sus colegas Anders Sandberg y Julian Savulescu de la Universidad de Oxford explican que el uso de drogas amorosas no sería nada nuevo, por ejemplo, si una persona en una relación sufre de depresión, tiende a llevar a su pareja a sentirse mal también, por lo que una intervención química (anti-depresivos) los ayuda a ambos. Las drogas del amor funcionarían de la misma manera, pero en vez de felicidad general, las personas sentirían amor.

Antes de su prohibición, los terapeutas utilizaban MDMA para tratar a parejas en crisis. La droga hacía que los pacientes sintieran una especie de euforia y sentían más cariño por su pareja. 

 Las drogas del amor también podrían utilizarse para fortalecer las relaciones entre madres apáticas y sus hijos, por ejemplo en la Universidad de Zurich descubrieron que un spray nasal de oxitocina, conocida por ser la hormona que propicia los lazos afectivos entre madres y sus recién nacidos, también relaja a las parejas conflictivas. 

Los científicos también defienden el uso de drogas anti-amor para finalizar relaciones nocivas, por ejemplo relaciones abusivas y con sectas. Actualmente los científicos experimentan cómo romper lazos afectivos usando dopamina en roedores monógamos. 

Las drogas amorosas se enfrentan a muchos problemas. Algunos argumentan que un rompimiento no es nocivo ya que las sensaciones de dolor ayudan a madurar. También existe el temor que las drogas de anti-amor puedan ser mal utilizadas para “curar” a homosexuales o para terminar con relaciones funcionales.

Las cuestiones éticas que rodean a las drogas amorosas dificulta su legalización, sin embargo los científicos que defienden su uso siguen trabajando para mejorar drogas que al largo plazo fovereceran las relaciones humanas. 

[The Atlantic]