*

X

¿Por qué tenemos memorias irrastreables o extraños pensamientos espontáneos?

Por: Javier Barros Del Villar - 01/06/2013

La súbita aparición de memorias distantes o pensamientos absolutamente fuera de contexto son dos más de múltiples misterios de la mente humana.

 

Imagen: Jason Collin

La mente humana tiene, sin duda, un diseño tan apasionante como complejo. Y debido a lo anterior aún mantiene, quizá para nuestra fortuna, múltiples misterios frente a cualquier análisis racional que podamos aplicarle. Así, sobre esta enigmática pasarela, desfilan los deja vus, los sueños lúcidos, los presentimientos, etc. Y a este delicioso bestiario de intrigantes fenómenos podríamos agregarle un par: el surgimiento espontáneo, y en flagrante descontextualización, de pensamientos y memorias que, o bien son prácticamente irrastreables dentro de nuestro acervo consciente, o simplemente se presentan como pinceladas inexplicables –pulsos intra-comunicativos que parecieran no tener justificación de ser–.

Por este par de fenómenos me refiero a recuerdos paradójicamente olvidados que de pronto se manifiestan sin un detonador que desate su re-existencia, a pensamientos 'ridículos', como por ejemplo de pronto pensar en el vuelo de un ave, cuando ninguna de las circunstancias del momento parecen ameritarlo, o apuntar la mente hacia un elemento fuera de lugar, como por ejemplo un espárrago durante una junta de negocios, sin tener hambre de por medio, o sin haberle dedicado un lugar en tu mente desde hace largo tiempo –lo cual aumenta la extravagancia de su presencia pues no existe antecedente autobiográfico que arroje luz sobre su rastro–.  

A pesar de que no todas las personas experimentan este tipo de mensajes 'aleatorios', conocidos como mind pops en inglés, psicólogos han detectado que la mayoría recibe este tipo de memorias involuntarias aproximadamente una vez cada día. Y de acuerdo a un estudio realizado por (Kvavilashvili y Mandler) en 2004, estas suelen manifestarse durante actividades rutinarias, por ejemplo caminando en la calle o haciendo labores de limpieza doméstica. Según este par de investigadores, en muchos casos este tipo de memorias puede rastrearse, inclusive a estímulos recientes, pero que sencillamente no son registrados en el plano de la conciencia.

"... mientras arrojaba una bolsa de basura en un contenedor la palabra 'Acapulco' súbitamente emergió en su mente, y como LK no tenía idea de que significaba o cual podría ser su procedencia, recurrió a un familiar para intentar resolver el misterio. Para su sorpresa resultó que la palabra Acapulco había sido mencionada en la televisión, durante un noticiario que ella había visto 45 minutos antes" 

Si bien el caso  aquí citado resulta un tanto burdo por la simpleza, de acuerdo con Kvavilashvili y Mandler este mismo patrón ocurre con asociación de ideas, es decir, si en algún momento recibes, inconscientemente un estímulo relacionado, por ejemplo, con las fiestas navideñas, tal vez una hora después podrías alojar de forma espontánea la improbable melodía de un distante villancico, a pesar de que en ese momento nada justifique, aparentemente, su aparición.

Lo anterior, en caso de que realmente explique el fenómeno de los mind pops, nos remite a la hipertsofisticación de nuestra mente: planos paralelos de pensamientos que varían de acuerdo a contextos puntuales, pero también a las casi infinitas asociaciones que los elementos de un cierto escenario pueden detonar a través de los campos de la memoria –como una especie de multiengranaje holográfico funcionando a tiempo real pero, simultáneamente, hackeando la noción lineal del tiempo espacio–.

Por otro lado, y sin intentar derrocar la hipótesis de Kvavilashvili y Mandler, en lo personal este tipo de fenómenos me remite, inevitablemente, a la existencia de 'mantos' de información compartida –delineados elegantemente en modelos como la Nóosfera, propuesta por Teilhard de Chardain, o los campos morfogenéticos, de Rupert Sheldrake. Más allá de la verdadera explicación de estas memorias aleatorias, creo que es un fenómeno que encarna un útil recordatorio: nuestras conciencias están inmersas en un permanente e intenso intercambio de información, ya sea sensorial, histórica, racional, deductiva, estética, etc. Estamos esencialmente diseñados para recibir, procesar, y transmitir data, en un delicioso ejercicio que no es coartado por las leyes tradicionales de la física –me refiero a que está transmisión de información puede concretarse más allá del tiempo, el espacio, o la voluntad–. Y avanzando un paso más allá en esta especie de romántica, pero no por eso descartable, hipótesis, parece que estamos, una vez mas, ante un pretexto para postular, la unidad como máximo modelo de este universo: el reconfortante mantra 'todos somos uno'–y nuestra conexión con lo 'demás' es tan sólida que sus efectos toman por asalto hasta lo más íntimo e individual de nuestra vida: las memorias y los pensamientos.

Twitter del autor: @paradoxeparadis  

       

5 factores inesperados que afectan tus sueños

Por: pijamasurf - 01/06/2013

Los sueños, aunque tienen sus propias reglas, pertenecen a un mundo que se nutre directa aunque azarosamente de esto que llamamos realidad. Aquí 5 factores que nunca creerías que afectan tus fantasías oníricas.

Los sueños se consideran, desde tiempos remotos, una especie de mundo paralelo que si bien tiene sus propias reglas, no es del todo autónomo, pues posee numerosos e insoslayables puentes de comunicación con el que podríamos denominar el “mundo real”: sin nuestras experiencias cotidianas, es difícil decir qué forma tomarían estos.

Como sabemos de sobra, aquello que vivimos y que nos impacta, las personas que conocemos, las palabras que escuchamos, son apenas algunos ejemplos de la siempre azarosa influencia que el exterior tiene en nuestras fantasías oníricas, factores entre los que se encuentra un puñado de inesperados de los que seguramente no creerías que también afectan las visiones que tienes por las noches.

 

El campo magnético de la Tierra

Parte importante de nuestro funcionamiento corporal se relaciona con el magnetismo y la energía eléctrica, especialmente nuestro sistema nervioso y nuestros procesos cerebrales. Pero también nuestro planeta tiene sus propias energías (as above so below), con las cuales se teje una singular relación entre individuo y entorno que, en el caso de los sueños, encuentra una expresión imprevisible: según el psicólogo Darren Lipnicki, que registró sus sueños durante 8 años continuos, una actividad geomagnética baja se traduce en sueños más extravagantes y, por el contrario, en zonas donde el campo magnético es intenso, los sueños son más sensatos.

 

Videojuegos

Ser un gamer asiduo repercute directamente en tu calidad onírica, especialmente en la capacidad de tener sueños lúcidos. Jayne Gackenbach, investigadora de este fenómeno en la Grant MacEwan University, ha analizado el efecto que los videojuegos tienen en los sueños, sugiriendo que estos entrenan la mente para tomar el control de una situación fantástica. En algunos casos incluso parece darse la habilidad de evadir pesadillas, al parecer porque quien frecuenta este tipo de entretenimiento también está acostumbrado a responder mentalmente ante situaciones amenazantes.

 

Tendencia política

Aunque puede ser un tanto reduccionista, la preferencia política de una sociedad puede entenderse en un espectro cuyos extremos son el liberalismo o el conservadurismo. Por sus ideas una persona puede tender así uno de estos dos puntos y, en el caso del sueño, esta inclinación hace que el contenido onírico también responda en consecuencia. De acuerdo con diversas investigaciones, los sueños de los liberales tienen más imágenes extravagantes en comparación con los de los conservadores, quienes además de que tienen más dificultad para recordar lo que soñaron, son más proclives a la pesadilla.

 

Olores

Los olores son una de las formas más efectivas para hackear el azar y predisponer el sueño de una persona. Investigadores del Hospital Universitario de Mannheim, en Alemania, encontraron que los aromas guardan una relación de correspondencia con la cualidad de un sueño: los repugnantes, como el de huevo podrido, alimenta sueños igualmente desagradables o negativos, mientras que los gratos, como el de rosas, suscitan “dulces sueños”. Al parecer esto es consecuencia de la actividad del sistema límbico, la zona del cerebro que controla las emociones y el comportamiento y el cual reacciona ante la percepción olfativa, íntimamente ligada con la memoria, los sentimientos y el ánimo en general.

 

Creatividad

La creatividad —que es, a su manera, una habilidad que puede ejercitarse— es uno de los factores cuya influencia en los sueños permanece todavía inexplorada. De entrada David Watson, psicólogo en la Universidad de Iowa, descubrió que las personas creativas tienen mayor facilidad para recordar sus sueños, creatividad que se expresa en conductas como el fantaseo diurno, la imaginación e incluso el ensimismamiento.

 

Además:

4 libros esenciales sobre los sueños

Gastronomía onírica: alimentos que facilitan los sueños lúcidos 

[Cracked]