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Los espectaculares fuegos artificiales de Dubai para recibir el año nuevo

Por: pijamasurf - 01/02/2013

La fastuosidad de Dubai a su máximo esplendor con un desaforado espectáculo de pirotecnia para recibir el año nuevo

La fastuosidad en el desierto que caracteriza a Dubai es un testimonio del delirio de la riqueza, de un gusto dudoso y con poca conciencia ambiental. En este afán de siempre ir más allá de los límites ordinarios de la naturaleza, Dubai se ha construido como una ciudad artificial, una ciudad imposible que forza lo sustentable hasta llegar a extremos insólitos.

Una de las muestras de esta dimensión de Dubai es la celebración que hacen todos los hoteles del año nuevo, seguramente una de las más espectaculares del mundo, lanzando miles de fuegos artificiales al cielo. Imágenes del Burj Khalifa, la estructura más grande hecha por el hombre, con 829 metros de altura son testimonio de este desaforado espectáculo visual.

[Gawker]

El reverso de este mundo: así se ven fuegos artificiales implotando, no explotando (VIDEO)

Por: pijamasurf - 01/02/2013

Desde su invención en la China antigua, la pirotecnia es una de las técnicas de entretenimiento más vistosas, sorprendente cuando se efectúa con pericia y aun con cierta dosis de ambición artística, un producto del ocio que vuelve memorable una ocasión especial, que  añade sus luces fogosas al ánimo festivo de una fecha señalada.

Este es el caso, por poner uno de los ejemplos más asequibles y compartidos en prácticamente todas las culturas del mundo, de las celebraciones por la llegada de un Año Nuevo. Pero justamente por esta razón, porque en todo el mundo se lanzan fuegos artificiales en esta fecha, ¿cómo darle un nuevo sentido a esta práctica?

Con esta pretensión en mente, el cineasta Julian Tay acudió a Melbourne, Australia,  y filmó los fuegos de artificio que se lanzaron durante esos minutos intermedios entre el viejo y el nuevo año, entre el 31 de diciembre de 2012 y el 1 de enero de 2013, solo que, antes de publicar su video, le dio a este un tratamiento especial, de modo tal que los cohetes parece que implotan, no explotan, en un proceso reversivo que además se muestra en slow motion.

Según declaró el propio Tay, el resultado es de algún modo totalmente opuesto a lo que se espera de un espectáculo de pirotecnia: un efecto "extrañamente relajante y tranquilo", luces que acuden a reunirse y concentrarse en vez de explotar y dispersarse.

[io9]