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¿Amor por el abismo y sensualidad autodestructiva? Autorretratos de Ahn Jun (FOTOS)

Arte

Por: pijamasurf - 01/18/2013

Un elemento importante de la experiencia estética es, desde Aristóteles, el shock al que conduce la obra de arte, ese impacto que sacude al espectador, que atenta contra la estabilidad de lo que cree y lo que piensa, que de algún modo lo lleva, así sea por instante, más allá de sus propias limitaciones.

En este sentido, la obra fotográfica de la coreana Ahn Jun confunde, desde el primer vistazo, por la delicada composición visual de los elementos, y no en un sentido metafórico, pues se trata de verdaderos retratos del riesgo y la amenaza, escenas que hacen imposible no pensar en el suicidio --en este caso con una cierto guiño erótico, reverso del thanatos--, la autodestrucción, esa aparente asequibilidad del fin de todas las cosas a la que se alude en el célebre monólogo de Hamlet:

¿quién soportaría los azotes

y escarnios de los tiempos, el daño del tirano,

el desprecio del fatuo, las angustias

del amor despechado, las largas de la Ley,

la insolencia de aquel que posee el poder

y las pullas que el mérito paciente

recibe del indigno, cuando él mismo podría

dirimir ese pleito con un simple punzón?

Asimismo, el hecho de que estas imágenes tengan de fondo un escenario esencialmente metropolitano, recuerda la soledad propia de las grandes urbes, la condena de la modernidad que a todos reduce al anonimato de la multitud.

Un trabajo que, paradójicamente, está dominado por la elocuencia del silencio.

También en Pijama Surf: El suicidio más bello (FOTO).

[My Modern Met]

Mensajeros tatuados: una práctica enigmática en el Japón del siglo XIX (FOTOS)

Arte

Por: pijamasurf - 01/18/2013

A lo largo del tiempo y en distintas culturas el tatuaje ha tenido significados diversos, pasando por el código de identificación al mero ornamento, la contraseña grabada en el cuerpo mismo para seguridad de los conjurados a una expresión casi artística que requiere habilidad y talento.

Una de los usos más misteriosos del tatuaje fue el que se dio en el siglo XIX entre mensajeros japoneses, quienes cumplían sus obligaciones postales corriendo entre un punto y otro de la entrega, entre el remitente y el destinatario. Hasta la fecha no se ha explicado muy bien por qué estos hombres encontraron una entusiasta predilección en dibujar una buena parte de la superficie de su piel.

Algunos historiadores reducen el fenómeno a la amplia popularidad que el tatuaje tuvo entre los sectores bajos de la población japonesa durante el periodo Edo y, por otra parte, al hecho de que en esta misma época dicha práctica fue vista como una forma de arte popular. Sin embargo, Okinawa Soba asegura que el fenómeno no se limita a una u otra clase social o región de Japón, sino, por el contrario, puede encontrarse en todo el país y prácticamente en todos los sectores sociales.

La opinión de Soba es importante porque a él debemos el conocimiento de las fotografías que aquí presentamos. Se trata de un promotor cultural que cuidó la publicación de estas imágenes cuidadosamente coloreadas a mano.

[Flavorwire]