*

X
La inmortalizada muerte de Evelyn McHale, una joven de 23 años que se arrojó desde el Empire State Building, es un testamento poético.

En ocasiones la muerte alcanza una belleza difícil de superar. Se convierte en un sueño. Este es el caso de Evelyn McHale, quien se arrojó del piso 86 del Empire State Building, impactando en una limusina de la Naciones Unidas. Como un angel que se hiciera un lecho metálico para fijar su mente en una luminosa eternidad, Evelyn mantiene una pureza inmarcesible, acomodándose en la hendidura del auto como quien hace una almidonada fractura en el tiempo-espacio.

A los 23 años, en May Day (primero de mayo de 1947, el día de la diosa pagana de la fertilidad Beltane)  Evelyn decidió saltar del edificio más icónico de Nueva York en ese entonces. Empujada por el desamor, decidió resolver "el único problema filosófico serio: el suicidio". En su precipitación ontológica, sin embargo, pasó a la posteridad estética, en esta foto de Robert Wiles y en un grabado de Andy Warhol.

Otro de los suicidos más hermosos, es el de la modelo rusa Ruslana Korshonova, quien también se arrojó de un edificio en Nueva York, cuando su carrera iba en ascenso. Pero el desamor, esa fiebre de la juventud, o acaso la acción opresiva de la mafia rusa, la llevaron a una temprana muerte: el asfalto es besado por ángeles.

 

Prendas con 600 años de antigüedad sugieren que en la Edad Media las mujeres no usaban bragas

Por: pijamasurf - 07/21/2012

Arqueólogos austriacos encuentran un brassiere y unos calzones con seis siglos de antigüedad, prendas que sugieren que en la Edad Media las costumbres eran más liberales de lo que creemos.

Dentro de los testigos mudos de nuestra vida cotidiana, quizá ninguno tan elocuente como nuestra vestimenta, esa especie de piel artificial con la que suplimos nuestra pérdida natural de pelo, escamas o cualquier otro tejidos que, como sucede con otros animales, nos permitiera ir por la vida desnudos pero protegidos.

En el caso de nuestra especie desarrollamos diversas técnicas para cubrir nuestros cuerpos y sobrevivir así a las condiciones climáticas del mundo, las cuales devinieron en diversas prendas cuya evolución también resulta interesante seguir y conocer.

Recientemente, un grupo de arqueólogos austriacos dirigidos por Beatrix Nutz, de la Universidad de Innsbruck, realizó el hallazgo de un brassiere y unos calzones cuya antigüedad se fijó en aproximadamente 6 siglos, esto es, pertenecientes a la Edad Media.

Lo relevante del hallazgo es que su forma revela o sugiere algunos de los hábitos comunes en la época. De entrada, por ejemplo, que el Medioevo europeo fue mucho más liberal de lo que creeríamos, pues así como el sostén ofrece una estructura simple y llana (en comparación con el elaborado corset de los siglos XVIII y XIX), en el caso de los calzones parece ser que estos eran de uso exclusivo entre los hombres y, según los arqueólogos, en dicha época las mujeres no utilizaban ropa interior en la zona pélvica.

Y es que quizá la Edad Media sea uno de los periodos más contradictorios y todavía confusos, inexplorados, de la historia de la humanidad.

[io9]