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Tormenta de estrellas sobre un Joshua Tree: espectacular timelapse de Sunchaser

Arte

Por: pijamasurf - 12/03/2012

Guerra en el cielo a través de un árbol. Un notable timelapse visto a través del eje de un árbol de Josué

Sunchaser Pictures es uno de los colectivos que lleva la batuta en la generación de timelapses (especialmente starlapses) con su épica serie The Joshua Tree Journey. La pirotecnia astral de los barridos y superposiciones anclada el eje del emblemático Joshua Tree del desierto.  Presentamos aquí la terecera entrega de la serie, Storm: una guerra en el cielo, estrellas y nubes desfilando como ejércitos de fuego sobre la sublime bóveda.

Ls serie gira en torno árbol, el axi mundi, en este caso un árbol de Josué (así nombrado  por los mormones al llegar al desierto de Mojave y observar la Yucca brevifolia evocando al patriarca Josué levantandos sus manos al cielo, implorando la intervención divina) (así el desierto pide la lluvia). El árbol tamiza las imágenes, otorga un contraste y provee una narrativa. A diferencia de otros timelapses que son la fuerza pura y estética de la naturaleza sin intereferencia, este timelapse es más cercano al videoarte, a un viaje audivisual sugestivo, a un cuento corto que relata lo que  murmuran las máquinas del cielo.

Ve el inicio del Joshua Tree Journey

 

Investigación de 15 años en más de 1700 matrimonios muestra que, en promedio, el impulso de felicidad de la pareja recién casada dura apenas un par de años, después de lo cual ambos vuelven al estado de felicidad previo (algo que tampoco es tan drástico como parece).

A diferencia de épocas pasadas, actualmente las relaciones amorosas se caracterizan por una duración más bien abreviada. Impresión que un equipo multinacional de investigadores ha confirmado luego de estudiar por 15 años a 1761 matrimonios.

Este extensivo estudio evaluó la multitud de parámetros que determinan la existencia del amor entre dos personas, desde la pasión sexual hasta la “adaptación hedónica”, las razones por las cuales dos personas se unen en un compromiso que de inicio parece auténtico y duradero y, sin embargo, con el paso de los años, corre el riesgo de debilitarse y aun desaparecer.

¿La conclusión? El boost de la felicidad que usualmente se detona con el matrimonio, dura en promedio solo un par de años, después de lo cual cada miembro de la pareja vuelve a ser tan feliz como lo era antes de casarse (lo cual, bien mirado, tampoco es tan trágico ni tan funesto como parece).

El estudio también encontró que la excitación del periodo de luna de miel vuelve luego de entre 18 y 20 años, cuando los hijos comienzan a salir del hogar familiar: la libertad recuperada se convierte en un redescubrimiento del ser amado.

Pero lejos del engolosinamiento propio de estos temas, el fenómeno está determinado por un factor que los investigadores denominan “adaptación hedónica”, una suerte de racionalización de la novedad que también se aplica en otros ámbitos como el trabajo, las ropas recién adquiridas o el lugar desconocido adonde se llega a vivir.

La adaptación hedónica —escribe Sonja Lyubomirsky en la reseña del New York Times sobre el estudio— es más probable cuando experiencias positivas se encuentran involucradas. Es cruel pero cierto: estamos inclinados, fisiológica y psicológicamente, a tomar como un hecho dado las experiencias positivas. Nos movemos mucho hacia lo hermoso. Nos casamos con una pareja hermosa. Nos ganamos nuestro camino hacia la cima de nuestra profesión. ¡Qué emocionante! Por un tiempo. Después, como si estuvieran impulsadas por fuerzas autónomas, nuestras expectativas cambian, se multiplican o se expande y, conforme esto sucede, comenzamos a dar por sentadas las otrora nuevas, mejores circunstancias.

Asimismo, hay razones evolutivas y prácticas por las cuales el amor no puede mantenerse vehemente por tanto tiempo, pues la obsesión llegaría a niveles patológicos que nos impedirían realizar las otras tareas de nuestra cotidianeidad. Curiosamente, el estado del enamoramiento guarda una enorme semejanza, psicológicamente, con la adicción y el narcisismo, entre estas la circunstancia de que si no se detiene, termina por generar amplios daños.

Por otro lado, la diferencia entre la manera en que un hombre y una mujer conciben el sexo dentro de una relación, obedece a que la idea de sexo apasionado en las mujeres depende mucho más que en los hombre de la idea de novedad.

Tal vez los resultados y las conclusiones causarán polémica, lo mismo bajo el argumento de la imposibilidad de generalizar en temas de este tipo que la dificultad para medir lo relacionado con las emociones, pero al menos vale la pena conocer el estudio para reflexionar sobre nuestras propias relaciones (o falta de ellas).

[NYT]