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Escucha la música (¿aleatoria o divina?) de las esferas

Por: pijamasurf - 12/14/2012

Un interesante proyecto de matemáticas, música e informática traduce datos astronómicos en sonidos musicales evocando la mítica múisca de las esferas

Desde Pitágoras (e incluso antes), que creyó ver en las estrellas una armonía y un orden que podía traducirse en música --que era la música cósmica--,  el hombre se ha mistificado por la llamada música de las esferas. Esta hipotética y divina matemática sonora del espacio ha sido representada de diversas maneras, intentando acercar o descifrar una elusiva sinfonía.

Con su proyecto The Wheel of Stars, Jim Bumgardner ha hecho un rescatable intento de atribuir valores musicales a la geometría del tiempo-espacio, basándose en propiedades astonómicas como la distancia entre estrellas, la magnitud y la brillantez (o el color de la luz). Bumgardner desarrollo este programa audiovisual con datos de la misión Hipparcos que midió  más de 100  mil estrellas --las cuales componen una máquina o reloj de múscia etérea.

Bumgardner describe el programa como una composición de música aleatoria que utiliza datos astronómicos para el elemento de "azar".  Lo llama un "juguete informático", pero enfatiza que lo de juguete no es en sentido peyorativo sino todo lo contrario, rescatando el aspecto lúdico. Después de todo si es que existe  "el dios que colgó las estrellas en el cielo como lámparas", en palabras de Milton, seguramente  lo hizo jugando. 

[Aquí un extracto de la música de las Pléyades]

Flores fractales de hielo son ecosistemas de vida microscópica (FOTOS)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 12/14/2012

En el Océano Ártico se forman espectaculares camas de flores de escarcha que albergan, como si fuera pequeños fractales de un arrecife de coral, ecosistemas de microorganismos

En el mar calmo de hielo joven crecen cristales conocidos como flores de escarcha (frost flowers es el término en inglés). Estos cristales de hielo son conocidos como "flores" debido a que crecen en patrones similares, dendríticos, que evocan las estructuras autorreferentes de los fractales.

Las imágenes aquí presentadas fueron tomadas por el estudiante Jeff Bowman y su profesora de la Universidad de Washington, Jody Deming, mientras hacían investigaciones de microbiología en el  Océano Ártico.

Lo extraordinario de estas flores de cristales de hielo es que albergan ecosistemas enteros de bacteria en la superficie, más densos que  los que existen en el agua que los subyace --cada flor es una especie de pequeño arrecife de coral. La clave de su profusión de vida son las reacciones químicas que ocurren cuando la bruma se evapora y la luz del sol interactúa con la escarcha, destando una serie de condiciones favorables para los microorganismos.

Bowman y Deming trabajan actualmente en crear flores de escarcha artificiales para estudiar bien a bien cómo es que se forman en estos microecosistemas.

[This is Colossal]