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"Earworms": esas canciones que emergen sin razón en tu mente para ya no dejarte en paz

Salud

Por: pijamasurf - 09/27/2012

Aunque en ocasiones molestas o vergonzosas, esas tonadas que tarareamos espontáneamente y sin razón revelan rasgos que pocas veces asociamos a nuestro cerebro, como el descontrol o la importancia de la experiencia subjetiva en su formación.

Desde la mañana o en un momento cualquiera de tu día, sin motivo ni causa aparente, surge y se apodera de tu pensamiento, de esos instantes en que tu mente parecía vagar plácidamente en el vacío y la nada: tranquila e indolente, emerge esa canción que se escuchaba una y otra vez en la casa de tus padres, el éxito de alguno de tus veranos juveniles, la canción que se escucha por todos lados en estos días y que aunque no te gusta ni has puesto nunca en ninguno de tus reproductores (ni en el personal, ni en el del auto, ni en ningún lugar), no te deja tranquilo.

“Earworms”, las llaman algunas personas, lo mismo en el habla popular que en la especializada. Esas “lombrices del oído” que van arrastrándose de la mente a los pabellones auditivos, y de vuelta, con aparente voluntad propia, sin que puedas controlarlas ni deshacerte de ellas. Una muestra clara de que en última instancia y a pesar de la metáfora platónica del auriga que gobierna los caballos de su carro, nuestra mente es en esencia incontrolable.

Para Oliver Sacks, el popular neurólogo, las earworms son, sin embargo, muestra clara de la amplia sensibilidad que nuestro cerebro tiene por la música, “apabullante y en ocasiones impotente”. Son también muestra del gusto que tiene nuestro cerebro por la repetición, esa obsesión suya (nuestra) por el orden que, en la música, es particularmente patente y necesario: de entre todas las expresiones humanas, la música (y sobre todo la popular) es la que más se apoya tanto en el orden como en la repetición (de ahí, un poco, la razón de su éxito, incluso, para no parecer despectivos, en piezas como las de Bach o Mozart). “La estructura de la música refleja la tendencia del cerebro humano a buscar patrones”, escribe Jonah Lehrer en uno de los capítulos de su Was Proust a Neuroscientist.

Por otro lado, esta espontánea aparición de cierta tonada —salvo cuando se trata de la sobrexposición propia de los éxitos pop— también habla de los mecanismos todavía no comprendidos de la memoria en general y, también, de la memoria particular de quien la “padece”: revela, por ejemplo, que si bien nuestra mente parte de una estructura de suyo incontrolable, no menos importantes son las experiencia que la van moldeando (un principio que parece hermanar a la neurociencia moderna con la propuesta freudiana y lacaniana de la subjetividad).

Quizá, en el fondo, la raison d’être de esas tonadas, aun cuando molestas o vergonzosas, sea darnos cuenta de que el caos, la espontaneidad y justo la inexistencia de una “razón de ser” son parte consustancial nuestra. Y, por otro lado, parece que el mejor antídoto contra ellas, el remedio contra estas lombrices, sea tomarlas como pretexto para comenzar a divagar (y así devolver a la mente su intención errabunda que le había sido arrebatada).

Con información de la BBC 

La ciencia te dice 5 cosas que, paradójicamente, te hacen feliz

Salud

Por: pijamasurf - 09/27/2012

Si la felicidad últimamente no ha predominado en tu vida, seguramente con estas 5 cosas harás que tus posibilidades de gozarla aumenten.

La felicidad, más que un estado de permanencia en la vida, se ha convertido en uno de los negocios más fructíferos de los últimos años. Libros, medicamentos, terapias, revistas, cursos, etc., son sólo una parte de toda la parafernalia que rodea a la felicidad. Los sacerdotes juran que la dicha está con Dios, mientras que los conferencistas juran que está en tu actitud ante las circunstancias adversas. Cierto o no, hay actividades que, si bien es sabido que son "malas" para el ser humano, pueden, contradictoriamente, mejorar la calidad de vida. 

 

Ver una película triste

Puede ser La lista de Schindler, El Paciente inglés, Biutiful o Million Dolar Baby. Según un estudio, las personas que ven una película donde la nostalgia y la tristeza predominan, el cerebro, inconscientemente, compara la vida propia con la de los personajes del filme que, por obvias razones, resulta más decadente, logrando un efecto de inevitable optimismo.

 

Comer carne roja

Es quizá el alimento con peor reputación. Sin embargo, científicos australianos realizaron un estudio en el que analizaron los hábitos alimenticios de mil mujeres. Aquellas que habían comido la cantidad recomendada de carne roja, reportaron niveles de optimismo superiores en comparación a aquellas que habían consumido menos o nada. Esto se debe a los altos niveles de Omega-3 que posee este alimento que, como ya se ha dicho, mejora el estado de ánimo debido y evita varias enfermedades mentales, como depresión y demencia senil.

 

Pelear

Durante un estudio, científicos experimentaron con ratones la relación entre la agresividad  y la felicidad. Para ello, colocaron a un ratón hembra y a un macho en una jaula. Tiempo después de la convivencia, los científicos remplazaron a la hembra por un intruso macho. Después de varios minutos, el intruso comenzó a atacar. Después de varias repeticiones, los investigadores inyectaron al ratón macho un supresor de dopamina. Pocos minutos después, este ratón decidió alejarse y comenzó a tener comportamientos relacionados con la tranquilidad, mientras el intruso se notaba más agitado, o lo que se podría traducir en otros términos, más “feliz”, producto de la dopamina, también llamada "hormona de la felicidad". 

 

Viajar en metro

Investigadores en Suecia reclutaron a un grupo de voluntarios para realizar un estudio que consistiría en viajar en metro varias ocasiones durante un mes. Al inicio de la investigación los participantes fueron interrogados sobre su estado anímico y emocional. Conforme la investigación avanzaba, los científicos fueron recopilando datos sobre la felicidad. Sorpresivamente, llegando al mes, y una vez concluido el estudio, los voluntarios reportaron niveles de felicidad superiores en comparación a los primeros registros. Según los científicos, esto se debe a que variar o romper la rutina es favorable para la sanidad mental.

 

 Pensar en la muerte

 

Por muy sutil que sea, una reminiscencia sobre la mortalidad actúa en la psique de manera positiva. De acuerdo a un estudio llevado a cabo al lado de un cementerio y calles aledañas a este,  un hombre fingía tirar sus pertenencias. El número de personas que transitaban cerca del panteón y ayudaron al hombre a recoger sus cosas, fue mayor en comparación a aquellas que transitaban por calles aledañas al cementerio. Esto se debe a que, inconscientemente, la muerte sensibiliza a las personas respecto a sentimientos relacionados a la caridad y el bien común.

Existen más estudios que comprueban esta teoría. En ellos se muestra que personas de conciencia más desarrollada respecto a la muerte, eran más propensas a reciclar, no fumar y utilizar protector solar y a tener comportamientos altruistas y empáticos con los demás. 

Tambien en Pijama Surf: MOA-A: el gen que hace felices a las mujeres. 

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