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Soltar el control: la clave de la felicidad y la fortaleza psicológica, según estoicos

Salud

Por: PijamaSurf - 08/18/2017

Para enfrentar esta situación, los estoicos, en especial el filósofo Epicteto, solían decir por aquella época del siglo II, en el entonces Nicopolis (oeste de Grecia), que sólo somos responsables de nuestras palabras, conductas, acciones, esfuerzos, errores, ideas y consecuencias de todo lo anterior

Chismes, ataques gratuitos, despidos, asaltos o rupturas amorosas, son acciones que pueden afectarnos psicoemocionalmente y que, más allá de encargarnos de regular nuestras emociones, no podemos hacer nada para mejorar. Sin embargo, parecería casi imposible no dejar de sentir frustración, enojo e incluso coraje en contra de las personas que están haciéndonos sentir mal con nosotros mismos.

Para enfrentar esta situación, los estoicos, en especial el filósofo Epicteto, solían decir por aquella época del siglo II, en el entonces Nicopolis (oeste de Grecia), que sólo somos responsables de nuestras palabras, conductas, acciones, esfuerzos, errores, ideas y consecuencias de todo lo anterior; lo demás de los demás no es nuestra responsabilidad y, por lo tanto, no estamos obligados a reaccionar al respecto. Según Epicteto, es fundamental entender la diferencia entre lo que es y lo que no es responsabilidad de uno y actuar en función de ello, para convertirse en un ser psicológicamente invencible, capaz de sobreponerse ante las altas y bajas de la fortuna.

Esta práctica no se trata de ignorar las acciones de autrui, sino de tomar conciencia de las propias y así sentirnos en dominio de nosotros mismos. En palabras de Epicteto:

Somos responsables de algunas cosas, mientras que de otras no lo somos. Las primeras incluyen nuestro juicio, nuestro impulso, nuestro deseo, aversión y facultades mentales en general; las segundas incluyen el cuerpo, las posesiones materiales, nuestra reputación, estatus –en una palabra, cualquier cosa en la que no poseemos poder para controlarla. … [S]i tienes la idea correcta sobre lo que realmente te pertenece y lo que no, entonces nunca estarás bajo el yugo de la obligación ni de los obstáculos, nunca serás criticado ni culpado por nadie, y cualquier cosa que hagas será de manera consciente. No tendrás ni un solo rival, nadie te hará daño, porque serás una prueba en contra del daño de cualquier tipo.

Esto quiere decir que una vez que se presta atención a las acciones de uno mismo, la dicotomía del control comienza a tener numerosas aplicaciones en el día a día. Pues de alguna manera las metas externas empiezan a convertirse en logros internos a través del esfuerzo, la dedicación, la motivación, la trascendencia.

Por ejemplo, trabajar diario y mejorar el CV para una posible promoción laboral: si bien la meta es conseguir el nuevo puesto de trabajo, nada ni nadie asegura que lo puedas obtener, ya que existen variables independiente del esfuerzo realizado –tales como la competencia entre los empleados o incluso la posibilidad de no caerle bien, por la razón que sea, al jefe. En consecuencia, convertir la meta externa en objetivo interno nos prepara mentalmente para aceptar cualquier cosa positiva o negativa con ecuanimidad, sabiendo que a veces el universo nos favorecerá y otras veces no. De modo que explotar en ansiedad o enojo por la situación sería agregar innecesariamente autolesiones emocionales, comprometiendo la felicidad y serenidad de uno mismo.

En otras palabras, esto no significa dejar de esforzarse o tener objetivos a corto, mediano y largo plazo, sino continuar realizando actividades que nos provean estabilidad, mejoría y trascendencia, reduciendo las expectativas y las desilusiones. Se trata de enfocar la atención hacia lo que uno realmente es capaz de llevar a cabo, como dedicar un entrenamiento riguroso a cualquier pasatiempo o estudios, desarrollar alternativas para mostrar el cariño y afecto en un vínculo cercano, poner en práctica herramientas de meditación y ejercicio, etc. Los resultados de estas acciones no están bajo nuestro control, pero sí nuestra actitud ecuánime en relación con las altas y bajas de la vida. Después de todo, dicen por ahí, una vez que uno aprende a estar en dominio de sí mismo es capaz de controlar sus reacciones y así, a su vez, estar en dominio del medio ambiente.

6 aspectos que comparten las personas más felices, según la ciencia

Salud

Por: Pijama Surf - 08/18/2017

La práctica del "buen vivir" es mucho más rica y viable de lo que muchos creen

En este artículo postulamos la felicidad no como un estado de perfección perenne, sino más bien como una manera de hacernos de un estado mental más armónico, lo que propicia el buen vivir. Tenemos como ejemplo a Matthieu Ricard, el monje budista considerado como el hombre más feliz del mundo, precisamente por tener estados mentales mucho más saludables y armónicos.

Siendo así, es verdad que podemos practicar ciertas filosofías o hábitos que nos acerquen a una psique con un mayor bienestar y por lo tanto aproximarnos al arte del “buen vivir”. Muchos estudios muestran cómo el individualismo nos hace aislarnos, cómo el materialismo nos engaña; cómo sentirte bien está ligado una visión más desapegada de la vida, aunque con un equilibrio.

Estos son seis aspectos que, según diversos estudios, comparten las personas más felices:

 

Eligen el tiempo sobre el dinero

Estar preocupado por tener mucho dinero es inútil cuando somos sus esclavos. ¿Dinero para qué? ¿Para demostrar qué, a quién? Es verdad que el dinero es necesario para subsistir, pero gastar nuestro tiempo obsesivamente en conseguir dinero es, justamente, no usar nuestro tiempo para disfrutar de nuestra vida. Así lo prueba esta investigación de Social Psychological and Personality Science.

 

Son agradecidos

Si no te das tiempo para entender lo que tienes y lo que significa que lo tengas, nunca pararás de sentir insatisfacción. Hazte el hábito de agradecer cada mañana o cada noche a la vida, a tu dios, a lo que signifique trascendencia para ti, y haz un repaso, justamente, de aquello que agradeces. Esto le da perspectiva a tu vida, hace que valores y que te valores.

 

Tienen suficiente dinero para vivir, pero no son ricos

El dinero suficiente nos da la tranquilidad de disfrutar de otros aspectos, pero tener mucho dinero podría producir exactamente lo contrario. Un estudio mostró que tener mucho dinero no está ligado al bienestar emocional.

 

Tienen relaciones afectivas profundas

Aunque un aspecto imprescindible para ser feliz es saber pasar tiempo solo, no es lo mismo eso que aislarte. Tener relaciones personales sanas, profundas, hace que puedas compartir tus emociones, sentirte parte de la vida de otros, lo cual es extremadamente saludable para tu psique.

 

Gastan su dinero en experiencias, más que en cosas materiales

Los buenos momentos fungen como un acervo que colma de satisfacciones a futuro. En momentos difíciles, el recuerdo y el afecto a los momentos buenos pueden ser un puente de esperanza de que la vida en ocasiones puede parecer mala pero tiene muy buenas cosas también. Gastar tu dinero en experiencias te provee de herramientas para construir una historia que te llene de satisfacciones.

 

Toman siestas

Curiosamente, las siestas son parte de los buenos hábitos que hacen que te desconectes durante períodos. Esto es bueno, ya que te aterriza y te da perspectiva cuando estás demasiado inmerso en tu vida; algo así pasa también con la saludable práctica de la meditación.