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La imagen prohibida de Leda y el Cisne de Derrick Santini, ¿bestialismo o arte erótico?

Arte

Por: pijamasurf - 05/07/2012

La policía de Londres consideró que esta fotografía, que podríamos describir más como poética que pornográfica, sugiere y hasta fomenta el bestialismo.

A la policía londinense poco parece importarle que las transformaciones en animales de Zeus para concretar su incesante deseo sexual  probablemente sean sólo  metáforas para transmitir un conocimiento simbólico. Quizás la más famosa de estas transformaciones, la que hizo de Zeus un cisne para copular con Leda, la madre de Helena de Troya, ha sido considerada impropia para una galería de arte  en Londres, puesto que, según la policía, transmite el mensaje de que se tolera el bestialismo.

Una versión actualizada del mito de Leda y el Cisne, de Derrick Santini, había sido expuesta durante un mes en la galería Scream at Mayfair sin recibir ninguna queja. Pero cuando un policía especialmente sensible (o quizás deberíamos decir insensible al arte) vio la obra en un aparador ordenó inmediatamente que se quitara la fotografía, ya que fomentaba el bestialismo (el sexo entre hombre y animales).

El representante de ventas de la galería, Jag Mehta,  dijo que la policía argumentó que la imagen parece "condonar el bestialismo, lo cual es un delito". El galerista explicó: "Es una locura. Tal vez perdieron toda referencia cultural".

La policía al parecer se mantuvo en la galería impasible hasta que no se quitó la fotografía, titulada A Fool for Love, en una muestra de censura cultural donde el pudor se confunde con la ignorancia.

El momento definitivo, al menos desde la mitopoética, de la civilización helénica, fue descrito por W.B. Yeats: una cópula que engendró toda una ilustre cadena de sucesos:

A shudder in the loins engenders there
The broken wall, the burning roof and tower
And Agamemnon dead. Being so caught up,
So mastered by the brute blood of the air,
Did she put on his knowledge with his power
Before the indifferent beak could let her drop?

Un espasmo en la entrepierna concibe
el muro caído, el techo y la torre ardiendo,
a Agamenón y su muerte.
Tan impotente,
tan rendida ante el brutal hijo del aire,
¿unió ella al recibirlos el saber y el poder
antes de que el indiferente pico la dejara caer?

(Traducción tomada de este blog)

Acompaña la memorable cátedra de Terence Mckenna sobre el DMT con estos fascinantes visuales

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 05/07/2012

Los extraordinarios visuales de Martin Stebbing ilustran el trance verbal de Terence Mckenna hablando sobre sus experiencias navegando los parajes interdimensionales del DMT

Entrar en contacto con las moléculas de la familia de las triptaminas (los hongos psilocibe, la ibogaína, el DMT y sus primos cercanos como 5-MeO-DMT) es adentrarse, aunque sea de manera fugaz, a los misterios de la conciencia en este planeta.  Y una de las cosas que deja esta especie de coqueteo con una eternidad que psicodélicamente se desintegra, es una nostalgia por la subversión estética de las visiones que otorga la llamada "molécula del espíritu". Muchos han intentado representar estos visuales que parecen tejidos con aquella misma sustancia con la que Shakespeare entrevió la unidad entre lo onírico y lo ontológico--sueños diseñados en la casa de duendes del demiurgo. Probablemente nadie ha logrado reflejar la fidelidad, al profundo asombro de estas visiones. Sin embargo, artistas plásticos como Roberto Venosa, Alex Grey, Martina Hoffman y artistas digitales como Scott Draves (de Electric Sheep y el documental DMT: The Spirit Molecule), el equipo liderado por el director Jan Kouen en Blueberry o el de Gaspar Noé en Enter the Void  se han acercado a transmitir las visiones psicodélicas supernas de la dimetiltriptamina.

Ahora tenemos un nuevo miembro de este selecto grupo de artistas que buscan pasar el espejo a lo inefable, Martin Stebbing, quien ha hecho este fascinante video ilustrando las palabras de Terence Mckenna, el sacerdote del DMT.

Acompañado de un andamiaje de fractales autotransformantes, el bardo de la psicodelia nos introduce a sus deliciosas y aterradoras experiencias con esta molécula y nos exhorta a invertir 10 minutos de nuestras vidas para, en un curso relámpago, aprender misterios que años estudiando podrían jamás acariciar.

"Lo que realmente tienes que hacer cuando exploras los psicodélicos es descubrir cuál es el centro del mandala", dice Mckenna, quien nos recuerda  que el DMT es la sustancia psicoactiva que más rápido actúa (que menos dura), la más fuerte y a la vez la única que ocurre naturalmente en el cerebro humano (posiblemente en la glándula pineal).

Para los avezados exploradores, les recomendamos el minuto 9 donde visualizamos el mítico crisántemo (el vórtice de una flor implosiva) en el que se cruza el umbral dimensional. Después te recibirán los alaridos de los duendes del sueño, con su humor negro iridiscente. La entrada a lo que Mckenna llama "una ecología de almas", compuesta de misteriosos seres que juejan con el Logos como si (auto)driblaran una pelota de basquetbol emjoyada. "No son extraterrestres, sino aquellos que se han ido, existen en una dimensión que por falta de otra palabra llamamos eternidad... lo que estas criaturas quieren es que transformemos el lenguaje, esto es entendible porque nuestra cultura es creada por nuestro lenguaje y nuestra cultura es tóxica... pero  esto es lo que quieren decir: que debemos condensar máquinas del aire".

Una poesía de la psicodelia que entra en contacto con el substrato dimensional en el que se fabrica el lenguaje mismo, que al hacerse (decirse) nos hace.

Cómo se relaciona esto con lo que dice Robert Graves de que existe un lenguaje poético primario, de que la poesia como la conoces es una sombra y que en algún punto las personas dominaban lenguajes que literalmente materializaban en creencia viva, porque no apelaban a través del argumento o la métafora sino porque se presentaban como imagen... Blake dijo que si la verdad puede ser dicha de forma que puede ser entendida, entonces será creída...