Durante cierta época los así llamados “cuentos infantiles” sirvieron como vehículos de la educación y la disciplina, del conocimiento transmitido con supuesta sutileza sobre asuntos que nos siempre es fácil tratar entre niños y adultos (por ejemplo “Caperucita Roja”, que varios investigadores han ligado con las enseñanzas sobre la menstruación).
El siglo XIX, rico en expresiones que oscilan entre la perversidad y las buenas maneras, tiene también ejemplos de cuentos infantiles que a la luz de nuestros valores contemporáneos creeríamos excesivos para la percepción de un niño. Descontando el hecho de que quizá en nuestra época seamos más timoratos, parece difícil creer que miembros sangrantes y personas ardiendo hasta quedar reducida a cenizas sean, por decirlo de algún modo, apropiadas para la imaginación infantil.
Las imágenes que presentamos forman parte del Struwwelpeter, una colección de cuentos para dormir reunida por Heinrich Hoffman en 1845, un médico de Frankfurt que escribió las historias luego de que una Navidad no encontró nada que regalarle a su hijo de tres años. El tomo tuvo además cierto éxito hasta bien entrado el siglo XX, cuando algunos padres todavía consideraban las perturbadoras escenas realmente formativas para los niños.
Aquí una breve muestra del contenido de Struwwelpeter. Que nuestros lectores juzguen qué tipo de sueños tendría un niño con estas historias.
“Pedro Cabeza-Erizada”: una fábula sobre lo que la falta de higiene corporal podría desencadenar
“La terrible historia de Harriet y los cerillos”. El título y la imagen son suficientemente elocuentes entre sí sobre el destino de la niña
“La historia del hombre que fue a tirar”
“La historia de un pequeño chupa-pulgares”: porque quizá en el siglo XIX esto es lo más probable que le pasara a los niños que se chuparan el dedo
“La historia de Augusto, que nunca quería sopa”: si no comes, mueres; así de sencillo
“La niña que lloró hasta perder sus ojos”
“La pequeña glotona”, que tuvo su merecido al intentar comer miel directamente de la colmena
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Heavy metal.
http://www.youtube.com/watch?v=_U7-gEYVJYU japón en su fascinación por la frialdad occidental ya plasmó el concepto de la crudeza de la fabula en un anime
La novela de charly y la fabrica de chocolate es así
eeeh… yo lo leí de chico y de grande y no me parece en absoluto
todos los libros de Roald Dahl para niños tienen personajes bien crueles, pero más bien el mensaje es en contra de esa crueldad. Está todo basado en su propia infancia de principios del siglo XX. Recomiendo leer su libro “Boy”
Muy bueno
genial yo había leído la historia de Augusto en clase de alemán en mi colegio.
Los de W. Disney tam´n tienen algo de “Terroríficos” ,pero más “Refinado”; Imagínate ke te mueres si comes una manzana envenenada ke te dá una Sra. fea (bruja) . Ya no kerías comer manzanas .Aunke ,viéndolo bien trae también “Moraleja” para los niños .De ke no aceptaran naaaaada de gente extraña.Personalmente si me causaba miedo la bruja y el hecho de ke comer una manzana te provocaba la muerte!!. . .De “Pesadilla”!!
este post es una de los tantos intentos de descalificar todo lo que provenga de alemania, su cultura su historia su idiosincracia etc. Todos esos cuentos fueron leidos por millones de personas de las cuales no son ni criminales ni sadicos. Ojala se volvieran a leer esos cuentos en reemplazo de los video juegos y el nefasto cine americano para niños.
en 1945 alemania estaba destruida y los alemanes muertos de hambre por la escases de alimentos… dudo que un aleman esté tan al pedo para perder su tiempo en estupideses, si lo huebiera tenidoe le hubiera regalado un pedazo de pan.
es propaganda para anti alemana este artículos (judíos traga leche)
porque USA entró a la WWI? una guerra Europea que nada tenia que ver con ella?… porque desp{ues de esta los J heran considerados traidores?
www(punto)youtube(punto)com/watch?v=7Wh1VaQY39s
Porque los alemanes votaron a Hit con el 44% de los votos y que le hicieron los J a los Aleanes?
www(punto)youtube(punto)com/watch?v=44ZXk93TegY
subtitulos parte inferior derecha video (tuerquita)
En mi infancia me decían que si no dormía siesta me buscaba la solapa. Señora que vagaba sola, con el sonido de palomas, se llevaba a todo niño que estaba despierto. Dudaba de su existencia pero me quedaba adentro por las dudas.No creo que haga bien ninguna clase de enseñanza que trasmita miedo o fatalidades.Creo yo que subestiman mucho la imaginación de un niño. Igual todas esas clases de historias me fascinaban de chica, como de grande.