*

X

Analgésico lingüístico: decir malas palabras alivia el dolor físico

Por: pijamasurf - 05/09/2012

Las palabras malsonantes, groserías, insultos y maldiciones, reducen la sensación de dolor cuando se pronuncian en una situación de sufrimiento físico, esto según un estudio de la Universidad de Keele.

Las palabras malsonantes, esas que según el diccionario "ofenden los oídos de personas piadosas o de buen gusto", podría cumplir una función más allá de la catarsis de bolsillo que en ocasiones significan para quienes las profieren, un alivio que no toca únicamente el estado de ánimo sino también la sensación de sufrimiento, sobre todo en una situación de dolor físico.

Esto según una investigación realizada por psicólogos de la Universidad de Keele, en el Reino Unido, quienes experimentaron con el efecto que un insulto tiene sobre la percepción del dolor.

Los investigadores pidieron a 64 voluntarios que sumergieran sus manos en agua helada en dos situaciones distintas: la primera, al mismo tiempo que pronunciaban una palabra insultante de su elección; la segunda, con una palabra común.

Sorpresivamente, las llamadas groserías ayudaron a que las personas soportaran mucho más tiempo el contacto con el agua: 2 minutos mientras maldecían, 1 minuto y 15 segundos cuando no. Asimismo, los voluntarios afirmaron que tener permitido insultar les hizo sentir menos dolor.

Un analgésico lingüístico que, en tanto se utilice en beneficio personal y nunca para ofender a otro, parece un remedio más que aceptable.

[Life Hacker]

Arquetipos modernos del horror: terroríficos montajes de Joshua Hoffine (FOTOS)

Por: pijamasurf - 05/09/2012

Abrevando de referencias pop y folclóricas que por familiares nos resultan siniestras, el fotógrafo Joshua Hoffine retrata algunos arquetipos del horror contemporáneo.

Quizá, entre las emociones que el ser humano puede sentir, ninguna tan atávica como el miedo, ninguna tan profunda, tan enraizada en nuestra historia más antigua, lo mismo como individuos que como especie.

Sin embargo, con el desarrollo de la cultura las manifestaciones del miedo también se han modificado, pasando de elementos primitivos y en su mayor parte relacionados con la naturaleza, a formas mucho más refinadas y en relación con aspectos de muy diversa índole. Así, por poner un ejemplo, el llamado “temor pánico”, en evidente relación con las potencias indómitas del mundo natural condensadas en el dios Pan, se ha convertido y multiplicado en una profusión de reflejos que recalan a veces en las entidades menos esperadas.

Una atractiva síntesis de esta transformación contemporánea del horror se encuentra en la labor fotográfica del estadounidense Joshua Hoffine, quien ha destacado en el montaje de elaboradas escenas que buscan conceptualizar estos arquetipos contemporáneos del miedo.

El trabajo de Hoffine es interesante, entre otros aspectos, porque a la manera del célebre concepto freudiano de lo “unheimlich”, lo que resulta ominoso o siniestro por ser familiar y cercano, el fotógrafo abreva de fuentes que de alguna manera nos resultan reconocibles de inmediato aunque no sepamos decir bien a bien por qué: el cine, la literatura, el folclor y la cultura popular y pop, están ahí sutilmente deslizadas para establecer un vínculo inquietante entre el espectador y la escena atestiguada. 

Cabe mencionar que estos resultados Hoffine los consigue gracias a una labor previa sumamente esforzada que incluso lo acerca a la producción fílmica (mucho de lo cual se comprueba en el "detrás de cámaras" que el fotógrafo comparte en su blog personal.

[Huffington Post]