La producción intensiva de alimentos, específicamente en el caso de los distintos ganados de consumo humano, ha degenerado en prácticas que con cierta frecuencia generan efectos adversos tanto a la salud humana como a la integridad y a l dignidad de los animales criados para tal efecto.
Una investigación reciente del The New York Times pone al descubierto que en ciertas muestras de carne de pollo se acumulan los más sorprendentes y diversos químicos, entre ellos cafeína, antihistamínicos, antibióticos prohibidos para su uso humano (en particular acetaminofeno y fluroquinolones), arsénico e incluso un antidepresivo como el Prozca (en el caso del pollo criado en China).
Este inaudito coctel farmacológico tiene, en ciertas sustancias, razones totalmente lógicas y racionales: la cafeína mantiene despiertos por más tiempo a los animales, lo que se traduce en más tiempo comiendo. El Prozac, por otra parte, mitiga la condición nerviosa de las aves que se exacerbada por las brutales condiciones de estrés propias de las granjas de producción.
Y por si este escenario no fuera lo suficientemente atroz, los encargados de estos lugares aseguran desconocer a detalle el alimento que recibe su ganado, pues simplemente emplean el que reciben de sus propios proveedores (grandes compañías del sector alimentario).









Perversos todos por permitir tanto sufrimiento, y luego las madres lloran al ver a sus hijos morirse de leucemia…
Reducir o abandonar el consumo de huevos y carne es una manera eficaz de luchar contra el cambio climático. Si todos nos comprometiéramos a dejar de conducir coches particulares y a comer menos carne, podríamos ralentizar el calentamiento global y atenuar la crisis ecológica que atraviesa nuestro mundo. Además de disminuir el sufrimiento que padecen millones de seres sensibles, que son torturados no más que para satisfacer nuestros fútiles placeres del paladar. La verdad sobre los huevos y las gallinas: http://4jinetes.blogspot.fr/2011/12/avicultura.html
No se puede creer que las grandes compàñias puedan hacer eso a pesar de los riesgos que eso pone ademas que es un producto que se sirve en todo el mundo se deberia controlar y multar a los responsables.
El acetaminofen no es un antibiótico, y ni este ni las fluoroquinoilonas (como ciprofloxacino) están prohibidos en el humano, se usan de manera cotidiana; evidentemente esto no soslaya la responsabilidad de los proovedroes alimentarios de semejante hallazgo farmacológico en los alimento animales
El ciprofloxacino se usa para la amebiasis
Que tristeza ver esto , somos unos seres demaciado salvajes , no somos humanos sino unas completas bestias salvajes..
acetaminofeno (paracetamol), no es un antibiotico.
Mas paradojico aun, por que alimentan con un analgesico al ganado?
Capitalismo.
A mi en lo particular me gusta ir a comerme una hamburguesa del MCDONALD’S de carne desconocida, o un pollo del KFC con hormonas. Aun no desarrollo enormes pechos, pero quiza si cancer.
Somos lo que comemos, y moriremos por como comemos.
La Food and Drug Administratrion ha tomado medidas para reducir el consumo de ciertos antibióticos en la ganadería estadounidense. Al parecer podrán seguir siendo terapéuticamente, pero estos fármacos ya no serán utilizados para aumentar la producción de carne de los animales.
En chile, el consumo de pollo va en aumento, pero la paradoja es que la harina de desechos de pollo (visceras, pumas, huesos), no califica para hacer alimento de salmones por sus altos indices de antibióticos, por las exigencias europeas al salmón. Y nuestros niños están cada dia mas gordos y enfermos
excelente información para entender el maltrato animal en los ganado y el paso para poder tener una dieta sana rica en frutas y verduras aunque igual el capitalismo sierra todas las puertas nosotros debemos informarnos mas de todo lo injusto e ignorante