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Pollos industriales son alimentados con cafeína, antibióticos prohibidos y Prozac

Por: pijamasurf - 04/09/2012

Se da a conocer que en la carne de pollo hay concentraciones de químicos como la cafeína, antibióticos prohibidos e incluso antidepresivos como el Prozac, coctel farmacológico totalmente lógico en el contexto de la producción intensiva de alimento.

La producción intensiva de alimentos, específicamente en el caso de los distintos ganados de consumo humano, ha degenerado en prácticas que con cierta frecuencia generan efectos adversos tanto a la salud humana como a la integridad y a l dignidad de los animales criados para tal efecto.

Una investigación reciente del The New York Times pone al descubierto que en ciertas muestras de carne de pollo se acumulan los más sorprendentes y diversos químicos, entre ellos cafeína, antihistamínicos, antibióticos prohibidos para su uso humano (en particular acetaminofeno y fluroquinolones), arsénico e incluso un antidepresivo como el Prozca (en el caso del pollo criado en China).

Este inaudito coctel farmacológico tiene, en ciertas sustancias, razones totalmente lógicas y racionales: la cafeína mantiene despiertos por más tiempo a los animales, lo que se traduce en más tiempo comiendo. El Prozac, por otra parte, mitiga la condición nerviosa de las aves que se exacerbada por las brutales condiciones de estrés propias de las granjas de producción.

Y por si este escenario no fuera lo suficientemente atroz, los encargados de estos lugares aseguran desconocer a detalle el alimento que recibe su ganado, pues simplemente emplean el que reciben de sus propios proveedores (grandes compañías del sector alimentario).

[treehuger]

¿El aumento reciente de sismos se debe a causas naturales o es resultado de la actividad humana?

Por: pijamasurf - 04/09/2012

Por lo menos en la zona media de Estados Unidos se ha registrado un incremento inédito de actividad sísmica, mismo que ya algunos geólogos relacionan con la explotación desmedida del subsuelo en busca de petróleo y gas.

En los últimos meses la actividad sísmica en el mundo se ha incrementado notablemente a niveles hasta ahora inéditos. Particularmente en la zona media de Estados Unidos solo en 2011 se registraron 134 temblores con una magnitud desde los 3 grados Richter, seis veces más de los que normalmente se experimentaron durante todo el siglo pasado.

Y si bien esta tendencia geológica se presenta al menos desde 2001, los especialistas han notado que en 2009 la frecuencia sísmica se aceleró hasta esos niveles actuales en territorio estadounidense. Y entre los varios factores que podrían correlacionarse con el fenómeno se encuentra por lo menos una elocuente coincidencia: durante el mismo lapso la explotación petrolera y de gas también es mayor y por medio de técnicas nuevas.

Esto ha sido señalado por científicos de la Sociedad Sismológica Estadounidense, quienes establecen el vínculo entre este aumento exponencial en la cantidad de movimientos telúricos registrados y la actividad humana relacionada con los susodichos combustibles.

Con todo, ya el Departamento del Interior de Estados Unidos ha rebatido esta versión, asegurando que no existen pruebas contundentes que muestren la explotación del subsuelo como causa inmediata en el incremento de la actividad sísmica.

Puede ser posible, en efecto, que no se trate de un factor determinante y único en este riesgoso fenómeno geológico, pero sin duda parece improbable que ambas circunstancias no tengan nada que ver entre sí.

[The Atlantic]