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8 programas secretos militares que el gobierno de Estados Unidos no quiere que conozcas

Política

Por: pijamasurf - 02/17/2012

Psy-ops de la CIA, aviones espías que orbitan el espacio, prisiones y ejércitos secretos, son solo algunos de los siniestros programas que el Ejército de Estados Unidos lleva a cabo en el mundo

El ejército de Estados Unidos tiene un presupuesto equivalente al 40% del presupuesto militar de todo el mundo. Una parte sustancial de esta escandalosa cifra de 1.030 billones de dólares se dedica al desarollo de innovación tecnológica o desarrollo de programas secretos. En los años recientes se ha dado a conocer una serie de viejos programas —acaso porque los años son un paliativo para la rendición de cuentas— como el MK-ULTRA en los que se constata que Estados Unidos ha experimentado con sus propios ciudadanos dándoles LSD sin su consentimiento, esparciendo enfermedades venéreas o realizando operaciones psicológicas destinadas a manipular la mente de una población.

La revista Wired compila ocho siniestros programas que el Ejército de Estados Unidos está implementando o se encuentras en vías de hacerlo. Estos programas secretos probablemente apenas nos acerquen a dimensionar el nivel y la cantidad de programas de controvertida tecnología —o black ops— que Estados Unidos y otros países están desarrollando en estos momentos. Quizás cosas como el cambio climático, los OVNIs, los crop circles y otras manifestaciones hasta cierto punto inexplicables tengan que ver con alguno de estos secretos militares —los cuales no aparecen en esta lista.

El Submarino Jimmy Carter

El submarino encubierto de Estados que lleva el nombre del presidente más diplomático de este país fue lanzado en el 2004 para realizar misiones clasificadas. Se dice que este submarino es capaz de deslizarse a puertos enemigos sin ser detectado e incluso intervenir las fibras ópticas submarinas para escuchar los canales de comunicación de países no alineados. Al parecer el USS Jimmy Carter estuvo espiando a Corea del Norte el año pasado, en una de sus pocas misiones que han sido ventiladas.

 

El Avión Experimental X-37

Esta furtiva aeronave lleva oribitando el planeta desde el pasdo abril, sin que nadie sepa extactamente qué es lo que hace un avión de casi 9 metros completamente robótico en el espacio, algo que incluso ha generado la protesta oficial de algunos países. Se dice que su misión es conducir "experimentos científicos orbitales", pero se especula que  la aeronave está suministrando (no se sabe de qué) a la Estación Espacial Internacional,  bloqueando satélites enemigos y posiblemente haciendo algún tipo de espionaje aéreo high tech. En noviembre se extendió la misión de este avión indefinidamente. ¿Quizás, como sugiriera Reagan, existe una guerra interplanetaria de la cual no tenemos conocimiento?

Las prisiones secretas de Afganistán

Aunque los oficiales del Pentágono juraron que no operaban prisiones secretas en Afganistán y que se habían seguido las órdenes de Obama de acabar con los sitios negros de detención, esto no parece ser el caso. La reportera Kimberly Dozier reveló que existen al menos 20 centros de detención secretos operados por un comando de fuerzas especiales. Los detenidos supuestamente son golpeados, expuestos al frío desnudos y confinados en solitario, entre otros abusos. Esto recuerda lo sucedido en Irak y en Guantánamo.

El ejército secreto de Estados Unidos en Pakistán

Reportes muestran que Estados Unidos está financiando una oficina secreta dentro del aparato de inteligencia de Pakistán, cuya motivación es promover los intereses de EUA en este país. Las relaciones entre Estados Unidos y Pakistán en teoría se han estado debilitando, sin embargo, vemos que existen factores que no nos permiten formar una imagen clara de lo que en realidad sucede en esta zona en donde se orquestó el asesinato-simulacro de Osama bin Laden.

El programa de espionaje de DARPA en Afganistán

La agencia encargada de muchos de los programas secretos de tecnología militar, DARPA, está fondeando un programa de espionaje en Afganistán, inspirado en la estrategia de crowdsourcing de unos estudiantes de MIT, quienes se ganaron 40 mil dólares por ser los primeros en encontrar 9 globos rojos que habían sido colcoados en diferentes partes del país. El programa Nexus 7 analiza inmensas cantidades de datos sobre comunidades afganas y forma conclusiones útiles para la milicia. Este programa escolar glorificado cuesta 30 millones de dólares al año.

Tecnología para interferir señales de radio

Unas de las herramientas claves que dio ventaja a los solados estadounidenses en Irak fueron los aparatos para interferir las señales de radios de las bombas de control remoto. Se estima que Estados Unidos gastó 17 mil millones de dólares tan solo en estos aparatos —más que el presupuesto total de algunos países. Actualmente el Pentágono se encuentra fondeando un nuevo aparato que es capaz de interferir señales de radio, desactivar  y localizar bombas, interrumpir señales GPS e incluso hackear las aeronaves no tripuladas (drones) del enemigo .

La Operación Secreta de Somalia

Desde el 11-S, agentes de la CIA han merodeado Somalia, supuestamente para boicotear operativos de Al-Qaeda. Se ha dado a conocer que la CIA ha implementado un programa en el que hace tratos con traficantes de armas y mercernarios locales a cambio de información para ubicar armas peligrosas y para eliminar a líderes políticos, como Aden Hashi Ayro, quien fue asesinado en el 2008 por un misil de la Fuerza Naval.

También se ha revelado que la CIA opera un centro de detención secreto en Somalia y que aviones no tripulados sobrevuelan este país —y en ocasiones disparan sobre el territorio.

La Bestia de Kandahar

Conocida como "La Bestia de Kandahar", esta aeronave  encubierta  RQ-170 supuestamente es capaz de evitar los radares enemigos y de disparar armas de microondas.  Irán anunció hace poco que pudo derribar una de estos drones espías. Sin embargo, esto no ha sido reconcido por el gobierno de Estados Unidos

[Wired]

Los ciudadanos de las democracias occidentales veía con incredulidad la transmisión de imágenes de ciudadanos coreanos con lágrimas en los ojos, diciendo adiós al líder de uno de los regímenes políticos más represivos en la historia moderna.

Ni George Orwell en su novela 1984 o Terry Gilliam en su largometraje Brazil pudieron siquiera aproximarse a lo que hoy el mundo atestigua ante la muerte del líder máximo de Corea del Norte, Kim Jong-il. Cientos de miles de coreanos, civiles y miembros de la fuerzas armadas, despidieron entre sollozos y gritos de histeria a su “Gran líder”, su “Querido líder”, “el Sol del siglo XXI”, Kim Jong-il.

Los ciudadanos de las democracias occidentales veían con incredulidad la transmisión de imágenes de  coreanos con lágrimas en los ojos, diciendo adiós al líder de uno de los regímenes políticos más represivos en la historia moderna. Un régimen que prácticamente no permite la entrada de extranjeros a su territorio, ni pensar en la salida de coreanos fuera de él, que utiliza la pena de muerte sistemáticamente como mecanismo para controlar a sus opositores. Un régimen político instaurado por el padre de Kim Jong-il, Kim Il-sung, sustentado en una alianza con la fuerzas armadas y el partido de los trabajadores, cuyos ciudadanos tienen una expectativa de vida de tan solo 68 años (por debajo países como Honduras o Bangladesh) con un inmenso arsenal de armas nucleares, pero incapaz de alimentar a su población: en abril de 2011 el Programa Mundial de Alimentos lanzó una operación contra la hambruna que acechaba 3.5 millones de niños en el país.

A Kim Jong-il lo sucede su hijo, Kim Jong-un, de casi 30 años, como supremo líder del país. Las demostraciones de apoyo a Kim Jong-un en Pyongyang han sido abiertas, por lo que todo indica que la transferencia del poder de la dinastía ha sido lograda sin enfrentamientos entre la élite del ejercito y el partido comunista de Corea del Norte.

Todo esto es aparente, pues en realidad el control mediático y político dentro de esta nación es de tal magnitud que pocos fuera del mundo conocen lo que realmente ocurre en Pyongyang. Pero lo mismo ocurre al interior de Corea del Norte. El régimen tiene un control férreo sobre la información que del propio país y el extranjero tienen los ciudadanos coreanos. Los mecanismo de control mental y propaganda han permitido al régimen construir argumentos que en otro lugar y en otro momento se reconocerían como un absurdo, como efectivamente considerar la posibilidad de que en el día del sepelio de Kim Jong-il el cielo lloraba en forma de nieve mientras la carroza fúnebre, una limosina de hechura estadounidense, rodaba lentamente frente al público espectador.

¿Por qué lloraban los coreanos? Tal vez porque su mundo esta intrínsecamente conectado con la élite que determina su forma de vida y su futuro, tal vez porque a la muerte de Kim Jong iI, se abrió por un momento una ventana, no de oportunidad para modificar el régimen, sino de temor ante la incertidumbre.

¿Por qué lloraban los coreanos? Tal vez porque se despedían de aquel hombre que, de acuerdo con los medios de propaganda de Corea del Norte, era su padre, el hombre elegido. El nacimiento de Kim Jong-il había sido anunciado en el cielo con un arcoíris doble y una nueva estrella y había tenido lugar en el monte sagrado de Baedku. Kim Jung-il, el elegido, comenzó a caminar a las tres semanas de vida y a las cinco aprendió a hablar. Un hombre que escribió 1500 libros en tan solo un año, que logró completar  18 hoyos de golf, el único en Corea del Norte con palos de golf, de un solo golpe, un compositor prolífico de seis óperas, el hombre que no defecaba.

Ante estos hechos, tal vez la pregunta sería por qué no llora el resto del mundo junto con Corea del Norte.