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El rostro de la guerra: fotografías de soldados antes, durante y después de Afganistán

Por: pijamasurf - 01/13/2012

La serie ‘We Are The Not Dead’: Soldiers on Afghan Mission, del fotógrafo escocés Lalage Snow, retrata, literalmente, los devastadores efectos de una guerra sobre la psique de los combatientes.

 serie de fotografias de soldados antes durante y despues de la guerra en afganistan

Mucho se ha hablado sobre la guerra, sobre su esencia ligada a una intención --tal vez primitiva-- de dominar, sobre los desmoralizantes efectos que imprime en una sociedad y el monumental costo financiero, ético, psicológico y vivencial que implica. Hoy imaginamos, con relativa fidelidad y gracias a ciertos reportajes, filmes, y crónicas, que el participar en una guerra puede ser, comprensiblemente, un evento devastador para la naturaleza humana. Pero lo cierto es que pocos documentos retratan de manera tan contundente las implicaciones que una experiencia bélica puede tener en la psique de una persona, como la serie ‘We Are The Not Dead’: Soldiers on Afghan Mission, del fotógrafo escocés Lalage Snow. 

A lo largo de ocho meses, Snow retrató a soldados británicos del 1er Batallón pertenecientes al Regimiento Real de Escocia, enfatizando en tres momentos claves: antes de que partieran a la guerra, durante su estancia ahí, y una vez que regresaron a sus hogares. Cada secuencia fotográfica se acompaña de los pensamientos y sentimientos emitidos por los soldados participantes. 

Llama la atención un determinado patrón que envuelve a las secuencias y que pudiese ser descrito de la siguiente manera:

El antes: observamos a jóvenes escoceses, algunos con un cierto halo de ingenuidad, de frescura, y aunque en la mayoría se puede percibir una cierta decisión ante su provenir, también denotan expectación y, particularmente, temor... 

El durante: observamos a estos mismos soldados pero ahora parecen inmersos en una especie de trance, de hipnosis dinámica que endurece notablemente sus rostros. En sus miradas se puede percibir una cierta fiereza, una sobre estimulación alieneante que tal vez enmascara un presente aterrador.    

El después: si tuviésemos que sintetizar en una sola palabra los "después" de estos soldados, esta sería perturbación. Prácticamente todos comparten una cierta malicia que resulta inquietante, y que se combina con un destello de desolación... 

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Private Chris MacGregor, 24.

 

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Private Sean Patterson, 19.

 

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Private Michael Swan, 20.

 

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Lance Corporal Sean Tennant, 29.

 

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Private Fraiser Pairman, 21.

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Lance Corporal David McLean, 27.

 

Consulta los respectivos pensamientos que acompañaron a cada uno de los retratados en The Telegraph

Increíble fotosecuencia de luciérnagas doradas en su frenesí copulatorio

Por: pijamasurf - 01/13/2012

Luciérnagas pulsando en la noche después de una tormenta eléctrica hambrientas de impresionar a las hembras con sus destellos: la calidad de su luz determinará si podrán reproducirse.

Tomadas entre el 2008 y el 2011, esta serie de imágenes capturan el frenesí  de las luciérnagas doradas japonesas que intentan aparearse después de una tormenta eléctrica.  Las imágenes fueron tomadas usando larga exposición en la Prefectura de Okayama, creando contrails: líneas de luz que marcan el movimiento de las luciérnagas como si fueran filamentos o signos de neón. 

Como casi cualquier acto espectacular en la biología animal, el resplandor masivo de las luciérnagas obedece a su deseo de impresionar a las hembras, aparearse y, por supuesto, transmitir sus genes. Las luciérnagas hembras son especialmente  difíciles de conquistar: una hembra puede iniciar diálogos de luz con hasta diez machos en una sola noche y mantener varias conversaciones a la vez. Pero al final se reproduce con uno solo, generalemente aquel al que le ha respondido más veces. En algunas ocasiones, no sin poesía, su apareamiento puede durar hasta el amanecer, cuando sus luces son devoradas por la luz del cielo. Miles de machos pueden competir por una sola hembra, enviando pulsos de luz toda la noche esperando que sus ritmos sean elegidos por la reina luminosa.

La selección de los destellos de luz por parte de las hembras podría tener que ver con una forma en la que averigua el tamaño del “regalo nupcial” que el macho tiene. Este regalo nupcial en las luciérnagas consta de paquetes de proteína inyectados de esperma, los cuales yacen dentro del abdomen del macho enredados en forma de espiral.  En el mundo de las luciérnagas el tamaño (de la luz) sí importa.

Vía This Is Colossal  y con información del artículo Seducción a través de la luz: la vida sexual de las luciérnagas