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"El ojo que todo lo ve": la Falla de Richat es un paraíso para practicar, despierto, las artes oníricas; este psicodélico oasis se encuentra ubicado en el desierto del Sahara, en el área que corresponde a Mauritania.

la falla o estructura de richat es un paraiso natural ubicado en el desierto del sahara

Desde nuestros inicios los seres humanos hemos buscado las respuestas de nuestra existencia en nuestro propio entorno: la naturaleza, la conciencia y la duda forman parte de nuestra esencia. Sin embargo, hay cosas que definitivamente no tienen respuesta —hasta el momento— como es el caso de a "Estructura de Richat", también conocida como “El ojo de la Tierra”. Esta impactante falla geográfica nos demuestra una vez más que los seres humanos somos una especie novata en este gran planeta.

La Estructura de Richat, apodado por otros “el espejo de Dios”, se encuentra ubicada en el Desierto del Sahara, en Mauritania, y se le considera uno de los puntos energéticos más importantes de la Tierra. Físicamente hace alusión a una espiral gigantesca multicolor —casi de otro planeta—  y visualmente su gama de texturas es sorprendente. Su forma de ojo casi perfecta la ha hecho acreedora del mote de “ojo de la tierra”, y quienes han tenido la oportunidad de verlo desde el espacio aseguran que es impactante.

Su espiral interna parece un infinito, un pozo sin fondo con formas de huracán donde podría caber cualquier cosa, ondas interminables con memoria.  Pero dejando de lado esta romántica descripción,  existen varias teorías científicas en torno a su origen: una de las más aceptadas asegura que esta falla de 50 km de diámetro es el resultado del impacto de un meteorito, otra fuerte teoría afirma que esta singular estructura simétrica se trata en realidad de un domo anticlinal que ha sufrido el paso de la erosión durante millones de años y también se presume que es el resultado de una gran erupción. Pero nada de esto es seguro, y dudo que los seres humanos seamos capaces de descifrar este gran misterio. Mientras tanto podemos disfrutar de su belleza gracias a imágenes que otros han tomado para nosotros. 

La mayoría de los islandeses cree en la existencia de los elfos

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 09/13/2011

Islandia es un país mágico que tiende a creer en elfos y fantasmas, acaso escuchando la voz de los bosques y glaciares a través de la cual se transmite la legión de la Tierra.

Un estudio llevado a cabo por el departamento de folclor de la Universidad de Islandia encontró que la mayoría de los habitantes de la isla mágica de Eyjafjallajökull y de las auroras boreales cree en la existencia de los elfos.

"Los islandeses parecen ser mucho más abiertos a fenómenos como soñar el futuro, premoniciones, fantasmas y elfos que en otros países", dijo Terry Gunnel, profesor asociado de folclor .

En la encuesta solo el 13% contestó que creía imposible la existencia de los elfos, 19% dijo que era improbable, 37% dijo que era posible que existieran, 17% dijo que su existencia era muy probable y el 8% dijo que era definitiva (otro 5% no tuvo opinión sobre la posible existencia de estos seres).

En el caso de los fantasmas, solo el 7% dijo que su existencia era imposible, 16% dijo que era improbable, 41% dijo que era posible, 18% dijo que era muy probable y 13% definitiva.

Aunque para una persona occidental que habita en la modernidad secular llena de gadgets, objetos de consumo, programas de TV y grandes calles con pocas áreas verdes le podría parecer extraño creer en la existencia de elfos, recordemos que las creencias son parte del contexto en el que se vive. Los islandeses son uno de los pueblos que más en contacto están con la naturaleza y que más viva mantienen una tradición mágica: los bosques y glaciares de este país están llenos de voces (voces que son parte de la psique colectiva) y, en este sentido, es natural que estén abiertos a este tipo de creencias que son parte de su paisaje cultural (no olvidemos que al mismo tiempo son quizás el único país independiente, verdaderamente ciudadano). Para una cultura radicalmente extranjera podría ser igualmente exótico que se crea, como sucede en América Latina, en vírgenes y santos. 

La creencia en los elfos se remonta arquetípicamente a la concepción de la Tierra como un ser vivo que tiene una serie de elementales o ayudantes que son parte de su geografía psíquica y que guardan sus secretos. En la mitología nórdica los elfos son parte de una raza feral semidivina de gran belleza relacionada con la fertilidad. Han sido vinculados también con las hadas, siendo estas fractales diminutos de los elfos. Se dice que las hadas, también relacionadas con la fertilidad, acuden como alicientes en un encuentro amoroso que vibra con la energía de la Madre Tierra —son ese polvo de luz, esas estrellas y flores que se ven en el trance erótico, concediendo la privanza del planeta.

[Iceland Review]