*

X

Investigación revela la existencia de una supra-entidad corporativa que controla el mundo

Por: Alejandro Martinez Gallardo - 09/23/2011

Investigadores suizos realizan el análisis más completo hasta la fecha de las relaciones entre las grandes transnacionales del mundo, descubriendo que conforman una supra-entidad que ejerce una poderosa influencia sobre el destino del planeta.

Una de las características fundamentales de la paranoia es que encuentra todo tipo de conexiones donde (aparentemente) no las hay. Una de la versiones modernas de esta patología es la conspiranoia, esa cepa psíquica que básicamente considera que el mundo es una enorme conspiración orquestada por una élite secretamente entrelazada. Y aunque la conspiranoia es supuestamente el hazmerreír del pensamiento racional y sus templos transparentes de lógica impecable, el análisis más completo jamás realizado en torno a las redes corporativas globales muestra que existe una "súper entidad" compuesta de un reducido número de empresas estrechamente vinculadas —tanto que pueden considerarse una unidad— que controla prácticamente todo el pastel político-financiero del planeta. Así que tal vez los paranoicos no están tan equivocados, siempre conectando puntos en la oscuridad (como dijera William Burroughs: "Un paranoico es alguien que sabe un poco de lo que  está sucediendo").

El estudio realizado por los investigadores suizos Stefania Vitali, James B. Glattfelder y Stefano Battiston, sugiere que nuestra tendencia a desestimar la teoría conspiratoria, de lo que podemos llamar "corporatocracia", se basa en nuestra inhabilidad de comprender los alcances de esta red de pertenencia corporativa global, la cual había demostrado ser demasiado compleja para análisis previos. Los resultados muestran que 737 compañías controlan 80% de la red corporativa transnacional y que solo 147  —lo que los investigadores llaman una "súper-entidad"— controlan más del 40% de esta red global.

«Presentamos la primer investigación de la arquitectura de la red internacional de dueños, junto con la computación del control de cada jugador global. Hallamos que las corporaciones transnacionales forman una estructura gigante en forma de "corbata de moño" y que una gran porción del control fluye hacia un núcleo de instituciones financieras estrechamente ligadas. Este núcleo puede describirse como una "súper-entidad" económica, lo cual genera una serie de cuestiones importantes para los investigadores y legisladores.

»Una investigación cuantitativa no es una tarea trivial, ya que las compañías pueden ejercer control de otras compañías a través de una red de relaciones de pertenencia directa e indirecta que se extiende a muchos países. De esta forma, se necesita una red compleja de análisis para descubrir esta estructura de control y sus implicaciones».

En un inicio los investigadores tomaron una lista de 43,060 compañías transnacionales, de una muestra de 30 millones de actores económicos, identificados conforme a las pautas de la Organización Económica de Cooperación y Desarrollo (OECD). Luego aplicaron un algoritmo de búsqueda recursiva que detectó «una red de vías de pertenencia originando y apuntando a estas corporaciones transnacionales». Los resultado arrojaron 600, 508 nodos y 1,006,987 vínculos de pertenencia.

El análisis ubicó un primer componente de 737 compañías que controlan el 80% del valor de todas las transnacionales del mundo; un segundo componente aún más estrechamente unido controla el 40% del valor económico de las corporaciones del planeta, a través de una complicada red de relaciones. Los investigadores explican el motivo detrás de esta estructura como una forma de reducir el costo de transacciones, la toma de riesgos, prevenir la oferta pública de adquisición de empresas e incrementar la confianza entre grupos de interés.

La existencia de esta supra-entidad, concluyen los investigadores, va en detrimento de la competitividad de mercado y representa un riesgo para la estabilidad económica, al actuar en bloque. Los accionistas mayoritarios tienen la posibilidad de ejercer una influencia masiva a través de todas sus conexiones con otras trasnacionales, detentando un poder capaz de desestabilizar países enteros. Si a esto le sumamos que una buena parte de estas empresas son instituciones financieras —con capacidad de especular en el mercado y de utilizar cuantiosa información privilegiada— podemos empezar a entender cómo se originan las grandes burbujas y las crisis financieras que hemos visto en los últimos años y por supuesto cómo, a diferencia del grueso de la población, estas grandes corporaciones reportan grandes ganancias en momentos álgidos de la economía global —se comprende entonces la frase (acaso quitádole el plural): son demasiado grandes para caer.

Lo crucial aquí es descubrir hasta qué punto esta supra-entidad corporativa se maneja como una engranada unidad que protege sus intereses de manera exlcuyente o es simplemente un ensamble heterogéneo de empresas cuyo único rasgo en común es el poder del gran capital.

¿Es esta supra-entidad una manifestación del colectivo articulado por el grupo Bilderberg, dentro del cual se reúnen secretamente cada año una serie de políticos y empresarios que representan al selecto grupo de las corporaciones más poderosas del mundo y que parecen tener una importante injerencia en el acontecer político mundial?

¿Han delineado los investigadores suizos por primera vez la estructura de aquella sociedad secreta monolítica que denunciara John F. Kennedy antes de morir?

O aquella que advirtió, en una especie de salida del clóset, J. Edgar Hoover, el director del FBI:

"El individuo está en desventaja al enfrentarse con una conspiración tan monstruosa que no puede creer que exista.  La mente de los estadounidenses no ha tomado conciencia del mal que ha sido introducido a nuestro alrededor. Rechaza incluso la idea de que los humanos pueden sostener una filosofía que al final debe de destruir todo lo bueno y decente".

A estas tenebrosas visiones de control habría que contraponer, para equilibrar la balanza, hacer dudar un poco más y quizás revelar algún tipo de epifanía en la contradicción, las palabras de Alan Moore:

"Lo principal que aprendí de la teoría de conspiración es que los conspiracionistas en realidad creen en una conspiración porque es más confortante. La verdad del mundo es que es caótico. La verdad es que no son los banqueros judíos, los extraterrestres grises y los reptiloides de 4 metros de otra dimensión los que tienen el control. La verdad es aún más pavorosa: nadie tiene el control. El mundo es despiadado".

Así que si el orden del mundo conspira en tu contra, por qué no simplemente lo abandonas y entras al gobierno del caos y dejas que te lleve por fuera hacia donde las olas fluyen sin control.

A continuación la lista de las primeras 50 compañías del ranking de control global:

1 BARCLAYS PLC  GB 6512  SCC 4.05

2 CAPITAL GROUP COMPANIES INC, THE  US  6713  IN  6.66

3 FMR CORP  US  6713  IN  8.94

4 AXA  FR  6712  SCC  11.21

5 STATE STREET CORPORATION US 6713 SCC 13.02

6 JP MORGAN CHASE & CO. US 6512 SCC 14.55

7 LEGAL & GENERAL GROUP PLC GB 6603  SCC 16.02

8 VANGUARD GROUP, INC., THE  US 7415 IN 17.25

9 UBS AG  CH 6512  SCC 18.46

10 MERRILL LYNCH & CO., INC. US 6712  SCC 19.45

11 WELLINGTON MANAGEMENT CO. L.L.P. US 6713  IN 20.33

12 DEUTSCHE BANK AG DE 6512  SCC 21.17

13 FRANKLIN RESOURCES, INC. US 6512  SCC 21.99

14 CREDIT SUISSE GROUP  CH 6512 SCC 22.81

15 WALTON ENTERPRISES LLC US 2923 T&T 23.56

16 BANK OF NEWYORKMELLON CORP. US 6512 IN 24.28

17 NATIXIS   FR 6512 SCC 24.98

18  GOLDMAN SACHS GROUP, INC., THE US 6712 SCC 25.64

19 T. ROWEPRICE GROUP, INC. US 6713 SCC 26.29

20 LEGG MASON, INC. US 6712 SCC 26.92

21 MORGAN STANLEY US 6712 SCC 27.56

22 MITSUBISHI UFJ FINANCIAL GROUP, INC. JP 6512 SCC 28.16

23 NORTHERN TRUST CORPORATION US 6512 SCC 28.72

24 SOCIÉTÉ GÉNÉRALE FR 6512 SCC 29.26

25 BANK OF AMERICA CORPORATION US 6512 SCC 29.79

26 LLOYDS TSB GROUPPLCGB 6512 SCC 30.30

27 INVESCOPLCGB 6523 SCC 30.82

28 ALLIANZSE DE 7415 SCC 31.32

29 TIAA US 6601 IN 32.24

30 OLD MUTUAL PUBLIC LIMITED COMPANY GB 6601 SCC 32.69

31 AVIVAPLC GB 6601 SCC 33.14

32 SCHRODERSPLC GB 6712 SCC 33.57

33 DODGE & COX US 7415 IN 34.00

34 LEHMAN BROTHERS HOLDINGS, INC. US 6712 SCC 34.43

35 SUN LIFE FINANCIAL, INC. CA 6601 SCC 34.82

36 STANDARDLIFEPLCGB 6601 SCC 35.2

37 CNCE FR 6512 SCC 35.57

38 NOMURA HOLDINGS, INC. JP 6512 SCC 35.92

39 THE DEPOSITORY TRUST COMPANY US 6512 IN 36.28

40 MASSACHUSETTS MUTUAL LIFE INSUR. US 6601 IN 36.63

41 INGGROEP N.V.  NL 6603  SCC 36.96

42 BRANDES INVESTMENT PARTNERS, L.P. US 6713 IN 37.29

43 UNICREDITO ITALIANO SPA IT 6512 SCC 37.61

44 DEPOSIT INSURANCE CORPORATION OF JP JP 6511 IN 37.93

45 VERENIGING AEGON  NL 6512 IN 38.25

46 BNPPARIBAS  FR 6512 SCC 38.56

47 AFFILIATED MANAGERS GROUP, INC. US 6713  SCC 38.88

48 RESONA HOLDINGS, INC.  JP 6512  SCC 39.18

49 CAPITAL GROUP INTERNATIONAL, INC.  US 7414 IN 39.48

50 CHINA PETROCHEMICAL GROUP CO.  CN 6511 T&T 39.78

Twitter del autor: @alepholo

 [Planetsave

Te podría interesar:

Balas sobre la melancolía (una convergencia entre 'Miss Bala' y 'Así se siente el amor')

Por: Psicanzuelo - 09/23/2011

Reseña de "Miss Bala" y "Así se siente el amor": melancolía en tiempos caóticos, la estética de la violencia/la belleza del miedo y el espejo de nuestra (desequilibrada) realidad social.

Dos estrenos que a mediados de este mes nos ayudan a expresar preocupaciones “existenciales” muy legítimas en estos tiempos caóticos.

Por un lado Miss Bala (Gerardo Naranjo, 2011), una suerte de galería-museo por las calles húmedas de sangre y llenas de violencia que constituyen lo cotidiano en varias ciudades de nuestro país, México. De manera muy valiente la cinta termina declarándose fuera de la versión oficial que asegura que estos conflictos son consecuencia de una lucha gubernamental contra el crimen organizado; al final, en la pantalla, aparecen intertítulos con cifras alarmantes (datos duros) marcando sus raíces en una guerra por controlar el negocio del narcotráfico. La producción, distribución y negocios paralelos (venta ilegal de armas, etc.) a partir de la famosa droga representan ganancias que dejan en un juego de niños las utilidades de cualquier monopolio telefónico o televisivo. Una legalización sería imposible porque terminaría con el mejor de los negocios, y qué decir de todas las deudas externas e internas que se podrían pagar cobrando impuestos en una industria legítima (pero como dice la canción del TRI); qué decir de cómo se podría regular la calidad de las substancias sin que enormes cantidades de personas que padecen la enfermedad de la adicción tuvieran que poner su vida en juego en cada dosis.  

Aunque las preocupaciones de Naranjo no dejan de ser principalmente estéticas, siguiendo infinitamente con su calculada cámara sin corte al personaje por estrechos parajes, resuenan ecos de Béla Tarr digerido por un Gus Van Sant en el cenit de su carrera. Más que nunca en la pantalla vemos dolorosamente reflejos del desequilibrio social actual: en la pista sonora, en las coreografiadas balaceras, en los abusos varios y la hipocresía plasmados en el argumento, en los contrastes de las paredes de los espacios entre los que tienen demasiado y los que no tienen nada. La película no se regodea cómicamente en la situación nacional, aunque sea a través de la farsa y aunque sea de manera genial como con las sátiras dirigidas por Luis Estrada con Damián Alcázar  —La Ley de Herodes (1999) y El Infierno (2010). En ningún momento nos presenta la amenaza que generación a generación representa la oligarquía aún joven que, desensibilizada desde el hogar, es alejada de lo que debiera ser su realidad a base de estudios en el extranjero que deforman su cabeza llenándola solamente de gráficas económicas donde lo único que importa es obtener una utilidad a cualquier costo.  Sueños basados en un hedonismo imperante aprendido desde niños que se apunta superficialmente en cintas como La Zona (Rodrigo Plá, 2007) o 2033 (Francisco Laresgoiti, 2009). Miss Bala habla de los que sin deberla ni temerla son arrastrados por la tormenta, la población civil, que un abrir y cerrar de ojos, por ir a jugar a cierto casino, pueden nunca más regresar con su familia en cualquier día de la semana.

Naranjo articula en la pantalla, gracias a su dominio del aparato cinematográfico, la máquina de violencia sin límites que a estas alturas se ha vuelto incontrolable. Lo logra a través de un cine abstracto donde por medio de un discurso plástico personal nos sumerge hasta perdernos en grandes acercamientos a engranajes, tuercas y motores.  Aunque astutamente se encarga sobre todo de crear y desarrollar una maravillosa protagonista, nunca soltarla y acompañarla en su situación límite que puede ser comparada con la de varios paisanos. Desde un inicio Laura Guerrero (Stephanie Sigman (maravillosa revelación), que sostiene dramáticamente la película secuencia a secuencia, funciona como un Virgilio en este infierno de travellings más grúas eternas con torturas físicas fuera de cuadro.

Laura, viviendo en la salvaje Tijuana, ha perdido a su mejor amiga en una balacera en algún apartado clandestino de un bar, donde algunos miembros de la DEA mueren mientras reventaban compartiendo caguamas y otros dulces con autoridades locales. Los causantes de la balacera son un comando que tiene todo el apoyo desde arriba, que hace lo que se le pega la gana por todos lados con todas las de la ley, y lo sigue haciendo durante toda la película. Laura intenta desesperadamente buscar a su amiga; pensando, no sin ingenuidad, que en México se puede proceder legalmente, cae en las manos del jefe del comando, Lino Valdez (Noé Hernández, excelente caracterización) quien nunca más la suelta. Durante los 113 minutos de proyección experimentamos salvajes viñetas en coreografías sin corte que no dejan de recordarnos al cine de Costa-Gavras, pero sin las tramas de múltiples vertientes, solo conservando las complejas coreografías y la orquestación a través de las intrigas que finalmente nos dejan claro que entre crimen organizado y gobierno no hay diferencia: la cinta claramente nos plantea que el asunto obedece a un conflicto interno dentro de la cúpula de poder. En repetidas ocasiones experimentamos resonancias indirectas de sucesos particulares  que nos han cimbrado la consciencia a través de los periódicos y poco a poco enfermado de miedo de vivir. La máquina asesina se aprecia en tomas abiertas donde la ciudad sirve como un campo de batalla, pero sobre todo en una especial narrativa de insertos (planos detalle) que se heredan claramente del espacio diegético de un gran maestro del cine como lo fue Robert Bresson. Si acaso se le puede reprochar a la cinta algunos problemas en el doblaje de diálogos —perdiendo toda la intención de una lograda actuación por culpa de cuidar una estética en cuadro—, por otro lado se aplaude la verosimilitud del relato fílmico en tiempo real que llega a ser de verdad escalofriante. Paseándonos llenos de malestar en un juego de tenis donde Laura Guerrero es la pelota en una cancha que reconocemos muy cercana, el relato no se detiene nunca de manera elíptica, y fuera de esta cuestión mencionada con los diálogos, los sonidos incidentales (incluyendo balazos) y ambientales suenan de manera real (aspecto que es una debilidad del cine nacional).

El póster de promoción de la cinta contiene en su parte superior una frase a manera de tagline, cita o invitación de un comentario de Carlos Loret de Mola. Es en este juego que la película se plantea francamente harta de las mentiras maquilladas y muchas veces creadas por o para los medios de comunicación, en los que la guerra se plantea como parte de su programación, alternando con sitcoms o telenovelas. En planos muy similares vemos el concurso de belleza arreglado y luego la última detención con el fondo lleno de logotipos de la policía federal, luego los detenidos despeinados, desvelados y golpeados y la evidencia que pueden ser pacas de a kilo o "cuernos de chivo"; mismas escenas high-key sobre-iluminadas como telón teatral de una función de mentira. La detención judicial oficial como concurso de belleza.

Como si el destino de Laura y otros miles de mexicanos fuera sobre los rieles donde va la cámara montada, como si no hubiera escapatoria alguna. 

Por otro lado la entrañable Así se siente el amor (Beginners, Mike Mills, 2010) se basa en una premisa no solo sólida sino emocionalmente ambiciosa, que funciona gracias a la franqueza con que está realizada: “Vivimos la tristeza que nuestros padres no se permitieron sentir”. Esta tristeza yo la denominaría más bien melancolía, porque no es la tristeza que siente Oliver (Ewan McGregor) por la muerte de sus dos padres o por no haber podido digerir todavía la homosexualidad de  su padre, por no poder expresarse por medio de su arte en un mundo donde solo interesa a la gente que lo contrata lo que se ha visto un millón de veces. Oliver siente melancolía infinita y es lo que lo hace encontrarse con su alma gemela Ana (Mélanie Laurent), una melancolía que le da estructura a los mundos de ambos. Esta melancolía temática le da forma a la película: orgánicamente es registrada por la fotografía de la cinta de manera muy afortunada (la ciudad de Los Ángeles, por ejemplo, es irreconocible); melancolía que es destilada en la aterciopelada música como si de manera paralela viviéramos de otra forma la primera parte del siglo XIX. Esta melancolía es técnicamente exacta  en la ropa que ambos, Oliver y Annie, visten, haciéndolos parecer hermanos; podría ser parte de la temporada de cualquier tienda de almacén, pero radica mucho más en la manera en que eligieron cada una de sus prendas, la manera en que las combinan y la manera en que ambos combinan entre sí, comentando su realidad toma por toma. No podemos dejar de recordar  las fantasías pop de Godard a principios de los 60s, cuando aún era muy joven, desprovistas de su comentario social, manteniendo el contenido filosófico en lo divertido que eran sus ideas en cuadro.

Extrañamente (no suele hacerlo) Oliver jala con sus amigos del trabajo que tardan mucho en convencerlo en acompañarlos a una fiesta de disfraces, en la cual, caracterizado como Sigmund Freud, analiza a la malvada bruja del oeste del mago de Oz. Ana, muy despierta a la sincronicidad del universo en el instante, se da cuenta de que su disfraz la hace provenir de los mismos tiempos que el padre del psicoanálisis y se hace analizar de inmediato. Oliver corre con suerte y Ana no puede hablar por su laringitis, se comunica con un pequeño cuaderno donde muestra esa extraña personalidad que concuerda con la rareza de Oliver. Se han encontrado, ¿y ahora qué? Se quitan ambos las pelucas y no vemos a Renton / Obi-Wan ni a la pianista Anne Marie, sino que presenciamos personajes de carne y hueso mirándose a través de un espejo, llenos de toda la incertidumbre del mundo, misma que contiene toda la esperanza.

Mike Mills ya había sorprendido con su Thumbsucker, apoyada en un sentido estético muy llamativo pero algo forzado. Aquí sigue estilizando cada cuadro, pero ahora todo proviene desde adentro de su guión, basado en una estructura en tres tiempos, donde sucesos del pasado son intercalados con el presente, cada uno espejeando los miedos actuales del personaje. Su pasado como un presente al que todos de igual manera podemos estar encadenados, pero del cual el personaje puede escapar. De lo que no puede liberarse es de la infinita melancolía que lo une con Ana.  

Ambos filmes convergen en el miedo que sentimos. En el primer caso, en Miss Bala, el ausente melodrama; lo experimentamos de manera obvia y directa, como si se tratara de una bomba de tiempo. Apenas estaba apareciendo el primer crédito final, cuando la gente ya se estaba empujando para salir de la sala aterrados no por la película exactamente. Parecido al cocodrilo que se tragó el reloj del Capitán Garfio, cada vez acercándose más; recordamos que el primer decapitado de la Ciudad de México apareció hace algunas semanas en la zona residencial de Interlomas. En el segundo caso, la falsa comedia romántica existencial, Así se siente el amor, debería ser igual de obvio, pero por supuesto este miedo no es racional. Aquí consiste en el miedo a vivir en este mundo como se nos ha planteado como única opción. Una casa heredada pero llena de goteras, un miedo causado porque sabemos que si queremos seguir viviendo aquí tenemos que tapar esas goteras antes de poder seguir haciéndolo. ¿Por qué no cambiarnos de casa?