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Narcoviolencia en México generada por el gobierno al apoyar a un líder del narcotráfico

Política

Por: pijamasurf - 07/17/2011

Narcotraficantes señalan que la razón por la cual México está siendo devastado por una ola de violencia se debe al apoyo del gobierno federal al cártel de Sinaloa liderado por El Chapo Guzmán. ¿Es la estrategia para combatir al narco una farsa?

La estrategia de Felipe Calderón se sustenta teóricamente en combatir al narco con todo el aparato del Estado, en todo el país y hasta sus últimas consecuencias. No obstante que esto pueda ser una decisión de un enorme costo humano, argumenta que es necesario desarticular las redes del narco sin cuartel, atacando el problema a fondo para de alguna forma, eventualmente, construir los espacios necesarios para dar la seguridad al pueblo (y heroicamente alejar las malignas drogas de la juventud mexicana). Este raciocinio está sustentado por un principio moral de no hacer concesiones y aplicar la ley por igual y, sin embargo, parece que es una farsa gigantesca. La posibilidad de que el gobierno federal apoye a un capo del narco, Joaquín "El Chapo" Guzmán, y persiga a otros anularía, de ser cierta (como parece), la premisa en la que se basa la estrategia de Calderón y revelaría una realidad simulada —totalmente manipulada— a la vez que haría descollar una agenda oculta: la voluntaria desestabilización del país, posiblemente motivando la intervención militar de Estados Unidos o en su defecto simplemente la continuidad en aumento del negocio de las armas, el Estado policial y de una sociedad narcotizada.

Este fin de semana aparecieron dos narcomantas en Sinaloa, después de los atentados que sufrieron los escoltas del Secretario de Seguridad Pública estatal que dejaron 10 agentes y un civil muertos.

Una de las mantas contenía el mensaje de que si el Ejecutivo federal quiere acabar con la violencia en el estado debe quitar el apoyo que presuntamente se le brinda a un líder del cártel de Sinaloa.

Las mantas al parecer estaban escritas con la misma letra que unas mantas anteriores colgadas el 30 de mayo, por lo que todo indica que es un mensaje genuino de un grupo del crimen organizado opuesto al del Chapo Guzmán.

Como es sabido, el Chapo Guzmán logró escapar —por arte de esa magia negra que es la corrupción— de la prisión de Puente Grande hace diez años y desde entonces se ha convertido en el narcotraficante más poderoso de México y algunos dicen que del mundo —si no se toman en cuenta a los de cuello blanco. Según la periodista Anabel Hernández, Vicente Fox fue quien organizó la fuga del Chapo Guzmán en el 2001 a cambio de una cifra multimillonaria. Hernández sostiene que desde entonces la estrategia del gobierno panista ha sido acabar con los competidores del Chapo Guzmán organizados en distintos cárteles.

Hace un año el Chapo Guzmán aparecía como el segundo hombre más buscado en la lista del FBI, después de Osama bin Laden. Algunas personas han apuntado a que ese pódium no es casualidad, puesto que ambos son (o eran) miembros de las agencias de inteligencia estadounidense, piezas claves en el ajedrez geopolítico de la guerra contra el terror y la guerra contra el narco (los dos fantasmas de la destrucción)

El secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, ha sido acusado en múltiples ocasiones de proteger al Chapo Guzmán, lo cual parecería lógico. Eso o el Chapo ha logrado obtener los poderes de la invisibilidad.

El Chapo ha sido celebrado por Forbes como uno de los hombres más ricos y poderosos del mundo, pero más allá de esta sarcástica lisonja, ¿qué tanto poder podría tener El Chapo si no contara con el apoyo de las más altas autoridades?

Ya hemos escrito varias veces sobre la participación de la CIA en el negocio del narcotráfico en todo el mundo, algo que va más allá de la mera teoría de la conspiración. Aquí esbozamos la hipótesis de que el Grupo de los Zetas, entrenado en la ilustre Escuela de las Américas —una institución que cuenta con brillantes agentes de la CIA, como el expresidente Noriega— está siendo usado por la CIA para hacer de México un Estado fallido.

Un narcotraficante  de los Zetas recientemente detenido, El Marmito, dijo que las armas utilizadas por el cártel de Los Zetas en contra de grupos antagónicos o en contra las fuerzas federales son compradas en Estados Unidos e incluso son vendidas por las propias autoridades del gobierno estadounidense.

Un nuevo reporte sobre armas realizado en Suiza indica que México se ha convertido en uno de los primeros importadores de armas del mundo.

Así que al parecer estamos en medio de un complicado negocio político y financiero cuya fachada es la llamada "guerra contra el narco", el "espectáculo" que hace que fluya el capital y que va llevando la agenda a donde se quiere llevar.

Luis Carlos Martínez recomienda brebajes tranquilizantes a Felipe Calderón ante los malos resultados electorales de su partido y su nefanda estrategia contra el narco y sus intentos por pactar una salida decorosa negociando la sucesión presidencial.

Está desesperado Felipe Calderón, supuesto presidente de México. En las últimas entrevistas concedidas a la prensa, a la radio, a las televisoras, no puede ocultar su preocupación por la crítica situación del PAN, ¿su partido?

Los malísimos resultados electorales del PAN, cuando incursiona solo en las elecciones, al margen de las “alianzas”, como en la pasada elección en el Estado de México, donde no rebasaron el 12 por ciento de los votos totales, son una prueba inocultable del rechazo de la ciudadanía a su propuesta. No se necesita ser un genio para entender, para comprender, para constatar del fracaso de la administración panista que encabeza Felipe Calderón.

En el estudio de la conducta de los políticos en el poder, los psicoanalistas develan  que la manía a justificar la derrota, es una monotemática neurótica a su fracaso en el poder. Es la proyección de su examen de conciencia por el cuestionado triunfo de las fraudulentas elecciones del 2006 y Calderón acaba de responder que él no está con ninguno de los enanos (por aquello de Moreira dixit), que el PAN es un partido de ciudadanos, porque según él, nadie es dueño del partido.

Habrá que recordarle a FECAL la historia del PAN, ¿ya se le olvidó?

El PAN se creó para oponerse a la nacionalización del petróleo que decretó el gobierno del General Lázaro Cárdenas, a la educación socialista, a la reforma agraria.

Nada es más falso que el PAN sea un partido de ciudadanos, sus afiliados en todo el país, con más de cien millones de habitantes, no rebasa el millón de habitantes, e decir, no llega al uno por ciento de la población.  El PAN es un partido de conservadores reaccionarios de las clases medias católicas.

¡Por favor! ¿A quién quiere engañar? Lo que busca Calderón es negociar una salida a su desastrosa administración como presidente de este triste país.

La candidatura de Cordero es un bluff,  el primer nerd del gabinete, que es el consentido de Calderón, es un bluff, para negociar con el grupo que tomará el poder, encabezado por Salinas de Gortari, coordinador político de la oligarquía y su candidato de trapo con copete de gel.

Felipe Calderón sabe que su futuro político y jurídico depende de la negociación que pueda convenir con Salinas y los oligarcas que mal explotan a los trabajadores mexicanos. Salinas, una vez más el próximo mandamás del bloque en el poder, es la pieza clave para negociar con su nuevo muñequito que encumbrará la telecracia en el poder.

Lo que pretende Calderón es armar una candidatura dizque “ciudadana” para obtener la exculpación como responsable de 50 mil muertos con el gobierno príista de Peña Nieto. Hasta Vicente Fox, lenguaraz incontrolable, ya sentenció la derrota del PAN y el triunfo de una “nueva generación de demócratas” encarnada en Peña Nieto.

Lo que ha estado demostrando Calderón en sus farsas de entrevistas, es que es un político mañoso, maniobrero y carente de un mínimo de ética política. Calderón está moviendo sus piezas para salvar el pellejo. Aun así, es inocultable, está muy nervioso y es peligroso.