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Instinto psicoactivo: animales salvajes que consumen drogas

Por: pijamasurf - 07/12/2011

Los animales salvajes también recurren al placer metasensorial consumiendo diversos tipos de hongos y plantas psicoactivas ¿Es la "psicotropicidad" una tendencia de todo ser vivo?

reno comiendo hongos alucinogenos

Está comprobado que los animales salvajes recurren, habitualmente, al consumo de hongos o plantas con propiedades psicoactivas. Lo anterior nos invita a preguntarnos sobre una cierta tendencia psicotrópica implícita en una buena parte de los organismos vivos en este planeta. Curiosamente el consumo de drogas psicoactivas en la historia de la humanidad se asocia, por un lado, con un sentido de neuro-exploración y, por otro, con una búsqueda ritual, en algunos casos religiosa y en otros de espiritualidad autodidacta, de contactar los planos etéreos de la naturaleza de las cosas (o quizá mejor dicho, de las anti-cosas). Tomando en cuenta lo anterior resulta aún más sorprendente, y apasionante, el hecho de que los animales salvajes se vean naturalmente atraídos por estas sustancias.

Recientemente el neurocientífico David J. Linden publicó su libro The Compass of Pleasure: How Our Brains Make Fatty Foods, Orgasm, Exercise, Marijuana, Generosity, Vodka, Learning, and Gambling Feel So Good, en el que afirma que los animales salvajes «voluntaria y repetidamente consumen plantas y hongos psicoactivos». En la lista recopilada por Linden se incluyen aves, elefantes y monos, que gustosamente ingieren moras naturalmente fermentadas, así como gorilas, cerdos salvajes y puercoespines, que prefieren el singular viaje de la raíz de iboga, una planta altamente psicodélica que se encuentra en ciertas regiones de África. A esto hay que sumarle otros casos como los famosos renos que consumen ávidamente los hongos alucinógenos amanita muscaria que tienen a su alcance (razón por la cual tal vez son capaces de trasladar a Santa Clos volando alrededor del mundo).

Pero más allá del hecho de que los animales salvajes consumen psicoactivos, conducta ya confirmada, parece que la verdadera interrogante está en saber si lo hacen por neuro-placer o por mera supervicencia. Y este precisamente es uno de los puntos que Linden considera en su libro: «¿Pero en realidad sabemos si estos animales gustan de los efectos psicoactivos de la droga o simplemente están dispuestos a sobrellevar los efectos colaterales de consumir una valiosa fuente alimenticia?». Después de todo, la fruta fermentada es una sabrosa y nutritiva comida. Si bien es difícil distinguir los motivos de los animales, muchos casos sugieren que el efecto psicoactivo constituye la principal motivación para su consumo. A menudo consumen una pequeña porción de planta o de hongo, dejando ver el efecto nutricional es minúsculo contra el considerable efecto psicoactivo.

[Huffington Post]

"Avión-cometa-debe-golpear-acero": La sincromística mañana de George W. Bush el 9-11

Por: Aleister Cromby and Witch - 07/12/2011

El 11 de septiembre del 2001 George W. Bush se encontraba en una escuela primaria de Florida en la que los alumnos leyeron un texto que parece contener un código ritual relacionado a los ataques del 9-11.

Uno de los fenómenos más interesantes jamás presenciados a escala global de sincronicidad sucedió la mañana del 11 de septiembre del 2001. En el momento en el que se realizaban los ataques al World Trade Center de Nueva York una maestra afroamericana de la escuela primaria Emm Booke, enseñaba a leer a sus alumnos con el presidente Bush como invitado. Con una técnica hipnótica de pedagogía que resuena como un mantra, la maestra hace repetir a los niños las siguientes palabras: "kite", "hit", "plane", "steel", "must". Las cuales pueden ser ordenadas para decir "kite-plane must hit steel" (avión-cometa debe golpear acero).

Un "kite-plane" es un avión controlado a través de señales de radio, lo cual bien podría ser sinónimo de un drone, un avión no tripulado como los que usa Estados Unidos en Irak, Afganistán, Libia, Somalia, entre otros países.  Se ha sostenido en varias ocasiones que los aviones que impactaron las Torres Gemelas no fueron aviones comerciales sino justamente drones, (¿aviones-papalote o cometa?). Las Torres Gemelas, por supuesto, estaban hechas de acero.

Surge un escalofrío indescifrable al ver el video y escuchar a los niños repitiendo como en una especie de ritmo y rito vudú estas palabras (como si fuera una escena de Rosemary's Baby).

La pregunta evidente es si esto es una coincidencia o un rito orquestado por los mismos autores del ataque del 9-11 como parte de la psicopompa de la ceremonia másonica de sacrificio. Los conspiracionsitas sostiene que todo es parte de una organización con tintes satánicos, donde cada detalle obedece a una numerología y un simbolismo meticulosos (como el hecho de que Bush siguiera leyendo la historia para niños "The Pet Goat", La Cabra Mascota, una vez que ya se le había avisado que el ataque sucedía en ese momento —siendo que la cabra se asocia con Pan, Baphomet y en algunos casos, por añadidura, con Satán).

Sin embargo tal vez sea aún más significativo que la lección de lectura que estaban recibiendo estos niños simplemente fuera una manifestación sincromística de la conciencia que permea el universo, es decir, la maestra de esa escuela en Florida decidió enseñar a sus alumnos esa combinación de palabras sin saber lo que estaba haciendo, como médium de una información que se manifestaba en la conciencia planetaria (de igual forma los "electrogaiagramas" del proyecto de Princeton, Global Consciousness Project, registraron afectaciones en su medición de la conciencia global minutos antes del ataque de las Torres Gemelas y el científico Dean Radin notó en su investigación una tendencia en cientos de personas a tener premoniciones de este acontecimiento).

¿Fue este mantra entonado por pequeños alumnos afroamericanos un canto ritual de la élite programativa o una manifestación de la conciencia global,  del Logos saliendo a la superficie?