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Por el amor a los datos: cada minuto se hacen más de 690 mil búsquedas en Google, se actualizan casi el mismo número de status en Facebook y se envían 168 millones de correos electrónicos.
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Cantidades exorbitantes de información fluyen cada minuto en el internet, ese cerebro gigante que cubre todo el planeta. El bit es la verdadera moneda de nuestra era, la unidad básica de nuestro intercambio existencial. Aquí un poco de numeralia sobre esta gráfica diseñada por Go-Globe.

-Se envían más 168 millones de emails

-Google arroja resultados para más de 694, 445 búsquedas

-Se registran 70 dominios nuevos en Internet

-Se suben 6,600 imágenes en Flickr

-Se publican 695.000 actualizaciones de status y 510,040 comentarios en Facebook

-Se suben más de 600 videos nuevos en YouTube

-Se abren 100 cuentas nuevas en la red social LinkedIn

-Se bajan 13,000 aplicaciones para iPhone

-Se abren 320 nuevas cuentas en Twitter

-Se tweetean 98000 tweets

Mientras Facebook crece el resto de Internet se encoge; el predominio del Internet social modifica el paradigma de consumo de información bajo el que Google y la web de referencias y búsquedas, configuró nuestra realidad informática en la primera década de este milenio.

 

Los sueños megalomaníacos de Mark Zuckerberg: un mundo donde la privacidad quedará abolida y en el que tu puerto de acceso a toda la red sería Facebook; un mundo en el que cada sitio que navegues conocerá tu identidad y  siempre estarás conectado a Facebook y a todos tus amigos, avanza con sorprendente celeridad.

Datos de comScore muestran que en el último año el consumo de tiempo en línea, sin contar Facebook, disminuyó en un 9%, pese a que todo el mundo espera que Internet crezca indefinidamente. Si añades Facebook, que creció un 69% en el mismo tiempo  y superó a Google como el sitio en el que más tiempo pasan las personas en Estados Unidos, entonces sí se puede decir que la Red creció. Sin embargo si se le restan a la consunción total de tiempo en línea los dispositivos móviles, incluso con Facebook, las personas pasaron un 3% menos de tiempo en línea de marzo 2010 a marzo 2011.

Google fue el gran protagonista de la explosión de la web en la primera década del nuevo milenio, construyendo un Internet que vinculaba todos los documentos, una web en la que la actividad predominante era la búsqueda.

El año pasado uno de cada ocho minutos que pasaron los internautas en línea lo pasaron en Facebook en Estados Unidos (el país que marca tendencias en Internet). En el agregado esto significa que se pasaron 500 mil millones de horas  menos buscando información en motores de búsqueda

Si bien esto no significa que Google desaparecerá, sí marca una tendencia notable.  El paradigma anterior en la Red era construir un sitio de contenido alrededor de Google, crear una optimización para que tu sitio aparezca entre los primeros lugares de los resultados de búsqueda y anunciarte a través de su sistema de pago por click. Si bien hoy en día esto sigue siendo importante, en la actualidad Facebook y otras redes sociales empiezan a competir con Google —sin llegar a alcanzarlo todavía del todo— en la cantidad de tráfico que dirigen a un sitio y en la forma en la que los usuarios interactúan con una marca.  Actualmente crear una estrategia de social media puede ser tanto o más importante que crear una estrategia de SEO (Search Engine Optimization). Uno de los factores que inclina la balanza hacia Facebook es que generalmente los usuarios que entran a un sitio de contenido a través de Facebook pasan más tiempo y regresan más seguido que los que llegan a través de Google.

¿Estamos viendo el predominio de lo social? El algoritmo de Google se basa en la referencias, esto es, la cantidad y calidad de links que apuntan a un sitio; el algoritmo de Facebook se basa en la forma en la que interactúas con tus amigos, aquellos amigos con los que interactúas mucho se convierten en referentes del contenido que aparece en tu timeline como si fueran expertos calificados para determinar la información que quieres consumir. Después de un rato puedes olvidar que existen otras personas y otra información fuera de la que aparece en tu timeline de Facebook o Twitter. Entonces estarás habitando dentro de la burbuja informática, sin darte cuenta que afuera hay una red casi infinita de información por explorar.  El triunfo del Internet social también es el triunfo de la pasividad, de un paradigma donde todo está ya servido y desfila ante tu pantalla. Una realidad de circuito cerrado que poco a poco reemplaza el Internet de los nativos en el que era común aventurarse hacia lo desconocido y llegar a lugares a los que nadie o casi nadie había llegado.

[All things D]