Científicos observan por primera vez el nacimiento de un agujero negro
Por: Luis Alberto Hara - 11/15/2010
Por: Luis Alberto Hara - 11/15/2010
Hace 30 años un astrónomo amateur obervó la implosión de una estrella 20 veces el tamaño del sol a 50 millones de años luz. Este acontecimiento alertó a científicos de todo el mundo, que después de 30 años observando este acontecimiento con sofisticados telescopios de rayos x han anunciado hoy que se trata de un agujero negro, el más joven del que se tiene registro. El proceso de formación de un agujero negro pone en marcha una dinámica gravitacional tal que toda la materia en la cercanía de este objeto cósmico colapsa a su interior, como el desagüe de un lavabo, y ni siquiera la luz puede escapar.
El "agujero negro bebé" está formado por los remanentes de la supernova SN 1979C, en la galaxia M100, y pese a estar a 50 millones de año luz, esta distancia es considerada parte del universo cercano. Este agujero negro pertenece la clase de agujeros negros estelares, los cuales tienen menor posibilidad de emitir chorros de rayos gama, a diferencia de los agujeros negros supermasivos en el centro de muchas galaxias. Pese a ser por antonomasia la definción de oscuridad, los agujeros negros pueden ser bastante brillantes -o al menos el disco que rodea al agujero. Ya que el proceso de absorver enormes cantidades de la materia a su alrededor genera luz y fricción.
El "agujero negro bebé" hasta el momento no ha devorado mucha materia pero en la medida que vaya creciendo y su atracción gravitatoria incremente, devorará más materia. Se calcula que en un millón de años doblará su tamaño (algo que en realidad ya ha hecho, ya que lo estamos observando con un retraso de 50 millones de años).
Existen muchas teorías sobre los agujeros negros, una de las más estimulantes es la que sugiere que los agujeros negros son en realidad agujeros de gusano, portales a otros lugares del universo o incluso a otros universos. Algunos físicos especulan que nuestro universo yace al interior de un agujero negro; los agujeros negros serían una red de túneles cósmica interconcectando millones de universos.
Decir "El nacimiento de un agujero negro" es un enunciado paradójico, como decir el nacimiento de la muerte, y, sin embargo, en las paradojas se encuentran los diamantes más profundos de sabiduría. Especialmente si la teoría de que un agujero negro da a luz a un universo se confirma, esto nos acercaría a la comprensión de que los procesos cósmicos son también proceso alquímicos, donde morir es renacer en otra dimensión. Y el universo podría ser entendido como algo que no tiene fin, es perpetua transformación, devenir.
Vía Washington Post