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Control mental milenario: parásitos que influyen en la mente de sus anfitriones

Salud

Por: pijamasurf - 08/18/2010

El control mental no es una práctica exclusiva de gobiernos y corporaciones sino que fue inaugurada por ciertos parásitos hace millones de años

Una práctica que muchos de nosotros suponíamos monopolizada por algunos gobiernos y sus amigos (Big Pharma, Big Media…) resulta que también la comparten algunos otros seres, y no sólo eso, sino que la inauguraron hace millones de años: los parásitos. Anteriormente esta teoría ya se había manejado por diversos científicos, pero ahora ya han confirmado la existencia de estas dinámicas a través de fósiles.

Los parásitos son una variable obligada en todas las formas de vida que conocemos ya que aparentemente cualquier organismo vivo, con excepción de los propios parásitos, esta sometido a uno. Además, si bien el antropocentrismo científico nos condujo a pensar durante décadas que el ser humano era el último eslabón de la cadena de depredación, lo cierto es que ese codiciado lugar más bien esta controlado por estos seres microscópicos. “Ahora nos damos cuenta que la vida en la Tierra gira en torno de los parásitos, cada organismo vivo independiente es victimado por al menos un parásito” afirma David Hughes, ecologista conductual de la Universidad de Harvard.

Una gran variedad de parásitos ha evolucionado una notable capacidad para ejercer un avanzado neurocontrol en el cerebro de sus anfitriones, propiciando en el organismo que los alberga conductas que favorecen su supervivencia y propagación. Un ejemplo de este obscuro bio talento es el protozoario conocido como Toxoplasma gondii, que después de instalarse en el organismo de las ratas manipula su mente para que desarrollen una atracción casi fetichista por la orina de los gatos, materia ideal para que se propaguen rápidamente. Tras este encubador original estos parásitos pueden desdoblarse a otros felinos e incluso humanos, en este último caso provocando extraños episodios de neurosis en las personas contagiadas.

Otro caso de control mental generado por parásitos es el del hongo Ophiocordyceps unilateralis que, básicamente, transforma a las hormigas en zombies. Este microscópico manipulador orilla a las hormigas a devorar las venas de las hojas, propiciando una conducta que va en contra del sentido más elemental de supervivencia de estos animales ya que al ingerir este alimento sufren de una muerte casi instantánea. Una vez muerta la hormiga, el hongo se toma por asalto la cabeza del cadáver y a partir de ahí emite esporas que permiten infectar rápidamente a otras hormigas.

Recientemente de descubrió el fósil de una hoja en lo que alguna vez fueron bosques sub tropicales alrededor de un lago en Alemania. Un grupo de palenteobotánicos se cuestionó sobre las marcas que parecían en las venas de la hoja que parecían mordidas de hormigas carpintero (Camponotus leonardi) lo cual indicaba una conducta en contra de la naturaleza de este insecto. Y fue así como finalmente llegaron a la conclusión que se trataba de un típico ataque del hongo Ophiocordyceps unilateralis que había manipulado a las hormigas para suicidarse con ese alimento y así propagarse.

Con este suceso se confirma la naturaleza parasitaria de las agendas ocultas que históricamente han perseguido el control mental de la sociedad civil, en lo que representa uno de los casos más nocivos de mimetismo del ser humano frente a la naturaleza. ¿pero que podríamos esperar de las élites gubernamentales y financieras que utilizan las prácticas más sombrías de los parásitos como manual didáctico en la persecución de sus intereses?

via Live Science

Paradójicamente las personas que beben mucho alcohol viven más que las que no beben nada

Salud

Por: pijamasurf - 08/18/2010

Vinos y espíritus al parecer alimentan el tejido psicosocial de un individuo de manera que esto se refleja en su salud física con jetatura por sobre los efectos nocivos del alcohol, como puede ser la cirrosis.

No es casualidad que el vino es el símbolo de la vida, en este sentido la mística y la ciencia se encuentran. Por años una de las cuestiones más apremiantes en la literatura médica relacionada al consumo de alcohol ha sido por qué constantemente se descubre que las personas que no beben se mueren antes que las que sí. La explicación estándar era que muchos de los abstemios eran antes bebedores empedernidos del más duro alcohol y que de esta forma habían sellado su destino. Otra creencia difundida era que en realidad sólo vivían más las personas que bebían moderadamente y esto generalmente asociado al reservatrol que contiene el vino. Sin embargo, un estudio extensivo demuestra que no sólo las personas que beben moderadamente viven más que las personas que no beben nada, también las personas que beben mucho viven más que las que no beben.

La investigación publicada en el periódico Alcoholism: Clinical and Experimental Research sugiere que, por razones no del todo claras, abstenerse de beber, incluso cuando excluyes a antiguos bebedores problemáticos, no aumenta el riesgo de morir, al contrario los abstemios tienen mayor índice de mortalidad que los borrachos.

Beber moderadamente, de uno a tres tragos al día, es asociado con el más bajo índice de mortalidad según los estudios. Beber moderadamente, en especial cuando se escoge el vino tinto, parece mejorar la circulación, el ritmo cardiaco y, lo que es más importante, la sociabilidad, lo que por una parte hace que una persona no muera por falta de prevención al tener familiares y amigos que puede darse cuenta de una enfermedad, y que además provee las relaciones humanas que son tan importantes de forma psicofísica para la salud.

Suele ser cierto que las personas que se abstienen del alcohol tienden a ser de clases socioeconómicas más bajas, ya que el alcohol puede ser caro y no tienen el tiempo libre para pasarlo de una forma generalmente improductiva. Además de que a un nivel socioeconómico inferior se suele tener más factores de estrés. No obastante esto, después de eliminar en las variables factores como nivel socioeconómico, nivel de actividad física, número de amigos cercanos y calidad de soporte social, etc., los investigadores de la Universidad de Texas notaron que en un periodo de 20 años los indíces de mortalidad eran más altos en aquellos que no bebían, luego seguían los que bebían mucho, y los que más vivían eran los bebedores moderados.

Estos sorprendentes resultados denotan que el alcohol, bajo nuestro paradigma actual, es un importante lubricante social, y la interacción social es vital para mantener la salud mental y física. Un estudio de científicos noruegos encontró que, aunque el alcohol es un depresivo, las personas que no beben tienen mayor indíce de depresión que las que si beben. Esto se explica sobre todo a través de las redes sociales que giran alrededor del alcohol y la sálidas nocturnas (y en este sentido el sexo). Otra razón a considerar es que posiblemente las personas que beben tienen genéticamente menor tendencia a la depresión, por lo cual podrían soportar mejor el alcohol y en general ser mejores socializando. De cualquier forma lo que estos estudios parecen alumbrar es que la mente influye de una manera predominante en el cuerpo y que el ser humano es un ser social que necesita del contacto físico y emocional para poder vivir en plenitud. Somos complejas abejas, o termitas, erguidas y metafísicas (más en la revista Time)

Ya en este tono de salut!, les compartimos algunas imágenes de bebidas bajo el microscopio con beodo beatíficas anotaciones:

Sake. Aquí tenemos a Matsuo Basho bebiendo con Matsuro Emoto, el científico fringe que toma fotos del agua expuesta a música de Mozart y hace mandalas. El haiku del sake violeta, curiosamente empeyota, deja ojos en las esquinas, soles ultravioletas. Hay un mago en el maguey, o es arroz cyberpunk que corta dulces venas en sistemas de anfisbenas.

Champagne. La iridiscencia de un pavorreal o las plumas de un fenix: le bleu egyptien. En ese bosque azul dorado, entre esas persianas burbujeantes: la epifanía (si tan solo puedes quitarte los ramalazos y ver a la deidad en el centro -fashion diamond dam-). Selva de glam. Cuando muestra las joyas de sus pulmas, esta ave real, descubre las nalgas, decía Apollinaire. Dales Champagne.

Nodos de vodka, los chakras del centeno, el guardian en su van por el cielo donde se caen. Trigo y papa sangre azul, espigas, ¿son estas partes de una flor que no huele? Genios en el vaso, frotación: exfoliación. Es valido preguntarse por buda en el vodka ¿soy buda( en la garras de garudas)?, la volatilidad de la duda explota en redes de Indra.

Piña Colada. Un inesperado motivo de pavorreal psicodélico que hace pensar que éste es un arquetipo de facil diversión. Con círculos de confusión, con vórtices de calor; esmeraldas y fresas y piñas.