
Un asaltante ataviado con máscara, pechera, y capa negra del icónico y maligno personaje de la Guerra de las Galaxias, se presentó en una sucursal del banco Chase en Long Island, Nueva York, y ayudado por una pistola 9mm, en sustitución de su clásico sable de luz, convenció a la cajera de que le entregase una buena suma de dinero (la cantidad aún no se confirma).
Además de su obvio cometido por llevarse un poco de dinero “fácil” queda la duda si este sujeto también mantenía ciertas pretensiones artísticas, al generar una peculiar catarsis entre los presentes, a manera de performance, ya que el momento psicológico que se vivió durante el asalto será, sin duda, memorable. Frente a la ausencia de algún valiente Jedi que le hiciera frente, Darth Vader se escabulló del lugar, huyendo plácidamente con su botín. Autoridades neoyorquinas ya se encuentran a la búsuqeda del emperador del mal.
via New York Post