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Diego Stocco: entre la exploración sonora y la locura orquestada

Equipado con instrumentos de elaboración casera y extravagantes fuentes sonoras, Diego Stocco te sumerge en las entrañas de una radical experimentación musical

Por: Javier Barros Del Villar - 18/06/2010 a las 18:06:16

Famoso por utilizar una de las más extravagantes paletas sónicas del mundo de la música, Diego Stocco se ha forjado una identidad que raya en la de un científico desquiciado en busca de obtener respuestas a través de una radical exploración sonora.

Llevando a un interesante límite el linaje de sononautas como el gran KH Stockhausen, Terry Riley, Alvin Lucier, y otros mavericks de los primeros brotes de la sofisticada corriente minimalista de los cincuentas, Stocco genera bizarras audio atmósferas a partir de una creatividad ciertamente obsesiva: el camino del caos a la armonía.

Su principal técnica consiste en grabar instrumentos rotos, y fusionar esos sonidos con los generados por instrumentos poco ortodoxos, de fabricación casera, así como recurriendo a fuentes sonoras de alta extravagancia. Este sendero técnico lo lleva a recurrir desde al simple movimiento de arena sobre una superficie sólida, hasta al sonido que despide un piano en llamas.

Pero más allá de su locura sónica, este italiano se ha convertido en uno de los más cotizados diseñadores de sonido en el mundo del cine, ya que su enorme acervo de loops multisampleados, un formato que le es característico, ha resultado ideal para la sonorización de largometrajes como Sherlock Holmes, de Guy Ritchie.

Sobre la construcción de uno de sus últimos instrumentos mutantes, el Bassoforte, Stocco relata:

“hace unos días comencé a pensar como reutilizar un viejo teclado de un piano desmantelado que aguardaba en mi jardín, así que pensé en construir un nuevo instrumento combinándolo con otras partes que tenía por ahí tiradas. Termine con un extraño híbrido mecánico que he llamado bassoforte. El cuello era de un bajo eléctrico que rompí hace tiempo, el puente es la manija de una puerta, las pisadas son de una vieja guitarra, y en la parte superior, en donde se sujetan las cuerdas, coloque la caja de una chimenea que funciona como un resonador a la vez que añade sonido de percusiones”.

Twitter del autor: @paradoxeparadis / Lucio Montlune

 

 


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